Quito, Ecuador (Red EDUCOM).- La “crisis de fondo no se puede superar si no tenemos buena educación y la Iglesia tiene un papel enorme en esa educación, tiene en sus manos tantos miles y millones de jóvenes”, expresa el Padre Rolando Calle, Sacerdote Jesuita, en un breve diálogo con OCLACC en torno a las alternativas de solución que desde la comunicación se puede aportar para superar la crisis global que se siente ya en América Latina.
Según agrega, “los comunicadores, tenemos un papel muy importante que jugar en la educación, en la nueva educación que necesita América Latina. Entonces cuando hablamos de lo que debería hacer la Iglesia, yo primero pienso en esos millones de jóvenes que están en los sistemas educativos de la Iglesia en América Latina, y pienso que todavía nos hace falta mucho por hacer a los educadores y a los comunicadores católicos para que esa educación, responda realmente a las realidades de América Latina y a una posible solución definitiva”, dice.
Aquí parte de la entrevista:
OCLACC: ¿Cuál sería, a su criterio, el compromiso y la actitud que debería caracterizar el trabajo de los comunicadores católicos para acompañar al pueblo pobre a superar los efectos de esta crisis global?
Rolando Calle: Como comunicadores, creo que tenemos la obligación de, en primer lugar, tratar de entender la crisis en toda su complejidad. Y para mi en concreto, aquí en América latina, la pregunta que me hago, honestamente, es: ¿hasta qué punto esta es una crisis que viene dada por el mercado, por el concepto capitalista del mercado?, y ¿hasta qué punto es una crisis que llega a la gente que no está tan metida en esos esquemas de mercado? Aquí en América Latina tenemos millones de pobres, que no están integrados en ese sistema de mercado. Desde luego a ellos también les va a llegar la crisis, pero ¿hasta qué punto les va a llegar? ¿Cómo están enfrentando ellos?, creo que es el deber de un comunicador, escuchar ahora más que decir; es transparentar lo que está pasando en nuestras capas más pobres, porque desde allí mismo van a venir las posibles soluciones, y la manera de enfrentarlas. Aquí en América Latina la gente pobre de nuestro continente es maestra en saber enfrentar las crisis, desgraciadamente hemos tenido tantas, pero lo importante es que ellos saben cómo enfrentarlas y cómo sobrevivir estos momentos duros, por un lado eso. Pero por otro lado, ya en cuestión de manejo de medios, de grandes medios yo creo que un comunicador latinoamericano tendría que ser muy crítico de todos esos mensajes que analizan la crisis no solo desde el punto de vista del poderoso, sino desde todos los sectores; desde la gente que tiene más dinero o que tiene un poco de dinero o que está de alguna manera insertada ya de alguna manera en el mundo del mercado. Pero el comunicador, yo creo que tendría que ver exactamente cuáles son los parámetros más justos para explicar y entender la crisis desde el punto de vista de la gente más pobre.
OCLACC: ¿Y cree que desde la Iglesia, los medios de la Iglesia, se tiene esta comprensión de ver cómo podemos ayudar a enfrentar y superar esta crisis?
R.C: La Iglesia tiene algunos medios, unos más grandes, otros más pequeños; unos de un signo, otros de otras características, cada medio yo creo que puede hacer lo que acabo de decir, pero a mí me interesa mucho, cuando hablamos de comunicación y de Iglesia, ser muy conscientes de la tremenda audiencia, digámoslo así, que tiene la Iglesia a través de su sistema educativo. Y ese sistema educativo, con todas las escuelas, colegios que están relacionados con la Iglesia, con sus congregaciones religiosas, son millones de jóvenes y de niños que necesitan aprender y que necesitan educarse bien porque esa es, a mediano plazo, la única manera de superar la crisis. Tu sabes que todas la crisis pueden durar uno o dos años pero la crisis de fondo no se puede superar si no tenemos buena educación y la Iglesia tiene un papel enorme en esa educación; tiene en sus manos tantos miles y millones de jóvenes. Y los comunicadores, tenemos un papel muy importante que jugar en la educación en la nueva educación que necesita América Latina.
Entonces, cuando hablamos de lo que debería hacer la Iglesia, yo primero pienso en esos millones de jóvenes que están en los sistemas educativos de la Iglesia en América Latina, y pienso que todavía nos hace falta mucho por hacer a los educadores y a los comunicadores católicos para que esa educación, responda realmente a las realidades de América Latina y a una posible solución definitiva, así es que para mí el comunicador católico ahora, debería voltear sus ojos, primero al sistema educativo y ver cómo podemos ayudar y mejorar el sistema educativo. Se habla de Educomunicacion, se habla de Infopedagogía, es decir, hay muchas cosas que podemos hacer los comunicadores por el sistema educativo Latinoamérica que dará en definitiva las soluciones a la crisis Latinoamericana.