Se realizó en Lima el RETIRO DE CINE Y ESPIRITUALIDAD organizado por la Asociación Peruana de Comunicadores “Mon. Luciano Metzinger” (Signis, Perú) los días 08, 09 y 10 de marzo 2013. El primer día, los coordinadores del retiro utilizaron el film coreano “Camino a Casa” (Jeong-Hyang LEE) para reflexionar entorno a los temas de “Gratuidad y Conversión”. El segundo día, se usó el film “Elefante Blanco” (Pablo Trapero) para dar pie al diálogo interno y externo sobre nuestro “Compromiso cristiano”. A su vez, en el evento se realizaron plenarios y dinámicas. Asistieron un total de 15 personas que expresaron su satisfacción por la metodología y su compromiso de réplica para trabajarlo en sus comunidades.
A continuación presentamos un breve relato realizado por el P. José María Rojo (*) de estos días gratificantes de retiro
¿Nos vamos al cine? Sí, DE RETIRO
En otro ambiente sonaría raro; acá en Lima, entre los miembros de la APC, amigos y conocidos, cada vez nos suena más normal. Y es que ya tenemos como cuatro o cinco años haciendo retiro de Cine y Espiritualidad.
Cada vez con algo nuevo en cuanto a la metodología: esta vez iniciamos colocando cada uno/a en la pared una palabra que resumía la situación anímica en que salimos de nuestras casa para ir al retiro. Y al final del mismo, vuelta de página para colocar la palabra que en ese momento identificaba nuestra “nueva cara”. Interesante la comparación…
Lo hacemos normalmente en el calor del verano, inicio del otoño del Sur, pero para los amigos de Dominicana, de Cuba y otras latitudes ¡inicios de la primavera! Por eso abrimos boca con uno de los Sueños de Akira Kurosawa: “El huerto de los cerezos” (ciruelos, melocotoneros… ¡importa la flor! Y esta varía poco). Y empezamos a gozar de la vida que generosamente nos regala el Señor.
Mucho más gozamos de la “gratuidad” del Buen Dios al contemplar, lento y pausado, el testimonio de la abuela de Sang-woo, en la película coreana “Camino a Casa” (directora Jeong-Hyang LEE). La respuesta, el cambio, la conversión, expresado –de manera especial- en su nieto, en el que de una u otra forma nos vimos retratados todos.
Aprovechamos la historia de vida de la pantalla para reflexionar personalmente y orar, para compartir en grupos y en plenario, para celebrar expresando nuestras vivencias con variedad de símbolos en la Eucaristía… Día completo. Y “de yapa” (de regalo añadido) una explicación compartida de los distintos pasos en la metodología del trabajo de Cine y Espiritualidad en su doble vertiente: Cine-Debate y Retiro en base al cine.
Nos hubiera dejado tranquilitos pero bien sabemos que si nos convertimos es para ponernos en camino, para actuar. Y a cuestionar o impulsar nuestro compromiso (difícil y arriesgado a veces) nos ayudó el director argentino Pablo Trapero con su película “Elefante Blanco”. Nos sobró tema y nos faltó tiempo para meditar y compartir, pero el momento duro del desenlace lo tratamos de transformar en “motor” con una dinámica –también nueva- de ponerle, en grupos, otro final (siempre bajo la óptica del compromiso).
Al evaluar la jornada, salieron más luces que sombras, pero a todos nos dejó el buen sabor de boca de habernos facilitado el Cine encontrarnos con nosotros mismos y con Dios a partir de esas historias que cobran vida en imágenes, sonidos, silencios,…
Como Kurosawa nos puso la miel en la boca, no nos reprimimos y gozamos –sábado antes de ir a dormir- uno de sus mejores Sueños: “La Aldea de los Molinos de Agua”.
Los que lo gozamos ya aprovechamos del retiro; ahora falta que busquemos oportunidades para el efecto multiplicador: en nuestros barrios, en nuestras parroquias, en nuestros grupos juveniles, entre familias… siempre hay un espacio para escuchar las voces de Dios que nos habla y llega más adentro, hoy a través del cine, a quienes estamos inmersos en nuestra cultura audiovisual.
(*) José María Rojo, Sacerdote diocesano y comunicador. Asesor de la Asociación Peruana de Comunicadores “Mons. Luciano Metzinger” (APC).







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