Mineras canadienses responsables de más de 400 hechos de violencia en América Latina

violencia mineraCiudad de México.-  Según un reciente informe elaborado por el Proyecto Justicia y Responsabilidad Corporativa (JCAP, por sus siglas en inglés), la violencia generalizada es común y corriente en las actividades de las compañías mineras canadienses en países latinoamericanos, en los últimos 15 años. El documento, bajo el título de "La marca canadiense", da cuenta que entre 2000 y 2015, en las explotaciones mineras canadienses en América Latina, se produjeron al menos 30 asesinatos selectivos relacionados con los conflictos mineros y sin contar las víctimas por accidentes de trabajo suman al menos 44 las personas que resultaron muertas, y 403 heridas; mientras que más de 700 personas fueron arrestadas o detenidas en relación con hechos ocurridos en torno a las minas canadienses.

Así también, el informe detalla que las corporaciones involucradas en estos incidentes solo reportaron 24,2% de las muertes y 12,3% de las lesiones relacionadas con su funcionamiento.

De manera específica, en El Salvador, al menos cinco activistas comunitarios opuestos a una mina de la corporación canadiense Pacific Rim fueron asesinados entre 2008 y 2011, entre ellos una mujer con ocho meses de embarazo.

De igual manera, en Guatemala, once mujeres afirman que fueron víctimas de violación en grupo por parte de las fuerzas de seguridad durante una relocalización forzosa para hacer sitio a una mina de la Skye Resources.

En México, en 2008, dos empleados en uniforme de la compañía Blackfire apalearon a un destacado activista opuesto al funcionamiento de una mina. Un año más tarde, este activista resultó asesinado.

El informe del JCAP, un grupo de asistencia legal anexo a la Facultad de Derecho Osgoode Hall, de la Universidad de York, en Toronto, relaciona decenas de asesinatos y golpizas, así como represiones violentas contra los opositores a los proyectos mineros canadienses en la región.

Este informe, titulado "La marca canadiense" ["The Canada Brand"], relaciona acontecimientos ocurridos en trece países entre los años 2000 y 2015. Sus autores subrayan que estos incidentes, si bien terribles en sí mismos, son solo una muestra de la violencia que se perpetra en las minas de propiedad canadiense alrededor del mundo.

"Sabemos que este informe es solo la punta del iceberg", dice Shin Imai, el profesor de la Facultad de Derecho Osgoode Hall que dirige el JCAP. "Debido a las numerosísimas fuentes que es necesario consultar para documentar estos incidentes, no nos ha resultado posible incluir todos los casos de amenazas de muerte, de quema deliberada de cosechas y destrucción de propiedades, de desplazamientos forzosos de pueblos indígenas, de denuncias por intentos de asesinato, así como de enfermedades provocadas por la contaminación ambiental, y del trauma sicológico causado por toda esta violencia".

Las empresas canadienses dominan el sector de la minería en América Latina, y Canadá es el principal país en que es posible encontrar apoyo financiero para los proyectos mineros. El informe del JCAP expone que las actuales leyes y políticas canadienses resultan inefectivas para determinar si puede exigirse responsabilidad a las compañías mineras de este país por los incidentes que se recogen en el informe.

Para mayor información, por favor, contacte con:
Shin Imai (en inglés o español):
simai@justice-project.org; tel: + 647-524-2312

Fuente: www.noalamina.org