Participantes del CAM3 visitan carpa de Monseñor Proaño

Padre José BarrancoOCLACC.- Centenares de participantes en el Tercer Congreso Americano Misionero, CAM3, visitaron la carpa misionera en la que se expone el pensamiento, la obra y el compromiso con los más pobres entre los pobres que caracterizó la vida del Obispo y profeta de los indios, Monseñor Leonidas Proaño, quien recientemente fue declarado "Personaje Símbolo Nacional", por la Asamblea Nacional Constituyente.

Con ocasión de la realización del Congreso Americano Misionero, que se cumple en Quito, la fundación Pueblo Indio del Ecuador, creada por monseñor Proaño, el movimiento Leonidas Proaño y varias Comunidades Eclesiales de Base, instalaron la carpa denominada misión, justicia y solidaridad, como parte de la programación que se lleva adelante por el Jubileo del recordado Obispo de los Indios, fallecido hace 20 años.

Como parte de la programación por el vigésimo aniversario de la muerte resurrección de Monseñor Proaño, la noche de este jueves se realizará una vigilia de reflexión sobre su pensamiento y compromiso misionero orientado a buscar una vida digna para los indígenas. Durante la vigilia se recordará también a tantos y tantos mártires de América Latina, como Monseñor Oscar Arnulfo Romero (El Salvador), Mons. Gerardi (Guatemala); Monseñor Enrique Angelelli (Argentina), Monseñor Helder Cámara (Brasil), entre otros.

En diálogo con OCLACC, el Padre José Barranco, misionero Comboniano, destacó la figura profética de Monseñor Proaño. Según dijo, "algo que pocos saben es que Monseñor Proaño se levantaba a las cuatro de la mañana a orar, y que su actividad tan intensa, tan a favor de los indígenas, brotaba de la oración".

"Muchas veces hablamos de los pobres, de los marginados, pero cuando tenemos una pequeña dificultad, como el perro metemos el rabo entre las piernas, salimos corriendo y nos escapamos; Proaño no. Monseñor Proaño hacía su actividad y su defensa a los indígenas a partir de la oración, trabajó desde la experiencia de Dios y por eso tuvo la fuerza suficiente para defender a los más pobres y a los más marginados. Creo que es un personaje que ha hecho muchísimo bien al país, sobre todo al mundo indígena, por lo que más que mitificarlo tenemos que revivirlo, reactualizarlo; tenemos que hablar menos y vivir más", dijo el P. Barranco.