Eisenstein

 Jos Demon, Red ETC, OCLACC

 

 

Tan solo unas semanas atrás tuve la oportunidad de conseguir un video de la película Eisenstein del director de origen canadiense Ronny Bartlett.

 

La película, que data de 2000, cuenta la historia del famoso cineasta Serguei Eisenstein, unos de los fundadores del cine en el tiempo de la revolución rusa de 1920 a 1945, tiempo en que vivía los experimentos del teatro y el cine característica de esta corriente de artistas que se sentían comprometidos con la nueva revolución que quería liberar al proletariado. Muchos artistas de Europa y el mundo con simpatías izquierdistas hasta se trasladaron a Rusia para apoyar al nuevo caldero social que se estaba preparando en esta gran nación. Pero los más experimentales artistas e intelectuales sucumbieron y cayeron ya rápido bajo el creciente control del partido bolchevique, que se impuso más duramente después de la expulsión de León Trotski. Intelectuales y artistas como el músico Dimitri Shostakovich y el cineasta Eisenstein trabajaron en la sombra del líder bolchevique Josef Stalin, que ejercía un férreo control sobre las producciones artísticas, enviando gran cantidad de ellos y ellas a los campos de concentración en Siberia, de que normalmente no retornaron.

El filme de Bartlett sobre Eisenstein interesa por su libertad y creatividad en retratar al excepcional cineasta ruso y los tiempos en que le tocó vivir. Utiliza técnicas muy cercana al teatro que tanto interesaba a Eisenstein y su maestro Vsevolod Meyerhold, unos de los grandes del teatro experimental ruso de los comienzos; unos de estos también que fueron ejecutados por no coincidir con los lineamientos de Stalin. Antes que una historia cronológica, esboza episodios de la vida de Eisenstein, episodios que representan diferentes etapas de su trabajo artístico en que se acrecientan las dificultades por las restricciones impuestas por el régimen. Estos episodios nos acercan al carácter del protagonista como lo concibe el director Bartlett, una cineasta creativa quién creó en el arte como medio de análisis e iluminación y como expresión de verdad sobre los humanos, que defendió la autenticidad de los sentimientos, pero que también pagó un precio por ello en no lograr establecer relaciones duraderas en su vida personal. Frente a la presión impuesto por Stalin pagará otros precios, por refugiarse, necesariamente, en el refinamiento de sus películas, como Shostakovich en su música, que representara un inevitable instrumento de doble fila en su confrontación con el poder.

Cualquier interpretación de la historia y cualquier biografía, un género en que más se enfoca esta película, refleja la comprensión del tema por parte de su autor, o de su director. La forma de escoger al escenario, la técnica teatral del director Bartlett, da muchas veces la impresión de una caricatura, que desdibuja ciertos rasgos de su personaje para poder enfatizar mejor al carácter de su deleite. Este procedimiento recuerda a las formas de proceder del cineasta Milos Forman en películas como Amadeus y Las fantasmas de Goya, y encontramos otra similitud entre Amadeus y Eisenstein, en particular, en su extraña y entrañable forma de combinar el humor con los aspectos oscuros de nuestra realidad, la comedia con la tragedia. La película de Bartlett deja varios aspectos de la personalidad de Eisenstein y de los que le rodean en suspenso, como la relación con su mujer y la con su amigo Grisha, que, en la película, se transforma en amigo de Stalin y en su principal supervisor. Aquí vemos otro ejemplo de la mencionada libertad y creatividad con que el director desafía a la diaria comprensión de su objeto de estudio, muy parecida, otra vez, a la intriga de Amadeus en que Milosz Forman elaboró en la leyenda que el compositor Salieri hubiese matado a Mozart.

Como ocurre en estas instancias el filme de Bartlett menciona explícitamente que no pretende ser ninguna biografía que corresponda con la realidad, algo que es siempre mejor detallar, para no enredarse en litigios con los descendientes de la familia o con otros derechos patentizados por la ley. Pero creo que lo que tanto Mozart como Eisenstein logran, es que nos acercan más a la vida de estos genios que cualquier documental pudiese haber hecho. Con su fuerza de interpretación, con su fuerza de la intriga, nos presentan una historia con personajes convincentes, que nos dejen reflejar alrededor el valor del arte y el valor de la vida en nuestros días. Es interesante como esta mezcla de realidad e imaginación, o ficción, resulta ser más convincente y más duradera que lo que pudiese haber resultado de un procedimiento documental. Estimo que los procedimientos utilizados por estos cineastas, Milosz Forman y Ronny Bartlett, el buen uso de los efectos del teatro y de la caricatura, del humor y de la tragedia, la lograda mezcla de realidad y ficción, pueden proponerse como buena inspiración para el cine latinoamericana, siempre escasos de recursos, como también por el cine en general.

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1 Respuestas a “Eisenstein”


  • Eisestein apoyaba en ciera manera a Stalin? Me refiero a un comentario que realiza en una carta dirigida al ministro de propaganda nazi Goebbels, donde le sice entre otras cosas que el informe de Stalin fue de mucha ayuda a los prisioneros nazis y los ayudó a sobrevivir. Si existió un apoyo, en que se basó? Y como era esa relación?

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