¿Nacionalizar el Agua?

El obispo de Aisén, Luis Infanti, propone la nacionalización del agua en Chile. Afirma que el agua no debe ser un simple negociado "porque hay que tomar en cuenta que es uno de los elementos que escasean en el mundo, al punto que para el año 2025, el 40 por ciento de la humanidad no tendrá agua potable". ¿Qué opinas?

Muy bien Obispo Luis

Eso es!!! Los temas importantes deben ser atendidos por la Iglesia desde el punto de vista bíblico, es decir a partir de la voluntad de Dios. A algunos les parecerá que en estos temas la Iglesia no se debe meter, pero deben saber que desde hace tiempo que Dios ya salió de las iglesias y conventos, sin dejar de estar en ellos por cierto, para estar con nosotros todos los días y en todo lo que hacemos.
Es importante que la iglesia proponga con fuerza y claramente los temas relevantes junto a su visión respecto de ellos y los respectivos antecedentes. Hace no mucho tiempo el Obispo Goic hizo algo de este tipo.
Me siento más orgulloso de pertenecer a una Iglesia que también está atenta a los problemas concretos de nuestra sociedad.
Un abrazo Obispo Luis y que Dios lo bendiga...

NACIONALIZAR EL AGUA

COMPLETAMENTE DE ACUERDO CON NUESTRO OBISPO LUIS.

INCREIBLE QUE LA IGLESIA PROPONGA SEMEJANTE BARBARIDAD.

Por el mismo hecho de que el agua escasea en el mundo, y es un elemento indispensable para la vida, se debe pensar en como protegerlo pero para REPARTIRLO EQUITATIVAMENTE A TODO EL MUNDO, y no viceversa, como es posible que se quiera nacionalizar algo que escacea a nivel mundial y que es indispensable para la subsistencia, con la finalidad de preservar el bien estar "chileno" vamos dejemonos ya de egoismos y de falsedades, señores no nos olvidemos que todos somos UNO y por tanto si uno esta mal estamos mal todos.

Desarrollo sí pero cuidando el medio ambiente

Sinceramente me alegra saber esta noticia de la hermosa región del Sur y centro de Chille, pero justamente de dos realidades, que aparecen en Chile, la zona de Aisén y la del Valle de Huasco. Siento que la carta pastoral podrá coincidir en un sentido plena, la defensa de los recursos naturales, como la defensa de la creación de Dios. Si bien es cierto el tema del agua ya tuvo su primer documento pastoral en Bolivia, cuando nos decían los obispos que el agua es una fuente de vida y don para todos. Ahí entramos a pensar que no debe ser un negocio particular o de corporaciones. No puede ser que aquello que da vida este siendo negociado y más aun, como pasa en el proyecto de Aisén, que destruyan una cantidad de biodiversidad, solo pensando en las capacidades económicas. Creo que los Estados deben ser corresponsables permanentes del cuidado de sus recursos naturales.

La propuesta de nacionalizar el agua en Aisén, me parece una idea genial. Tal vez esto puede permitir el cuidar primero el medio ambiente y segundo responder al “vox populi, vox dei”. Es decir, la gente en la zona está consciente que las empresas solo tienen intereses económicos y de desarrollo. Yo lo escuché y pude constarlo. Creo que hoy la naturaleza gime de dolor y que debe ser respetada.

Lo mismo podría pensar al recordar mis paseos por el Valle de Huasco, querer hacer los que las grandes compañías hacen, invertir y ganar, ignorando que por medio del valle hay hermosa biodiversidad y miles de personas que viven de la tierra que fecunda la vida en la región. El proyecto Pascua Lama es una demostración del podría de algunas empresas.

Yo quiero recordar lo que los obispos de Bolivia decían y ahora el obispo de Aisén lo promueve, es “Asegurar la sostenibilidad del medio ambiente como condición previa a todo uso, la norma debe definir sin ambigüedades la prevalencia del bien común sobre el bien particular y el orden de prioridades en el uso de agua: uso humano, uso de otros seres vivientes, otros usos. Toda norma debe responder además a la realidad del país y a sus culturas, a las necesidades vitales de su gente y a las necesidades de desarrollo. Hay que esforzarse para mantener la soberanía en beneficio del país, sin supeditar nuestra legislación a los intereses del libre mercado internacional de aguas.” Agua, fuente de vida y don para todos, obispos de Bolivia, 2003.

Hoy más que nunca debemos de comprometernos en el cuidado del medio ambiente, pero no con slogan o como oposición al desarrollo, sino que debemos de promover un desarrollo respetando el medio ambiente y las costumbres de las regiones. No podemos supeditar además el dinero a bienes que son irreversibles. El agua y los recursos naturales deben ser protegidos.

Saludos a Mons. Luis Infanti, que seguro tendrá más amigos en el planeta por este gesto, de ser un defensor de la integridad de la creación.

El mercado manda

Si fuese válido el criterio que el agua no debe ser barata sino muy cara, para que los ignorantes no lo malgasten. Entonces que se venda también el aire, que es igual de importante para la vida. ¿Cuanto costaría la respirada?… claro los que tienen que corren en la vida para poder sobrevivir tendrían que pagar más dado que consumirían más aire.
Claro y la luz del sol y de la luna… porque no se puede vender.

Hay gente que piensa que todo se resuelve con dinero, negocio, mercado, bancos y comercio. Y claro ¿el estado para qué?… si los comercios se autorregulan, la ley de la oferta y la demanda es más perfecta que la ley de Dios.

Que ¿qué pasa con los pobres?... a los ignorantes hay que enseñarles que no consuman lo que no pueden pagar… que se han creído.

AGUA Barata

Nacionalizar el agua es ser más ineficientes aun, creo que la gente debe primero ser educada en su utilización, basta ver como se usa o derrocha porque es un servicio que no cubre los costos. Si es tan preocupante el tema debe ser un servicio que cueste al usuario lo que el sector que lo administra invierte, eso no sucede y por lo regurlar es un preecio subsidiado a los de menores ingresos y como es tan barato los de mejores ingresos lo tiran a los jardines, se lavan los autos con mangueras y se tira a las cuencas los desechos de todo tipo, lo que hace mas dificil su reutilización.

Gracias.

Defender el agua es defender a la humanidad

El agua, al igual que toda la naturaleza, fue entregada por Dios a la humanidad para que esté al servicio de la vida y no solo de unos cuantos mercachifles.

Defender el agua para todos es un acto de justicia.

Hay que alejarla de los negociantes, que sólo piensan en sus bolsillos y no en la gente.