Con ocasión de la celebración del aniversario 29 del martirio de Monseñor Oscar Arnulfo Romero, presentamos un análisis sobre el significado de la transformación que experimentó Monseñor al ascender al Arzobispado, realizado por el teólogo Michael Lee*, publicado en el periódico digital El Faro, de San Salvador, el 23 de marzo de 2009 .
Casi tres décadas después del asesinato del Arzobispo Oscar Romero, cada aniversario ofrece la oportunidad de medir el estatus de su legado. Aunque los científicos sociales desempeñan un papel importante documentando el efecto que tuvo Monseñor en la Iglesia Católica y en la sociedad salvadoreña, los teólogos también tienen algo que contribuir a la evaluación de su legado. Un aspecto de esta evaluación es darle nombre al cambio profundo que experimentó al ascender al arzobispado. Este artículo analiza la manera en que términos tales como “evolución” y “conversión” funcionan tanto para valorar el legado de Monseñor Romero como para apropiar una visión particular de la forma en que debe funcionar la iglesia en la sociedad.
La conversión de un Arzobispo
Al centro de la historia de Monseñor Romero se encuentra el cambio profundo que ocurrió cuando ascendió a la posición de Arzobispo, cambio que algunos llaman conversión. Con el asesinato del Padre Rutilio Grande en marzo de 1977, y con la decisión de Monseñor de llevar a cabo una misa exequial a lo largo y ancho del país, emergió un líder enérgico con palabra valiente en lugar de la voz dócil y conservadora que se esperaba. Aunque los cambios repentinos se prestan a narrativas lineales y dramáticas, la realidad nos muestra que las conversiones son complejas, y éste es ciertamente el caso de Romero. ¿Qué significa decir que un arzobispo de 59 años de edad experimentó una conversión? ¿Qué dice esto sobre su fe, sus acciones, su perspectiva sobre la vida y la iglesia antes y después de lo que llamamos su conversión? Es más, ¿por qué es importante para aquellos que recuerdan su vida muchos años más tarde? Quizás la última pregunta es la que tiene más fácil respuesta. Como cristianos, en El Salvador y en el resto del mundo, al recordar la vida de Monseñor Romero vemos una figura heroica que contribuyó algo significativo a la imagen de lo que significa ser cristiano en el mundo contemporáneo. Fue un mártir y, para muchos, un santo. Continuar leyendo ‘La conversión de Monseñor Romero, un proceso de evolución’ »
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