TIC y comunicación de valores éticos para la sociedad

Por Ermanno Allegri*

Escribir sobre la comunicación teniendo como base la Agencia de Información Fray Tito para América Latina, ADITAL, es una tarea que siempre me alegra. Varios medios de comunicación nacieron en estos años con el mismo espíritu de ADITAL de ofrecer una información ética: sin duda, eso se debe al progreso de la tecnología. Personalmente, sueño con el día en que la tecnología ayudará a tener productos con un costo cero o casi cero.

La técnica es una herramienta fantástica para el progreso y la maduración de las personas y de la sociedad. Para nosotros que trabajamos la comunicación y creemos en los valores éticos que son básicos en la construcción de una sociedad libre, las nuevas técnicas nos animan a dar grandes pasos para conectarnos con millones de personas en el mundo; el acceso a los grandes bancos de datos, a millones de sitios, blogs, redes sociales etc. ¡Qué bueno!

Pero, no todo es sencillo y llano. Hay preguntas de fondo para hacernos a nosotros y a la sociedad ¿Qué comunicar y a quién comunicarlo? A pesar del mayor acceso a nuevas tecnologías, ¿quiénes son, de hecho, los dueños de los monopolios informativos? ¿Cuáles los caminos para democratizar la comunicación?

Quiero contestar estas preguntas diciendo que es y que hace ADITAL y creo que muchos de Uds. en estas páginas, se irán reconociendo a sí mismos y a los medios donde trabajan. Vamos también descubriendo que un nuevo concepto de ética se formula a partir de nuestras prácticas, que quieren informar para crear más libertad y ciudadanía.

¿Cómo comenzó ADITAL?

ADITAL es una entidad sin fines de lucro, autónoma, sin vínculos institucionales con sectores económicos, religiosos, políticos o sindicales. Comenzó a estructurarse el 2001, por la propuesta de algunas entidades italianas interesadas en la comunicación.

Su estructuración se realizó contemporáneamente al nacimiento del Foro Social Mundial (FSM), evento que reveló el protagonismo de la sociedad civil organizada en la construcción de los nuevos caminos de América Latina y Caribe. Esa coincidencia temporal es, para nosotros, significativa y de buen augurio, porque desde el comienzo ADITAL se constituye en una nueva relación con los medios de comunicación y, por lo tanto, con la sociedad.

Al elegir el nombre de Fray Tito de Alencar Lima, muerto en 1974, víctima de la dictadura militar instaurada en Brasil en 1964, se hace un homenaje a todas las personas que luchan en defensa de la vida y por la dignidad humana en América Latina y en El Caribe. Tito nació y está sepultado en Fortaleza, ciudad del Nordeste de Brasil, donde se encuentra la oficina de ADITAL.
Finalidad de ADITAL

La ética de nuestras acciones se define cuando decimos lo qué queremos hacer y a dónde queremos llegar. Así, ADITAL se propone llegar a los profesionales de los medios de comunicación nacionales e internacionales, revistas, sitios, blogs, diarios, boletines etc. para informar sobre el pensamiento y las prácticas de movimientos sociales, ONGs, universidades, iglesias e intelectuales que construyen ciudadanía. Quiere ayudar a superar la visión de un periodismo que se hace a partir de la institucionalidad, que es mayoritariamente un periodismo desinformado, cuando no directamente partidario y defensor de intereses elitistas.

Pero no olvidamos en nuestro trabajo informativo que hay novedades en la institucionalidad tales como las iniciativas relacionadas a las políticas públicas de gobiernos progresistas que, actualmente, con miras a la inserción social, intentan dar nuevo rumbo a las naciones a través de proyectos dirigidos a los empobrecidos: en la alimentación, educación, salud, empleo, esparcimiento etc.

ADITAL quiere ser, por lo tanto, un instrumento ético que favorezca la integración del continente latinoamericano y que ayude a entender la vida y los procesos sociales, económicos y culturales en curso.
Nuestras fuentes de información

Quien trabaja en la comunicación sabe que los movimientos sociales y las clases menos favorecidas siempre estuvieron alejados de las páginas de los diarios y no entran todavía en el interés de la elite comunicadora. Lo peor es que mucha gente acepta como normal esa censura cruel, ese golpe mortal en el corazón de la ética del periodismo. Los excluidos no aparecían, no hablaban. Así fue, así continúa siendo...

Por ello, ADITAL (y centenares de medios) ofreció espacio a los que tenían ideas y propuestas que convergían a los intereses de la sociedad civil organizada. (En algunos casos, ellos mismos crearon sus estructuras de comunicación). Desde su fundación, el 2001, ADITAL creó una excepcional red de fuentes de información constituida por miles de entidades y personas comprometidas con la ciudadanía: son las redes y movimientos populares, culturales y de derechos humanos, género, negros y minorías en toda América Latina y Caribe, alentando un "periodismo social". Así, nuestro sitio se tornó un espacio de los nuevos actores sociales favoreciendo un pluralismo democrático y enriquecedor.

Por la esperanza que crea y por su contenido humanizante, la experiencia acumulada en las luchas de decenas de años confiere a esas fuentes una credibilidad nueva y fuerte. Son centenas de personalidades conocidas en el continente: periodistas, sociólogos, analistas, técnicos, teólogos, líderes populares y profesores que son nuestros colaboradores en calidad de articulistas.

Hasta la fecha, ADITAL publicó más de 52.800 materias entre noticias, artículos, entrevistas, reportajes, estudios, documentos, cobertura de eventos etc., y tiene un listado de más de 50.000 direcciones electrónicas que reciben diariamente su boletín electrónico en portugués y castellano (53% en Brasil y 47% en Latinoamérica y resto del mundo).

Sin miedo podemos afirmar que no podemos llamar de democráticos a los medios que cierran sus páginas a la opinión de los sectores populares y no se abren al pensamiento de intelectuales serios que orientan nuestro camino. Nuestros medios, también en ese sentido, enseñan lo que es ética y competencia en la información.
¿Quiénes son nuestros lectores?

La lista de los destinatarios de las materias de ADITAL es formada por periodistas (más de 4.000) sensibles a los problemas sociales, y centenas de comunicadores que trabajan en radios, boletines, páginas web, blogs, revistas de categorías profesionales etc. Hay también un gran número de formadores de opinión, como líderes de movimientos sociales y populares, parlamentarios, profesionales liberales, funcionarios públicos y de entidades institucionales, religiosos, miembros de ONGs, profesores y estudiantes de universidades y de escuelas superiores que desarrollan sus actividades en contacto con miles de personas todos los días. Muchos de ellos, en su trabajo directo, utilizan las materias de ADITAL. Además, existe muchas personas a quiénes sencillamente les gusta ese tipo de información "porque solamente la encuentro en ADITAL".
Conquistando espacio

Los medios de comunicación que nosotros llamamos alternativos o, mejor, independientes, no gozaban de mucha consideración. Pero, hoy, nos imponemos mundialmente por el contenido y la ética de la información que ofrecemos y, siempre más, por la amplitud que estamos alcanzando. Es un reto que nos estimula a pensar un periodismo de integración social, siempre con más calidad, y a encontrar la manera para llegar a más medios de comunicación, a más grupos y personas. Debemos pensar el futuro de ese trabajo incluyendo nuestra articulación y la autonomía financiera.

El desafío es todavía mayor mirando al mundo globalizado. Debemos llegar mucho más allá de lo que realizamos hasta ahora para poner América Latina y Caribe dentro de la atención y de los intereses de la sociedad mundial. Ello es un imperativo ético urgentísimo, porque los problemas sociales y la búsqueda de soluciones, son cuestiones globales y son la base de nuestra información.
América Latina y Caribe en un nuevo proceso de construcción

Un alto porcentaje de la gente del mundo, empezando por nuestra América Latina y Caribe, no se dio cuenta, todavía, que los tiempos mudaron y que estamos viviendo en nuestro continente un período histórico único. Ese porcentaje empeora mucho más si consideramos la mayoría de los países del hemisferio norte: ¿qué piensan, cómo juzgan y qué tipo de relaciones establecen con América Latina y Caribe?

Estas personas tienen la misma visión y comprensión que tenían hace diez o veinte años. No entienden -porque no buscaron la información cierta- lo que ha sucedido en estos años en nuestro continente. Muchos tienen informaciones superficiales o puntuales y desconocen los procesos históricos que se desarrollaron en estos años en nuestras sociedades, economías, iglesias y culturas.

¿Dónde pueden encontrar esa información? Ciertamente, no la encuentran en los medios al servicio de los intereses del grande capital, pero sí en los medios independientes porque información ética significa, ante todo, información de lo que sucede en la sociedad. Inventar hechos que no existen, publicar medias verdades o ignorar a los movimientos sociales y populares hace parte de la práctica de desinformación.

No es posible, ahora, enumerar los cambios que han sucedido. Además, nosotros los conocimos y muestran la maduración y ‘el nuevo' radical y profundo que se fue construyendo en las estructuras del Continente.

Por lo tanto, es necesario informar a nuestra gente y el mundo de lo que se realizó para que ocurra un cambio de visión sobre América Latina y Caribe. Una información de calidad (=ética) puede ayudar a renovar la práctica en las relaciones entre grupos sociales y entre los países: relaciones más respetuosas, igualitarias, soberanas Sur-Sur y Sur-Norte.

A través de la información queremos ofrecer conocimiento y oportunidades que otros medios no ofrecen, o esconden, porque queremos acabar con el desconocimiento recíproco y con la ignorancia promovida por los medios poderosos que practican la manipulación y el ocultamiento de la realidad, para mantener su dominación.

Peor cuando los medios de comunicación se transforman en ‘PIGs' (Partidos de la (Im)prensa Golpista, como decimos en Brasil). Es claro que todos los intentos de golpe a que asistimos en los últimos años contra gobiernos progresistas de América Latina y Caribe tuvieron la colaboración explícita de los grandes y ricos medios de comunicación. Éstos jamás noticiaron el pensamiento, prácticas y valores éticos que los nuevos protagonistas de nuestra historia eligen como base de las nuevas estructuras sociales y políticas: nuevos proyectos en vista del bien común; del BIEN VIVIR en la solidaridad, justicia social; de la ciudadanía planetaria, sin considerar a nadie de primera o segunda clase.

Estos son los valores éticos que, hoy, orientan a nuestros medios de comunicación. Las nuevas actitudes de autonomía con relación a la economía, la política de los países del Sur no pueden continuar siendo consideradas un ‘desliz político o diplomático'. Al contrario, son una opción lúcida de nuestras naciones que, conscientemente, asumieron una nueva actitud en la escena mundial. De hecho, en varios países de América Latina y Caribe el proceso histórico colocó al frente de sus países a nuevas personas que tienen valores, competencia, intereses nacionales a defender y, sobretodo, nuevos proyectos políticos y sociales. Es gente que tiene dignidad personal y nacional.

Se hace realidad un principio ético básico en la sociedad y en la política: es lo que los ‘no-globales' cantaban en Cancún (México, septiembre/2003) ante el ‘fracaso' de las propuestas de la Organización Mundial del Comercio (OMC): "El dinero no puede comprar el mundo". Podemos especificar y afirmar que el dinero no puede comprar las conciencias y la dignidad de las personas y pueblos, cuando las personas y pueblos tienen dignidad y proyectos políticos propios.

Es señal que los tiempos maduraron.
Tener consciencia del ‘poder de fuego' que tenemos

Nuestras prácticas de información ya incomodan y crean hechos históricos y situaciones nuevas que obligan a los medios locales y mundiales a volver su atención hacia nosotros. Pero para avanzar más, debe afirmarse y aceptarse la urgente necesidad de mirar y leer con ojos nuevos lo que acá sucede. Si la media (prensa) local y mundial no se pone más atenta a lo que pasa en América Latina y Caribe dejará de cumplir su deber de informar sobre contenidos esenciales de nuestra historia. Nuestras líneas editoriales están creando un proceso histórico y ético bien hondo en la comunicación que empieza con la información, pero quiere llegar a la integración y solidaridad de los pueblos.

Es fundamental en este proceso que nosotros, los medios libres, sepamos aprovechar todas las nuevas posibilidades que las TIC ofrecen. Por primera vez, las tecnologías, además de ayudar a democratizar la comunicación, disminuyen los costos, descentralizan la producción y cambian radicalmente el panorama de la comunicación social. Surge una tecnología que ofrece la posibilidad de informar para generar y fortalecer, una sociedad más transparente y plural. Hasta ayer, el mundo de la comunicación de masas, era monopolio de una minoría poderosa dueña de medios. Hoy, ese panorama está cambiando. Las nuevas Tics T (tecnologías de información y comunicación), posibilitan la construcción de centenas de sitios, blogs, redes de comunicadores populares y sociales y firman nuestra expansión.

Los pueblos indígenas, mujeres, negros, campesinos, obreros, de la diversidad sexual, discapacitados, jóvenes, migrantes, niños y adolescentes, los que trabajan el medio ambiente y derechos humanos, todos eses sectores tienen una computadora y crean sus listas y redes de relaciones e información.

Una dificultad nuestra, quizá, es que, todavía, no tenemos clara y fuerte la conciencia de nuestras posibilidades, del poder de fuego que tiene nuestra comunicación. Debemos tener consciencia de la grandeza de las acciones pequeñas como la radio comunitaria, la escuela de alfabetización, el boletín del sindicato etc. La multiplicación por mil de esos ‘trabajos de hormiga' logró echar abajo dictaduras y, esperamos, pueda apoyar el derrocamiento del sistema neoliberal.

"La información es el cuarto poder", se decía. ¡No! la información es hoy, el primer poder. Por ello, no podemos dejar que sea controlada por unos pocos grupos de interés. Nuestra tarea es la de multiplicar por mil el esfuerzo de articulación.
Éticos en redes

Trabajando en redes, no podemos ver a los demás medios de comunicación de nuestro tipo, como competidores... El mundo es grande. No vamos a competir entre nosotros porque los medios y las personas que tienen interés en nuestro tipo de información son millones. Si son millones los que nos conocen, muchos más millones son los que todavía no saben que existimos. Necesitamos de muchas agencias de prensa, sitios y blogs de todo tipo -vecinales y comunitarias, especializadas, generalistas- para ocupar los infinitos espacios de comunicación que todavía no ocupamos. Dudo que en el mundo exista alguna de las grandes empresas de comunicación -televisión, diarios o revistas- que pudiera tener una red de ‘reporteros' tan extensa y tan capilar como nosotros, si nos articulásemos.

El resultado de una información con base en principios éticos ofrece la posibilidad de crear convicciones que recrean procesos en la manera de pensar y hacer de las personas. La ética y las convicciones poseen un peso social muy grande porque es a través de ellas que se establece lo que cuenta (= ¡los valores!) en la vida humana.

Concluimos afirmando que nuestra ética no está en el esfuerzo de ‘hacer la cabeza' de los lectores mejor que los otros para que piensen como nosotros. De hecho, lo que queremos es que cada ciudadano y ciudadana tenga la información necesaria para formar sus ideas, su opinión y tomar las decisiones con su propia cabeza.

* Director Ejecutivo de ADITAL, Agencia de Información Fray Tito para América Latina.
ermanno@adital.com.br ; adital@adital.com.br