Misión y comunicación, entre prejuicios y temores

Foro misión y comunicación socialOCLACC.- La Iglesia católica "no ha abandonado visiones y posturas de otros tiempos" en torno a la comunicación y por ello con "frecuencia dirige su acción pastoral más en función de prejuicios y temores acerca de estos medios (de comunicación), en lugar de verdaderas estrategias para comprender el entorno cultural e integrar estos medios en su acción evangelizadora", constató el comunicador boliviano José Rivera, en el foro sobre "Misión y comunicación social" que se cumple en el marco del Tercer Congreso americano Misionero, CAM3, que tiene lugar en Quito.

Según Rivera, la misión y la comunicación mantienen una "estrecha relación" tanto así que el magisterio de la Iglesia lo ha tratado en varios documentos pontificios y de las conferencias latinoamericanas, sin embargo las opciones pastorales por la comunicación social que ha propuesto "no ha pasado del plano teórico porque las condiciones administrativas y de gestión de recursos no van a la par".

Al contextualizar la comunicación con la propuesta eclesial de la misión "ad gentes" que está llamada no solo a dirigirse a "los pueblos no cristianos y las tierras lejanas, sino también los ámbitos socioculturales y, sobre todo, los corazones" y "todos los ambientes de convivencia social" y de la "vida pública", Rivera consideró que la comunicación es fundamental en el proyecto de la Misión Continental de "comunicar el don del encuentro personal con Cristo que llena de ‘sentido' nuestras vidas".

Para José Rivera, una línea de acción importante gira en torno a la capacitación que "debe recibir el discípulo y misionero en la Iglesia debe responder a su facultad natural de comunicación".

En su exposición, explicó además que "desde la perspectiva de la fe la dimensión comunitaria" es parte del plan de Dios y que está conectada "estrechamente con el campo de acción de la comunicación, pues de hecho, "conceptos como comunidad, comunión y comunicación comparten la misma raíz etimológica", añade.

"La promoción y creación de comunidades de fe debe ser una prioridad en la Iglesia formando y aprovechando primordialmente las cualidades humanas de comunicación y también las tradicionales y nuevas tecnologías de comunicación. Una variante de comunidades de fe en el mundo actual constituyen las redes que como Iglesia podemos impulsar y mejorar con creatividad pastoral y la inspiración del Espíritu Santo", subrayó.