Jornada Mundial para las Comunicaciones Sociales

 La Jornada Mundial de la Comunicación Social se celebra desde 1967 y fue instituída por expresa voluntad del Concilio Vaticano II (Cfr. Inter Mirifica, art. 18; Instrucción Pastoral Comunión y Progreso N° 100 y 167), con el objetivo de promover "la formación de conciencias frente a las responsabilidades que incumben a cada individuo, grupo o sociedad, como usuarios de estos medios"; invitar "a los creyentes, a rezar para que dichos medios sean empleados conforme al diseño de Dios sobre la humanidad"; y para estimular "a los católicos para sostener, con su generosidad, en un gesto de solidaridad de toda la comunidad eclesial, los gastos que exige el empleo de los medios de comunicación en la evangelización y en el progreso de los pueblos".
La colecta de esta Jornada, ha sido la única que creó y recomendó el concilio Vaticano II.

Adicionalmente, en el Documento Comunión y Progreso N° 1674, se señala que la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales tiene también el objetivo de poner de relieve el papel de quienes trabajan en este sector.