En Quito empezará la Gran Misión Continental

banner CAM3OCLACC.- Como preámbulo al envío misionero en el continente, en la ciudad de Quito se emprenderá en una gran jornada misionera con la participación de los más de tres mil participantes que llegaron al Tercer Congreso Americano Misionero CAM3-COMLA8, que comienza este martes 12 de agosto, y que concluirá el domingo 17 con el acto oficial de lanzamiento de la Gran Misión Continental.

El sábado 16 de agosto, más de tres mil misioneros y misioneras que que están en Quito asistiendo al CAM3 saldrán a visitar casa por casa en varias parroquias de la arquidiócesis de Quito, anunciando la Palabra de Dios, animando la fe y transmitiendo la esperanza de construir la nueva sociedad solidaria y fraterna.

El envío de misioneros, el domingo 17 de agosto, estará a cargo del Presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano, CELAM, el arzobispo de Aparecida, Monseñor Raymundo Damasceno Assís, y contará con la asistencia de casi todos los presidentes de las Conferencias Episcopales.

Según informa el Director de la Oficina de Prensa del CELAM. P. David Gutiérrez, la misión continental que se lanzará en Quito no se limitará a un período determinado, sino que será una misión permanente, tal como lo propusieron los obispos latinoamericanos en Aparecida y lo ratificaran los presidentes de las Conferencias Episcopales en varias reuniones sucesivas.

"La Misión continental deberá ser una tarea permanente de la Iglesia Latinoamericana, porque la idea de Aparecida es hacer que los creyentes se conviertan en discípulos y misioneros del Señor, lo cual implica un proceso largo", precisó, tras explicar que cada Conferencia Episcopal definirá la organización específica en cada país, dependiendo de sus realidades pastoral.

Lo que sí ha orientado el CELAM es en torno a cuatro grandes aspectos que deberán considerarse en la aplicación de la Misión, como un primer proceso de sensibilización y formación a los agentes pastorales más centrales, entre los que se cuentan los mismos obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas; una segunda etapa que se orientaría a sensibilizar a los dirigentes de movimientos, comunidades y organizaciones para invitarlos a que se sumen al proceso de la misión; la tercera etapa estará dirigida a los estamentos diocesanos y parroquiales que participan ya de la vida eclesial pero que requieren un reforzamiento de su fe, y la cuarta etapa que buscaría la incidencia misma en las estructuras de la sociedad, explicó el P. David Gutiérrez, Director de Prensa del CELAM, quien se encuentra en Quito apoyando la tarea de comunicación del Congreso Americano Misionero, CAM3.