Volver a OCLACC

Archivo del Autor de Asun

Buscando el Perfil de comunicador

Walter Moschetti*

El planteo inicial que hacemos al buscar el perfil del comunicador católico es preguntarnos “Quiénes somos?”. Tan valioso es identificar esta identidad propia, que nos sitúa como cristianos comprometidos en la tarea evangelizadora de la Iglesia, que determinará nuestra acción y hará que nuestro compromiso sea más conciente, y de allí, más efectiva nuestra tarea.

Camara La realidad relativamente nueva de la comunicación social en la vida del mundo y de la Iglesia, hace que muchas veces no estemos situados como comunicadores católicos dentro de la Pastoral orgánica de la diócesis, o incluso de nuestra parroquia, movimiento o institución. Es más fácil identificar y nuclear a catequistas, voluntarios de Cáritas, ministros y colaboradores de la liturgia, que a los que estamos realizando nuestro apostolado utilizando los instrumentos de la comunicación social. Busquemos nuestro lugar, organicemos nuestra pastoral, tan vinculada con las demás pastorales, encontrémonos para compartir nuestra tarea, seamos factores de comunión y unidad en nuestras comunidades.

Esta es una tarea propia de nuestra misión. No podemos ser cómplices de la gran obra diabólica de la división. Nuestra comunicación debe expresar nuestra comunión. A la vez, la comunicación, favoreciendo el encuentro, el diálogo, la apertura, el conocimiento, genera en su entorno, comunión. Estamos llamados a ser instrumentos de unidad en la Iglesia.

Descargar documento completo

Comunicación para la Comunión un aporte desde OCLACC, camino a Aparecida

Comunicación para la Comunión

El cambio de época que vivimos no ha resuelto, ni mucho menos disminuido, las profundas desigualdades económicas y sociales que caracterizan la realidad de Latinoamérica y del Caribe. La llamada sociedad de la información o del conocimiento, en la que supuestamente la humanidad entera ha ingresado, no deja de ser un eufemismo para millones de hijos e hijas de Dios que sobreviven en condiciones infrahumanas sin esperanza cercana de vislumbrar una salida.

El cambio de paradigmas, los nuevos desafíos para la clásica organización familiar, la importancia del diálogo y el respeto entre las diferentes culturas, las diversas posibilidades que abren las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, etc. Representan nuevos desafíos para los comunicadores. ¿Cómo ser discípulos de Jesús en esta realidad? ¿Qué significa comunicar la buena nueva a los pobres? ¿Cómo proclamar desde los tejados el amor de Dios?

1. Las apuestas básicas: la Encarnación y la Comunión

La Iglesia en Latinoamérica, en atención plena al Espíritu, está inserta en “el movimiento mismo de la Encarnación”, como lo dijera Juan Pablo II, al invitar a la Iglesia Universal a Encarnarse en el tiempo y en el espacio de “la realidad concreta de cada Iglesia donde el misterio del único Pueblo de Dios asume aquella especial configuración que lo hace adecuado a todos los contextos y culturas” (NMI, n 3).

En el espacio de las comunicaciones, la Iglesia en Latinoamérica, siguiendo el dinamismo de la Encarnación, descubre que entender la comunicación como camino para la comunión va mucho más allá de la mera transmisión de información. La comunicación, por su propia raíz etimológica del latín communis, apuesta por construir la comunidad, donde “la comunión y el progreso en la convivencia humana son los fines principales de la comunicación” (C.P, n 1).

Descargar documento completo

Los Salmos del Comunicador

Pbro. Walter Moschetti (*)

El Salterio es el libro de oración que se fue componiendo a lo largo de varios siglos para dialogar con Dios. Hoy, a nuestro alcance, los salmos nos ayudan a establecer una comunicación con Dios más profunda y más íntima, universal y personal a la vez, y nos ayuda a expresar nuestras experiencias y las aspiraciones más profundas de nuestra alma: nuestras luchas y esperanzas, nuestros triunfos y fracasos, nuestras rebeldías y arrepentimientos, y, sobre todo, la súplica ardiente que brota de nuestras propias miserias.

Salmos Releeremos los Salmos a la luz de la revelación dada por Jesucristo. Imitaremos a nuestro Maestro que también los rezó: cfr. Lc.2,41-42; Mt.26,30; 27,46; Lc.23,45; Jn.19,28.

A través de un recorrido reflexivo y orante de los Salmos iremos al encuentro con Dios a partir de nuestra vocación como comunicadores, para releer nuestra misión a la luz de la palabra divina que, puesta en nuestros labios, se convierte en oración: súplica, alabanza y acción de gracias de quienes ejercemos nuestro apostolado como respuesta al llamado de Jesús que nos envía: “Vayan y anuncien el Evangelio a toda la creación” (cf. Mt 28).

El Salmo 1 “Los dos caminos” nos muestra esa realidad ambivalente desde donde ejercemos hoy nuestra misión de comunicadores. Siempre nos encontramos en la encrucijada que plantea el salmo: “somos como paja que se lleva el viento” (v.4) o resolvemos “no seguir el consejo de los malvados” (v.1). Nos sumamos a una comunicación que busca aceptación popular aportando un discurso “aceptable” que compra la opinión pública sin límites éticos, u optamos por no traicionar nuestras convicciones. Sólo se elige este camino cuando “se medita de día y de noche la ley del Señor” (v. 2) y se sabe con la certeza de la fe, “que el camino de los malvados termina mal” (v.6).

La elección de nuestro camino, en la fe del Señor que nos envía, nos enfrenta con el desafío de ir contra corriente, pero nos asegura la producción de los frutos que deseamos: “todo lo que haga le saldrá bien” (v.3).

Descargar documento completo

Mirar hacia adelante

Mirar hacia adelante: llamada a construir en el amor
Ann Mary Lynch, Pddm*

Mujeres En la Iglesia por años la mujer ha sido colaboración silenciosa, paciente y lamentablemente desvalorizada. Esto, no disminuye en nada su riqueza, ni su aporte, y aunque se diga que no es tan evidente la importancia de la presencia femenina y su espacio dentro de la Iglesia, esto no es tan cierto. Asegurar esto sería como decir que Cristo no murió por todos, solo porque algunos no creen en Él.

Tiempo atrás, la mujer debió salir a las calles, reclamar igualdad, derecho a voto, etc. Pero ahora, con dificultades, con corazones aún duros, la mujer sí está más presente, sí está despertando más polémica, sí está ocupando espacios que antes no tenía y sí está siendo, aunque aún no sea suficiente, más valorada por el varón. Aunque algunos/as no vean esta clara evidencia, la realidad se abre paso poco a poco, lentamente si se quiere, pero se abre paso. Acaso ¿No es la mujer de hoy la que sin puestos de poder da impulso a la Iglesia? Basta mirar un poco y preguntarse ¿Quiénes son en su mayoría las que van a Misa, a los diferentes movimientos eclesiales? ¿Quiénes han sostenido y sostienen el apostolado presbiteral con su oración, su asistencia, su cercanía materna? Y más, en seminarios, parroquias, casas religiosas masculinas ¿Quiénes hacen más, las veces de madre, hermana, secretaria, sacristana, etc.? A todo nivel, las mujeres.

Hasta ahora, muchas de nosotras hemos querido menoscabar nuestro propio rol, por verlo apocado y silencioso detrás de un lavaplatos. La verdad, es que en el espacio en que se mueva la mujer; sea detrás de un escritorio, escribiendo en un diario o lavando platos, somos las que damos impulso a la vida. Esto, no significa que no debamos acceder a otros espacios, que no seamos iguales en cuanto a la profundidad de nuestro ser, como criaturas hechas a imagen y semejanza de Dios, sino que en esa igualdad, se encuentra también la diferencia. Diferencia bendita y querida por Dios, porque gracias a ella podemos dar lo que los varones no pueden, y ellos aportar desde su dimensión masculina. Claro está, falta que ellos asuman esta capacidad de la mujer de dar y proteger la vida, de aguda intuición, acogida, contención y escucha; y falta que nosotras mismas nos valoremos desde nuestra propia corporalidad, desde nuestra identidad que es capaz de hacerse con mayor facilidad a la diversidad y a los múltiples cambios de la historia.
Estamos acostumbradas a exigir igualdad y espacio, desechando nuestra riqueza más pura, hasta tomar posturas masculinas para hacernos valer.

Descargar documento completo

Conferencia de Santo Domingo

Santo Domingo

La Nueva Evangelización tiene como finalidad formar hombres y comunidades maduras en la fe y dar respuesta a la nueva situación que vivimos, provocada por los cambios sociales y culturales de la modernidad. Ha de tener en cuenta la urbanización, la pobreza y la marginación. Nuestra situación está marcada por el materialismo, la cultura de la muerte, la invasión de las sectas y propuestas religiosas de distintos orígenes.
Esta situación nueva trae consigo también nuevos valores, el ansia de solidaridad, de justicia, la búsqueda religiosa y la superación de ideologías totalizantes.
Destinatarios de la Nueva Evangelización son también las clases medias, los grupos, las poblaciones, los ambientes de vida y de trabajo, marcados por la ciencia, la técnica y los medios de comunicación social.
La Nueva Evangelización tiene la tarea de suscitar la adhesión personal a Jesucristo y a la Iglesia de tantos hombres y mujeres bautizados que viven sin energía el cristianismo, «han perdido el sentido vivo de la fe o incluso no se reconocen ya como miembros de la Iglesia, llevando una existencia alejada de Cristo y de su Evangelio» (Rmi 33).
(Santo Domingo, Conclusiones 26)

Sin embargo se comprueba que la mayor parte de los bautizados no han tomado aún conciencia plena de su pertenencia a la Iglesia. Se sienten católicos, pero no Iglesia. Pocos asumen los valores cristianos como un elemento de su identidad cultural y por lo tanto no sienten la necesidad de un compromiso eclesial y evangelizador. Como consecuencia, el mundo del trabajo, de la política, de la economía, de la ciencia, del arte, de la literatura y de los medios de comunicación social no son guiados por criterios evangélicos. Así se explica la incoherencia que se da entre la fe que dicen profesar y el compromiso real en la vida (cf. DP 783).

Descargar documento completo

Conferencia de Medellín

Medios de Comunicación Soscial

I. Situación
La comunicación social es hoy una de las principales dimensiones de la humanidad. Abre una época. Produce un impacto que aumenta en la medida en que avanzan los satélites, la electrónica y la ciencia en general.
Los medios de comunicación social (MCS) abarcan la persona toda. Plasman al hombre y la sociedad. Llenan cada vez más su tiempo libre. Forjan una nueva cultura, producto de la civilización audiovisual que, si por un lado tiende a masificar al hombre, por otro favorece su personalización. Esta nueva cultura por primera vez se pone al alcance de todos, alfabetizados o no, lo que no acontecía en la cultura tradicional que apenas favorecía a una minoría.
Por otra parte, estos medios de comunicación social acercan entre sí a los hombres y pueblos, los convierten en próximos y solidarios, contribuyendo así al fenómeno de la socialización, uno de los logros de la época moderna.
(Medellín, Conclusiones 16,1)

II. Justificación
En América Latina, los medios de comunicación social son uno de los factores que más ha contribuido y contribuye a despertar la conciencia de grandes masas sobre sus condiciones de vida, suscitando aspiraciones y exigencias de transformaciones radicales. Aunque en forma incipiente, también vienen actuando como agentes positivos de cambio por medio de la educación de base, programas de formación y opinión pública.
Sin embargo, muchos de estos medios están vinculados a grupos económicos y políticos nacionales y extranjeros, interesados en mantener el «statu quo» social.
(Medellín, Conclusiones 16,2)

Descargar documento completo

Conferencia de Puebla

Medios para la comunión y participación

5. Comunicación social
La evangelización, anuncio del Reino, es comunicación: por tanto, la comunicación social debe ser tenida en cuenta en todos los aspectos de la transmisión de la Buena Nueva.
(Puebla, Conclusiones 1063)

La Comunicación como acto social vital nace con el hombre mismo y ha sido potenciada en la época moderna mediante poderosos recursos tecnológicos. Por consiguiente, la evangelización no puede prescindir, hoy en día, de los medios de comunicación.
(Puebla, Conclusiones 1064)

5.1. Situación
Visión de la realidad en América Latina
La comunicación social surge como una dimensión amplia y profunda de las relaciones humanas, mediante la cual el hombre, individual y colectivamente, al paso que se interrelaciona en el mundo, se expone al influjo de la civilización audio -visual y a la contaminación de la «polución vibrante».
(Puebla, Conclusiones 1065)

Por la diversidad de medios existentes (radio, televisión, cine, prensa, teatro, etc.), que actúan en forma simultánea y masiva, la comunicación social incide en toda la vida del hombre y ejerce sobre él de manera consciente o subliminal, una influencia decisiva.
(Puebla, Conclusiones 1066)

Descargar documento completo

Conferencia de Rio de Janeiro

RÍO DE JANEIRO

La Conferencia General del Episcopado Latino -Americano, consciente de la importancia fundamental que tiene una ordenada y efectiva organización de la cura de almas para la vida católica del pueblo y, por lo tanto, para la conservación del carácter católico de los Países Latinoamericanos:
(Río, Conclusiones 55)

Continuar leyendo ‘Conferencia de Rio de Janeiro’ »