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Archivo de la Categoría 'Crítica de películas'Página 2 de 2

‘Babel’, terminando el año estupendamente

Red Stovall

El argumento de ‘Babel’ es la mar de sencillo, hablando de un montón de cosas. Encierra tres historias entrelazadas entre las que nos encontramos a un matrimonio con problemas de viaje en Marruecos, una chica sordomuda en Tokyo que se desespera por ser amada, y una criada mexicana que se lleva a los niños americanos que está cuidando a la boda de su hijo en México. Esos son los puntos de partida de cada historia, que Iñárritu nos va deshojando poco a poco hasta un desenlace extraordinario donde todo cobra sentido, cinematográficamente hablando, diría que los mejores momentos de la película se encuentran en la parte final. Y a pesar de que ya nos conocemos la treta usada por el director, y podemos llegar a adivinar cual es la relación entre los dsitintos personajes que pululan por el universo del film, nos importa relativamente poco, ya que se disfruta enormemente del buen hacer de su autor.

Iñárritu, apoyado una vez más en un guión de Guillermo Arriaga, le imprime un ritmo al film casi perfecto, y digo casi porque podría haberse ahorrado ciertas escenas que no vienen a cuento. Aunque el film peque de ser un pelín largo, no resulta cansino y se sigue con especial interés. Personalmente prefiero todo lo que acontece en Marruecos, que las otras dos historias, quizá porque me resulta más impresionante y porque a mi juicio me parece la parte más perfecta del film, sin absolutamente ningún fallo. Esto no puede decirse de las otras dos, en las que considero que hay cosillas que no quedan bien. Me explico. En la parte mexicana, por así llamarla, el desencadenante de todo el dramatismo es una reacción de uno de los personajes algo ilógica y tal vez poco creíble.

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‘Crash’, choque racial

Red Stovall

El guionista de ‘Million Dollar Baby’, Paul Haggis ha realizado su segunda película cómo director, la cuál se estrena en nuestro país la semana que viene, y ya era hora, porque es una producción del 2004. Lo hace con el subtítulo de ‘Colisión’, poco apropiado, diría yo, porque en el contexto de la película significa ‘golpe’, y más concretamente emocional. Desde luego eso es lo que no le falta a este magnífico film: emoción. La hay a raudales, en todo momento, no dejando libre al espectador un sólo instante, sumergiéndolo en una urbe de personajes, cada uno con su historia, y no nos deja indiferentes.

‘Crash’ sigue el típico esquema de película coral, dónde un montón de personajes que en apariencia, no tienen nada en común, nos hablan de sus problemas, de sus relaciones, de sus vivenvias, mientras sus historias van entrelazándose hasta llegar a un punto, un nexo de unión, dónde todo cobra sentido. Haggis, excelente guionista, aprovecha al máximo este esquema, pareciendo incluso que sea novedoso, debido a su enorme pericia para unir los diferentes elementos de la historia, aunque no llega a ser del todo perfecto, debido a que alguna situación esté un poco forzada, cosa que impide que nos encontremos ante la absoluta obra maestra que este film debería ser, porque la gran sorpresa de esta película se encuentra en la labor de Haggis tras las cámaras, ya que gracias a su estupenda puesta en escena, su propio guión termina teniendo una fuerza impresionante, alcanzando dimensiones casi épicas, gracias a unas poderosas imágenes, que el director combina perfectamente con lo habilidoso del guión, que nos lleva por las calles de Los Angeles, dotando a la gran ciudad de un aire místico que envuelve a sus personajes, tal y cómo sucedía en la mejor película de Lawrence Kasdan, ‘Grand Canyon’, película con la que ‘Crash’ guarda más de un punto en común.

Haggis coge la ciudad y a sus personajes, los lanza al vacío, y deja que tengan un auténtico y brutal choque entre ellos. Navega por los miedos y esperanzas de cada uno, con timón seguro. A algunos los hace odiosos, a otros adorables, y al resto una unión de ambas cosas. Los mezcla, los enfrenta, y actúa como casi un Dios con ellos, dirigiendo sus vidas en todo momento, haciéndoles pasar por situaciones límite, y haciéndoles ver que a pesar de las estúpidas diferencias raciales, y de lo puta que puede ser esta vida, siempre hay un lugar para la comprensión, para el aceptamiento, para el perdón, para el amor.

Haggis, como padre de sus personajes, decide el destino de cada uno, siendo a la vez benevolente, duro y desgarrador. Logra instantes sobrecogedores, como por ejemplo, el del póster, que pilla por sorpresa al espectador, arrancándole de dentro las más profundas lágrimas de desesperación (yo no pude evitar gritar un NOOO),y llenándote de angustia. Porque si algo tiene además la película, es tensión, a lo largo de todo su metraje, haciándote sentir incómodo en todo momento. Además los instantes ‘fuertes’ ocurren en silencio, y son apoyados por la música de Mark Isham, que compone un score absolutamente impresionante y lleno de fuerza, que cobra verdadera vida en algunos momentos.

¿Y qué decir de los actores? pues que están todos en verdadero estado de gracia, y cómo en toda película coral que se precie, son un montón de rostros más o menos conocidos: Don Cheadle, que además es uno de los productores del film; Sandra Bullock y Brendan Fraser, que aunque están fuera de sus típicos papeles, protagonizan la parte menos interesante de la película; Matt Dillon, que probablemente sobresale por encima de todos, y cuya interpretación merece un Oscar; Ryan Phillippe, cuyas motivaciones no resultan del todo convincentes; Thandie Newton, Jennifer Esposito, William Fichtner y muchos más, forman este fascinante universo de personas tan lejanas entre sí, pero semejantes, y tan distintas entre sí, pero cercanas. Y cómo conviven en el mismo mundo, unos más fácilmente que otros, pero al fin y al cabo, conviviendo. Y demostrando, una vez más, que las personas podemos ser de muy distintas maneras en nuestro exterior, pero dentro de nuestro ser, en lo más profundo, nos mueven las mismas cosas, nos dañan los mismos males, y lo único que queremos es ser amados.

Paul Haggis ha rozado la maestría, rodando un gran film, digno de verdad, que merece ser visto más de una vez, para recrearse en él, y dusfrutar de auténtico y verdadero CINE. En su momento dije que el primer trimestre del 2006 parecía traer cine de calidad. Ésta es la primera muestra.

Tomado de blogdecine

El laberinto del fauno

Luis García Orso, S.J.*

Cuenta el cineasta mexicano Guillermo del Toro que una de las imágenes de sus miedos de niño que más recuerda es cuando en la casa de la abuela, por las noches, un hombre cabra salía del ropero. Guillermo trató de exorcizar sus temores infantiles a través de una prodigiosa y creativa imaginación, en su paso por el colegio jesuita en Guadalajara, al filmar sus primeros cortometrajes (Pesadilla) en el bachillerato, y al fundar -a sus 18 años de edad - la productora de efectos especiales para cine Cronopia. Desde sus primeros trabajos como cineasta, Del Toro empieza a ser reconocido fuera de México: Cronos (1993), El espinazo del diablo (2001), Hellboy (2004). Las imágenes del miedo primerizo regresan ahora en su última obra: El laberinto del fauno (2006) que ha merecido el reconocimiento de la crítica cinematográfica:
 Año 1944, quinto año del triunfo de Franco en España. Ofelia (Ivana Baquero), una niña de trece años, junto con su madre Carmen (Ariadna Gil), convaleciente a causa de un embarazo avanzado y delicado, se traslada hasta una vieja casona en medio del bosque, lugar en el que se encuentra destacado Vidal (Sergi López), un cruel capitán del ejército franquista, nuevo marido de Carmen y por el que Ofelia no siente ningún afecto. La misión de Vidal es acabar con los últimos vestigios de la resistencia republicana, escondida en los montes de la zona. Ahí les aguardan Mercedes (Maribel Verdú), una joven que se encuentra a cargo de los demás miembros del servicio doméstico, el doctor (Álex Angulo) que se hará cargo del delicado estado de salud de Carmen y el destacamento a las órdenes del capitán. Una noche Ofelia descubre las ruinas de un laberinto donde se encuentra con un fauno (Doug Jones), una extraña criatura que le hace una increíble revelación: ella no es cualquier ser humano sino una princesa de un reino de inframundo al que ha de regresar si logra salir adelante en tres pruebas.
 A partir de ahí, todos los ingredientes de los cuentos de hadas que Ofelia lee y que le ayudan a escapar de la realidad que pasa a su alrededor, cobran vida, en dos mundos: el mundo real y el mundo que todos -menos Ofelia- llamará fantasía. Un cuento de hadas con princesa, castillo, bosque, hadas, guerreros, ogros, criaturas extrañas, pasillos secretos, bebidas mágicas, conjuros, pruebas para la heroína…pero no para contarse a niños. Un cuento para acercarnos a la destrucción de la infancia y de los mejores sueños a través del poder convertido en tirano y asesino.
Guillermo del Torro ha declarado en alguna entrevista: “Para mí, el fascismo representa el horror último, el más grande, y por esa razón es un tema ideal para contarlo como un cuento de hadas para adultos. Porque el fascismo es sobre todo una forma de perversión de la inocencia, y, por tanto, de la infancia. Para mí, el fascismo representa, en algún sentido, la muerte del alma, como algo que te forzara a hacer elecciones terribles y dejara una marca indeleble en lo más profundo de quienes viven a través de él”
Un cuento sobre el horror, el terror y la violencia, que se pasean impunemente, al aire libre, por la misma casa; que se impone, dictamina, ordena, asesina…Pero también un cuento sobre la capacidad de la imaginación, de la terquedad para salir adelante, del empeño por romper un hechizo, de la voluntad por sobrevivir y vivir de otra manera. Un cuento donde el ogro existe en nuestra vida ordinaria, y no sólo en la fantasía, y la heroína que ha de intentar vencerlo es sólo una niña que ha de tomar las decisiones que quizás un adulto no asumiría.
Un cuento para contarnos algo sobre nosotros mismos y sobre la sociedad que creamos, si empezamos a desentrañar la cantidad de imágenes y símbolos que vemos en la pantalla: puertas que se abren y puertas que se cierran, llaves que sólo una persona puede tener, un bosque a donde internarse para buscar, una mujer débil que espera un hijo y un hombre poderoso que espera un heredero, un hombre sin rostro y con ojos en la mano, laberintos, banquetes, un vestido de fiesta, libros de cuentos, y un bebé que nace a un mundo que también empieza.
Guillermo del Toro ha creado una narración de una belleza oscura y lúgubre, de una creatividad que no pierde ningún detalle de luz, claroscuros, espacios, música, imaginación, secuencia…Una narración tremenda y hondamente actual y universal, porque toca los resortes más íntimos del ser humano en nuestras fantasías, voluntades, sed de poder, esperanzas, sacrificios y propósito de vida; en nuestra capacidad de decir sí o no frente al otro. Para comprenderlo y cerrar esta historia hay que esperar la tercera y última prueba que ha de pasar Ofelia, delante de los que no creen en cuentos de hadas.

*Experto en Cine - México

ELSA & FRED

CRÍTICA por Leandro Marques

Una historia que desafía los prejuicios

Si se tratara de hacer un resumen, podría decirse que la película “Elsa & Fred” cuenta la historia de dos perso-nas que encuentran la manera de so-brellevar las tristezas y sufrimientos de toda una vida a cuestas para, en la última etapa de sus vidas, quizás cuando podían pensar que ya todo es-taba definido, poder permitirse el lujo de disfrutar en plenitud de la aventura del amor. Estas pocas líneas que de-finen el argumento de la película del director Marcos Carnevale —una co-producción española-argentina—, si bien no faltan a la verdad en absoluto, están muy lejos de explicar o graficar siquiera un poco lo que suce-de. De hecho, es infinita la distancia que separa a esa síntesis es-cueta de lo que el film es en realidad. La diferencia es tan grande como la que separa a una película densa, previsible y estereotipada de otra que sorprende en cada pasaje, que se deja fluir con armo-nía y desborda de frescura, filosofía y buen humor.

La solidez técnica y narrativa del film. La habilidad de Carnevale para poder estar presente ausentándose, por ejemplo, al situar siempre la cámara en el punto justo, sin dejarle nunca tomar dema-siado protagonismo. El equilibrio e inteligencia con que el guión compone a los personajes y plantea la evolución de la historia, tra-tando de esquivar la tentación de la caída en los lugares comunes. La deslumbrante labor de los actores, el español Manuel Alexan-dre y la uruguaya China Zorrilla (en unos de sus mejores pape-les). A través de estos cuatro factores fundamentales, la película se permite descansar en su estructura externa y olvidarse de ella, generando de este modo el marco ideal para que en pantalla aflore aquello que nada tiene que ver con lo material, y todo con el cine. Porque Elsa y Fred, juntos, son pura química y magia, y se convierten en socios de un sueño que atraviesa la pantalla. Ellos dos solos son capaces de desafiar a cualquier espectador prejuicioso (que mire con sospechas eso de una historia de amor entre gente mayor) a que se levante de su butaca y se retire del ci-ne si es capaz de aburrirse o fastidiarse aunque sea un minuto.

Crítica tomada de la Revista de Cine “La Butaca”

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‘Infiltrados’, así se hace un remake ¡Joder!

Red Stovall

Mañana hará un año justo que en estas páginas hablé de ‘Juego Sucio’, conocida internacionalmente como ‘Infernal Affairs’, y del excelente material que Scorsese tenía entre manos para hacer una nueva versión dotándola de su peculiar estilo, ese que las malas lenguas dicen que ha perdido en sus últimas películas. Esas mismas malas lenguas se empeñan en afirmar que Scorsese no conoce dicha película, lo cual no sólo me parece una soberana estupidez, sino que además es de nula credibilidad dada la famosa admiración que el director siente por las cinematografías asiáticas. En fín, un año después de aquella reseña que hice tengo la oportunidad de hablar de ‘Infiltrados’ que hoy mismo se estrena en nuestro país junto con la última película de Woody Allen, al que le mete un gol por toda la escuadra. Y no es cuestión de compararlos como directores. Simplemente creo que ‘Infiltrados’ es mucho mejor película que ‘Scoop’ y será la reina de la taquilla durante esta semana. Porque lo cierto es que tenemos de regreso al mejor autor de películas como ‘Taxi Driver’ o ‘Toro Salvaje’, dando una verdadera lección de Cine y de cómo realizar un remake en condiciones sin temer ni lo más mínimo su comparación con el original, entre otras cosas porque lo supera con creces.

‘Infiltrados’ como bien indica su ridículo título en español (¿es que nunca van a aprender?) versa sobre un policía infiltrado en la mafia de Boston, y un miembro de dicha mafia infiltrado en el cuerpo de policía de la ciudad. Imaginaos el resto: lealtad, amistad, soledad, traición, etc, todo ello a través del salvaje prisma de Martin Scorsese.

Porque si hay una palabra que define a esta película ésa es salvaje. Dos horas y media de precisa narración sin ningún bajón de ritmo, algo que conoce muy bien el señor Scorsese. Unos diálogos apabullantes, llenos de suciedad y palabras mal sonantes (“joder” es la que más se pronuncia) pero no dichos gratuitamente. Una galería de personajes fascinantes. Un guión conciso sin ninguna fisura. Y más, mucho más, en uno de los mejores thrillers de los últimos años.

Todo aquel que conozca suficientemente el cine de Scorsese ya sabe de lo que le hablo. El montaje, absolutamente excepcional, le infiere un ritmo al film pocas veces visto. Tengamos en cuenta que hablamos de una película que dura más de dos horas y media y el aburrimiento no asoma ni por recomendación, no se atreve. Scorsese no le da ni el más mínimo respiro al espectador, que queda atrapado en la historia desde el primer fotograma, avanza con un crescendo increíble hasta llgar a una parte final que ya pertenece por derecho propio a los anales de la Historia del Cine debido a su dureza. Un cierre inesperado y antológico lleno de sorpresas.

Tomado del BLOGCINE

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