Cuarenta años del Documento de Medellín
Oscar Lobo Oconitrillo
El profesor Oscar Lobo es miembro de la Asociación de Comunicadores Católicos de Costa Rica.
Correo: oscargdo@hotmail.com
¿Quiénes los recuerdan?¿Quiénes saben de él?¿Quiénes lo han leído?
Para muchas generaciones nacidas después de la década de los 80’s, pienso que es difícil. Para algunas generaciones anteriores a los 80’s, puede que recuerden algo. Para las generaciones de los años 70’s, afirmó que llegaron a leer el Documento de la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, más popularmente conocido como ‘Medellín’, cuyo tema es: «La Iglesia en la actual transformación de America Latina a la luz del Concilio”.
Estando de estudiante en el viejo Instituto Pedagógico de Religión, en 1968… lo único que logré leer en la prensa costarricense, concretamente en Agosto, es que Pablo VI visitaría América Latina, para inaugurar el Congrego Eucarístico Internacional en Bogotá, pero como añadido tendría un encuentro con los Obispos de America Latina convocados por el Consejo Episcopal Latinoamericano. Durante el encuentro con los obispos expresó Pablo VI:
“Venerables Hermanos: No podemos ocultaros la viva emoción que invade nuestro espíritu en estos momentos. Nos mismos estamos maravillados de encontrarnos entre vosotros. La primera visita personal del Papa a sus Hermanos y a sus Hijos en América Latina, no es en verdad un sencillo y singular hecho de crónica; es, a nuestro parecer, un hecho histórico, que se insiere en la larga, compleja y fatigosa acción evangelizadora de estos inmensos territorios y que con ello la reconoce, la ratifica, la celebra y al mismo tiempo la concluye en su primera época secular; y, por una convergencia de circunstancias proféticas, se inaugura hoy en esta visita un nuevo periodo de la vida eclesiástica. Procuremos adquirir conciencia exacta de este feliz momento, que parece ser por divina providencia conclusivo y decisivo”.
Dos cosas que discutí con un amigo en Bogotá en 1970: ¿fue la figura del Papa Pablo VI más importante que Medellín? o ¿Medellín al principio no trascendió a la opinión pública latinoamericana ni en los ambientes eclesiales?
Parece ser que se ha investigado poco el papel histórico de la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, ya que América Latina vivía dentro de un marco referencial socio-político en búsqueda de un rumbo propio; muchos gobiernos del continente estaban en manos de militares, se vivía un ambiente enmarcando dentro de la «Guerra Fría», las protestas juveniles en el mundo, la Guerra de Vietnam, la Guerra de baja intensidad de los Estados Unidos hacia el comunismo o cualquier movimiento social no alineado.
La primera vez que leí los 16 escritos del Documento de Medellín fue en marzo de 1970… fue publicado por la Curia Metropolitana con una presentación de Mons. Carlos H. Rodríguez-Quiróz, Arzobispo de San José.
Estos documentos que abarcaban todas las personas eclesiales y los ámbitos pastorales, nos dicen en su contenido: frases muy duras, muy ciertas, muy claras. Pero aquí entrelaza el discurso de Pablo VI a los Obispos Latinoamericanos con los retos pastorales. Sobre todo la riqueza del Concilio Vaticano II, leído desde una visión eclesial de los pastores del continente latinoamericano.
El tema de la «Promoción Humana» con dos apartados: Justicia y Paz… nos revelan toda la visión hacia el futuro de América Latina. Es por esto que «Medellín» causó revuelo en muchos ambientes políticos, sociales y económicos. “Existen muchos estudios sobre la situación del hombre latinoamericano. En todos ellos se describe la miseria que margina a grandes grupos humanos. Esa miseria, como hecho colectivo, es una injusticia que clama al cielo” (PP No. 30).
Pero los obispos afirman más adelante un tema, un poco olvidado: La concientización: “Deseamos afirmar que es indispensable la formación de la conciencia social y la percepción realista de los problemas de la comunidad y de las estructuras sociales. Debemos despertar la conciencia social y hábitos comunitarios en todos los medios y grupos profesionales, ya sea en lo que respecta al diálogo y vivencia comunitaria dentro del mismo grupo, ya sea en sus relaciones con grupos sociales más amplios (obreros, campesinos, profesionales liberales, clero, religiosos, funcionarios)”.
Luego los obispos en sus pensamientos, nos van diciendo, como dice la canción de Roberto Carlos “Amigo”: «verdades con frases abiertas». Eso de hablarle a la gente claro como lo propone el «Documento de Medellín»: molesta a muchos, inquieta a otros y hace pensar a los que están muy cómodos. Pero es lo mismo que hizo Jesús de Nazaret… su mensaje no es fácil, es una propuesta, pero los que la aceptan tienen que dar todo, hasta la vida por el «Reino de Dios»; es por ello que América Latina después de «Medellín», se llenó de sangre del martirio de obispos, sacerdotes, religiosos (as) y laicos. Ser cristiano nunca ha sido fácil.
Finaliza el mensaje de los Obispos a los Pueblos de América Latina: “Tenemos fe: en Dios, en los hombres, en los valores y en el futuro de América Latina. «La gracia del Señor Jesucristo, la caridad de Dios y la comunicación del Espíritu Santo sean con todos vosotros» (2 Cor 13, 13)”
Nota editorial:
La Segunda Conferencia celebrada en Medellín, Colombia, del 26 de agosto al 7 de septiembre de 1968, que tuvo como tema central “La Iglesia en la actual transformación de América Latina a la luz del Concilio”. El documento final se redactó, 6 de septiembre 1968. La versión aprobado por el Vaticano se publicó 30 de noviembre.
Para leer más alrededor su historia, consulta el ensayo de Roberto Oliveros, publicado en la Revista “Christus Nº 757 dic.2006: Medellín con nombres propios
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Hola, como les va; muy buena el artículo, ciertamente que el contexto latinoamerica fue fundamental para lo que fue Medellin, no sólo a nivel de América Latina, sino mundial recordemos lo del mayo Francés toda esa lucha estudiantil y obrera iniciada en Lyon en ese mismo año en cierto modo el mundo entero estaba protestando contra algo, y medellin fue un intento de respuesta muy positivo a esa situación. Ahora bien, si usted está de acuerdo con esto que acabo de escribir,ayudeme con esta pregunta: A qué ha respondido aparecida a nivel de sociedad? es decir, siento que muchas gente laica no católica puede leer Medellín sin ningún problema: Pasa lo mismo con Aparecida? Es tan “laico por decirlo así como en lo personal siento que es medellin? no he leido todo el documento de Aparecida por eso hago estas preguntas. Grcaias profesor y toda la suerte en su trabajo.