Por el interés, nos permitimos reproducir la siguiente crónica escrita por
Sergio Ferrari *, desde Friburgo, Suiza, en que da cuenta sobre el reconocimiento alcanzado por películas latinoamericanas en el Festival Internacional de Cine de Friburgo. La nota nos llegó a través de la Agencia Ecupres.
La vivacidad del cine latinoamericano no pasó desapercibida en la XXII edición del Festival Internacional de Filmes de Friburgo (FIFF). Ni para el público, que lo recibió con entusiasmo, ni para los jurados, que lo conoraron al otorgar los premios. Las películas “El Camino”, de Costa Rica, y “La Zona” de México, conquistaron tres de los siete premios principales, en una edición donde, como ya es habitual en este festival, Asia y Latinoamérica multiplican simpatías.
Trece fueron los largometrajes seleccionadas para la competición oficial -uno de ellos documental-. El conjunto del programa, que incluyó entre otroslos panoramas “Amor Global” y “Negro Total” (policiales), incluyó uncentenar de producciones.
Cerca de 26 mil espectadores se dieron cita entre el 1 y el 8 de marzo alas salas habilitadas por el FIFF. De ese total, más de un tercio fueronestudiantes secundarios y terciarios que participaron en 57 funcionesespecialmente organizadas para ellos, en las cuales se proyectaron trecediferente películas.
Las preseas
La película “Flower in the Pocket” del realizador malayo Liew Seng Tatobtuvo “La Mirada de Oro”, el galardón más prestigioso que otorga cada añoel FIFF, dotado de 30 mil francos suizos -casi la misma cifra en dólaresestadounidenses.
Este largometraje de 97 minutos presenta la cotidianeidad de Li Ahh y LiOhm, dos pequeños hermanos que viven con su padre, Sui, un esclavo deltrabajo y con poco tiempo para atender a sus hijos.
El Jurado Internacional, presidido por la joven realizadora argentina Celina Murga,fundamentó su decisión en “la mirada tierna y poética sobre una realidadcompleja y rica de la sociedad, sin olvidar la aventura cinematográfica”.
El mismo jurado concedió el Premio “Oikocredit Suizo” a la película china”He Fengming” (”Fengming, crónica de una mujer china”).
Por su parte el Jurado de los Jóvenes concedió el premio “E-CHANGER”-otorgado por la ONG homónima activa en la cooperación solidaria a travésdel intercambio de personas-, a la película taiwanesa “God Man Dog” deSingin Chen.
El tribuno de la Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica(FIPRESCI) galardonó al film de Corea del Sur, “Fille de la terre noire”(La Niña de la Tierra Negra), que obtuvo también el premio “Don Quijote”,de la Federación Internacional de los Cine-Clubs.
La impronta latinoamericana
“El Camino”, de la realizadora Ishtar Yasin, nacida en Moscú, de origeniraquí-chileno, recibió el Premio Especial del Jurado Internacional.
Yasin, que vive desde años en Costa Rica, su país de adopción, concibióvarios cortometrajes antes de llegar a “El Camino”, que es su primer largometraje.
Esta poética y conmovedora producción cuenta una parte de la vida deSoslaya, de 12 años, y de su pequeño hermano Dario, quienes viven con suabuelo en un barrio marginal de Managua, capital de Nicaragua.
Y el largo y tormentoso viaje que realizan solos hacia la limítrofe CostaRica, en busca de su madre, quien partió hacia allí ocho años antes y dequien perdieron todo rastro. Ese viaje, adicionalmente, confronta tambiénal espectador con el drama de la explotación sexual infantil, un flagelo deprimera importancia en muchos de los países del Sur.
“El Camino”, una de las revelaciones de esta edición del FIFF, conquistótambién el premio otorgado por el Jurado Ecuménico, financiado por lasorganizaciones Acción Cuaresmal y Pan para el Prójimo, ambas activas en laesfera de la cooperación al desarrollo.
“Me siento profundamente conmovida por este reconocimiento a tantos años detrabajo, en una región, como la centroamericana, que puede demostrar queestá en capacidad de producir cinematografía de calidad”, expresó Yasin aeste corresponsal al conocer sus premios en la clausura del evento.
El otro film latinoamericano laureado en la 22da edición del FIFF fue “LaZona” del director Rodrigo Plá, nacido en Uruguay pero quien vive desdeaños en México. En este caso, la cinta mexicana, recibió el Premio delPúblico, uno de los más anhelados por los realizadores.
El mismo, que tiene en cuenta el voto de los espectadores después de cadafunción, es financiado por COSUDE (la Agencia Suiza de Desarrollo y Cooperación)
Hacia el futuro, mas presencia de Latinoamérica.
“Tanto la selección de la competición oficial como las películaslatinoamericanas presentadas, ha sido lo que más motivó a los espectadoresy los convocó a asistir a las funciones”, enfatizó el nuevo directorartístico del festival Edouard Waintrop, quien durante casi treinta años sedesempeñó como periodista especializado en cine en el periódico francés”Liberation”.
Lo que “me hace pensar que para el 2009 acentuaremos la presencialatinoamericana”, subrayó Waintrop al reconocer la muy estrecha relaciónentre el público que asiste a Friburgo - y suizo en general- y lacinematografía iberoamericana.
Waintrop quien se mostró optimista a la hora del balance final, subrayócomo principal punto positivo “que el público entendió los cambios queestamos introduciendo en esta nueva etapa de renovación del FIFF y nos diosu total confianza”.
Tono positivo compartido por su colega Franziska Burkhardt , directoraadministrativa del festival, quien consideró a esta edición, “como muybuena, resultado de un excelente trabajo de equipo”.
“Nuevamente el FIFF conquistó al público que se mantiene-cuantitativamente- estable, con un pequeño aumento a pesar de haberpresentado una decena menos de proyecciones durante toda la semana enrelación al 2007″ , concluyó.+ (PE)
(*) En colaboración con E-CHANGER y Swissinfo.
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