Iglesia demanda leyes y políticas regionales para proteger a la población migrante

Migrantes GuatemalaCiudad de Guatemala, 04 sep 12 (OCLACC).- "Demandamos que Guatemala y los distintos países que sirven de ruta para los migrantes impulsen leyes, políticas y acciones regionales destinadas a la protección de los derechos de las y los migrantes, pero también se necesita fortalecer la institucionalidad nacional, pues, hoy por hoy, Guatemala es uno de los países más débiles en materia de migración", expresó el sacerdote Juan Carbajal, de la Pastoral de Movilidad Humana, en solidaridad con la población migrante, celebrada el 2 de septiembre.
"El flujo migratorio del país está aumentando; la violencia, la miseria y el desempleo están disparando la movilización de miles de guatemaltecos hacia los Estados Unidos y el Estado guatemalteco tampoco está haciendo nada para reinsertar a la sociedad a los miles y miles que están siendo deportados", afirmó el religioso.
Según fuente oficial, la deportación de guatemaltecos indocumentados de Estados Unidos aumentó en más de 30% en los primeros ocho meses de 2012 en relación con el mismo período de 2011.

Guatemala encabeza la lista de deportados de Estados Unidos en Centroamérica. En lo que va de 2012, se han reportado más de 27 mil personas repatriadas vía aérea, y 25 mil vía terrestre; y, según estimaciones del religioso, el año cerrará con más de 60 mil ciudadanos guatemaltecos forzados a salir de los Estados Unidos, muchos de ellos porque han sido interceptados tratando de cruzar las fronteras, pero otros muchos hasta con más de 25 años de vivir allí, donde han construido sus vidas y sus familias.

En un comunicado de prensa, la Pastoral de Movilidad Humana manifiesta que se ha puesto el reto de fortalecer los esfuerzos con los Obispos de Estados Unidos para promover una reforma migratoria integral en beneficio de las personas, así como fortalecer las acciones entre las iglesias de origen y destino de los migrantes para la protección y acogida de las y los trabajadores migratorios.

"Ser migrante no es delito", fue el mensaje central de la eucaristía celebrada durante el XVIII Festival de la Hermandad y la Paz, que la Iglesia Católica y varias organizaciones de derechos humanos y eclesiales celebraron este primer domingo de septiembre, en solidaridad con las personas que se ven obligadas a dejar sus familias, comunidades y países, buscando mejores condiciones de vida.

"El migrante es un instrumento de fraternidad, quien con su presencia, cultura y trabajo aporta a la construcción de las sociedades y a los países, además es iglesia viva, es enlace entre pueblos, un portador de paz sin discriminaciones étnicas, culturales y religiosas", anotó el sacerdote y director de la Casa del Migrante de Guatemala, Francisco Pellizzari.

Con información de ALC