Justo Ariel Beramendi.
Encargado para América Latina del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales.
Publicación original: http://iglesiaycomunicacion.blogspot.com
La reflexión de la Iglesia católica va madurando y evolucionado a la par del contexto histórico, cultural y tecnológico de los instrumentos de comunicación social, sin olvidar en ningún momento que estos medios de comunicación continúan en desarrollo e incidiendo cada vez más en la sociedad. Antes de la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, haciendo una mirada retrospectiva esta es la reflexión sobre la Comunicación en la Iglesia Latinoamericana y Caribeña.
LA COMUNICACIÓN EN PUEBLA (1979)
En la Asamblea del Episcopado de América Latina y el Caribe realizada en Puebla a finales del 1979, el hilo conductor del pensamiento de la Iglesia Católica en América Latina y el Caribe ha sido subrayar que la Evangelización, anuncio del Reino, es comunicación y que por tanto la comunicación social debe ser tenida en cuenta en todos los aspectos de la transmisión de la Buena Nueva. (D.P.1063)
Una de los conceptos constantes en dicha reflexión es la idea de que la misión esencial de la Iglesia es la Evangelización, y que se no podría prescindir de los medios de comunicación para anunciar eficazmente el mensaje cristiano. “La Iglesia se sentiría culpable ante Dios si no empleara esos poderosos medios, que la inteligencia humana perfecciona cada vez más” (Evangelii nuntiandi, 45) Así pues, la reflexión y actitud de la Iglesia ante estos instrumentos va cambiando en la medida que los mismos inciden cada vez más en la sociedad y por ende en la vida de la Iglesia.
En Puebla se reconoce que los agentes de pastoral no están formados en esta área (D.P.1077) y que se haría bien en encontrar espacios para la formación en el área de la comunicación social, incluso se veía con buenos ojos la inversión en este campo por parte de los superiores. Si en Puebla se hace referencia a la comunicación “masiva”, en Aparecida ya no se puede dejar de hablar de un ecosistema comunicativo como producto de la globalización.
Frente a la situación de pobreza, marginalidad e injusticia el documento de Puebla, en el campo de la comunicación, proclama que la Iglesia tendría que dar más voz a los desposeídos (D.P.1094); hoy en día son los mismos medios de comunicación que ofrecen la posibilidad - a los que antes eran ignorados – de no ser simplemente receptores pasivos sino también emisores activos que interactúan con la realidad y que de alguna manera encuentran espacios para amplificar “la voz” que siempre han tenido y que lo sociedad no escuchaba.
El rol de la Iglesia en este contexto, será el de la promoción humana integral, es decir no sólo un asistencialismo material, sino acompañado de la adecuada información y formación para que las personas puedan saltar la brecha digital y abandonar la situación de exclusión en la que se encuentran por falta de acceso a las nuevas “cartas de ciudadanía” que ofrecen los medios de comunicación social.
Si bien en la década de los ’80 en Puebla se afirma el derecho a la información (D.P.1095). El documento de Aparecida asume las nuevas formas de exclusión y habla del analfabetismo en el uso de los nuevos medios de comunicación y muestra una gran preocupación por las nuevas formas de marginación causada por quienes acceden a la información y las nuevas tecnologías de comunicación (info-pobres D.A. 490) y las personas capaces de utilizar y acceder a estos instrumentos de comunicación. (info-ricos)
LA COMUNICACIÓN EN SANTO DOMINGO (1992)
En Santo Domingo la reflexión sobre la comunicación da otro paso de madurez al entender la comunicación - Evangelización, anuncio del Reino - como comunión (D.S.D. 279) “Lo que hemos visto y oído, os lo anunciamos, para que también vosotros estéis en comunión con nosotros. Y nosotros estamos en comunión con el Padre y con su Hijo Jesucristo” (1Jn 1,3).
El “salto” que el documento de Santo Domingo hace en la reflexión sobre la comunicación es considerable; se concibe a la evangelización en sí misma como comunicación dirigida a la comunión. De hecho la reflexión que proponen los obispos en este documento, es fruto de una reflexión articulada en términos de teología de la comunicación (el misterio trinitario, y la encarnación del Hijo de Dios, vistos en términos de comunicación divina y de comunicación de lo divino con lo humano).
Luego de esta reflexión teológica, Santo Domingo pasa a la dimensión pastoral práctica bajo la premisa de “Intensificar la presencia de la Iglesia en el mundo de la Comunicación” como una de las prioridades para los responsables del pueblo de Dios (cf. Juan Pablo II, Discurso inaugural, 23). Sin embargo los obispos en Santo Domingo advierten que los medios masivos de comunicación corren el riesgo de manipular e imponer visiones del mundo, sobre todo porque la propiedad de las grandes empresas mediáticas está en manos de pocos. Así, se hace un llamado a que los agentes de pastoral estén vigilantes y críticos a momento de consumir productos mediáticos.
Como respuesta pastoral en ese contexto, se plantea desde el documento de Santo Domingo, usar los medios de comunicación como un instrumentos a favor de la cultura y de comunión al interior de la Iglesia y como un espacio de diálogo Iglesia-Mundo.
Al igual que Puebla, en Santo Domingo se reitera que la formación crítica y profesional en el uso de los medios de comunicación social son la respuesta pastoral en el área de las comunicaciones sociales; en este sentido ambos documentos apelan nuevamente a los organismos y a las asociaciones públicas católicas de comunicadores para encontrar en ellas un espacio de apoyo mutuo y de formación en este campo.
En 1992, cuando se publica este documento, aún no existe el fenómeno de la convergencia de los medios en el formato digital, y el Internet no había irrumpido en la sociedad; la telemática y la informática eran concebidas sólo como “nuevos desafíos para la integración de la Iglesia en ese mundo” (D.P.280); por eso si en Santo Domingo se habla de la Cultura de la Imagen, en Aparecida se habla de la sociedad de la información…
sigue:
LA COMUNICACIÓN EN APARECIDA (2007)
1. Contexto actual. Globalización debida a los medios de comunicación social
2. Nuevas oportunidades ofrecidas por las nuevas tecnologías
3. Riesgos
4. Pastoral
5. La opinión pública y la Iglesia
Para bajar el articulo completo:
La comunicación en el documento de Aparecida
Articulo publicado por ocasión del:
El Taller Comunicación, Evangelización y Discipulado del IIIer COMLAC
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