Del rechazo a los medios al uso de las redes sociales

Por José Nelson Mármol*

Al menos el 52,5% de los sacerdotes católicos del mundo consideran útil o muy útil la utilización de Internet para el anuncio del mensaje cristiano, y apenas el 7% de los encuestados creen que es inútil este recurso. El estudio sobre el uso del mundo digital que hacen los sacerdotes fue realizado en 117 países de todos los continentes,

Según la investigación, también el 56,8% están de acuerdo o totalmente de acuerdo con que las nuevas tecnologías permiten la inculturación de la fe en el mundo de hoy mientras que el 2,7 % no está de acuerdo con este postulado(1).

Del universo de encuestados, el 46% respondió que acuden al Internet por lo menos vez a la semana. Un 14,7 % lo hace diariamente, mientras que 8,7 % nunca usa los nuevos medios para ello. Aunque el estudio consultó también otros aspectos relacionados con el uso que hacen los sacerdotes de Internet, estos datos demuestran que sí existe interés en utilizar las nuevas tecnologías de la información y comunicación para el trabajo pastoral en una buena parte del clero.

Pero también revelan que al menos la mitad de sacerdotes aún tienen dudas o no les interesa aprovechar los medios y las tecnologías de la comunicación e información. De todas maneras, vale destacar que con respecto al uso de los diversos medios de comunicación para la evangelización nuestra Iglesia ha dado un giro de 380 grados.

Cabe recordar que en 1832 el Papa Gregorio XVI, en su encíclica Mirari Vos, consideraba que la difusión de las ideas a través de libros y periódicos era para la Iglesia la mayor maldición que debía ser condenada, por constituir una amenaza y un peligro a la doctrina.
Nuevas formas de comunicar en la nueva época

Definitivamente los tiempos ya no son los mismos, y ahora los medios, las formas y el modo de comunicar de la Iglesia van adaptándose a los cambios que la nueva era nos presenta.

Ahora las formas de evangelización no se limitan exclusivamente a las celebraciones litúrgicas, o catequesis formal en la parroquia o desde el púlpito, pues el mensaje evangélico en la actualidad viaja al instante a través de las redes sociales y las más diversas herramientas tecnológicas; a cada segundo y desde cualquier parte del mundo en donde se tenga conexión a Internet y se disponga de una computadora se van creando y difundiendo mensajes.

Ya no es únicamente el texto impreso en periódicos o revistas, el audio radiofónico o las imágenes en movimiento del cine o de la televisión; ahora todas estas formas de comunicación llegan integradas a través de la gran red de redes que es el Internet.

Hasta hace algunos años habría sido impensado que un sacerdote pueda salir del púlpito a disputar audiencias y sintonía en la radio o TV, e inclusive en los escenarios en los que los artistas y cantantes cautivan al público con su música, y últimamente en las redes sociales.

Uno de estos casos es el del sacerdote brasileño Marcelo Rossi que desde 1998 se convirtió en todo un fenómeno musical a tal punto que se hizo merecedor del afamado premio Grammy de la música, en la categoría de Gospel, en el año 2002. Y como el P. Rossi, en la actualidad son varios los sacerdotes que van renovando las formas de comunicar la Buena Nueva, como es el caso del trío The Priest que saltó nada más y nada menos que a la lista de la Billboard, en 2008, con el tema «Pie Jesu» que fue éxito no sólo en Europa, sino que se escuchó en más de 32 países.

No por otra cosa, el Papa Benedicto XVI decía en el mensaje de las Jornadas Mundiales de las comunicaciones sociales 2010 que los medios "permiten una capacidad de expresión casi ilimitada, abre importantes perspectivas y actualiza la exhortación paulina: "¡Ay de mí si no anuncio el Evangelio!" (1 Co 9,16).

Al momento se cuentan por miles los sitios web católicos, blogs, canales de youtube, cuentas de twitter, y perfiles en las distintas redes sociales, que pertenecen a sacerdotes, parroquias o laicos que buscan proyectar el rostro de la Iglesia a través de las nuevas herramientas tecnológicas.

Evidentemente que cada quien lo hace desde su propios carismas y opciones filosóficas, teológicas y sociales. Algunos animan un cristianismo fundamentalista que raya en el fanatismo, otros utilizan los medios y las nuevas tecnologías para promover prácticas piadosas de oración y culto y también encontramos a quienes intentan encontrar un equilibrio entre sus prácticas de fe y el compromiso social con los más pobres.
Las TIC y la exclusión digital

Aunque es más que evidente el paso dado por una buena parte de la Iglesia para incorporar las nuevas tecnologías de la comunicación al trabajo pastoral, no se puede desconocer que sigue siendo una tarea pendiente de laicos, religiosos, sacerdotes y parroquias contribuir a la reducción de la enorme brecha digital existente en nuestra sociedad. Por ello, inclusive los obispos latinoamericanos reunidos en la V Conferencia General del Episcopado, en Aparecida, Brasil, en 2007, constataron que "Dado que la exclusión digital es evidente, las parroquias, comunidades, centros culturales e instituciones educacionales católicas podrían ser estimuladoras de la creación de puntos de red y salas digitales para promover la inclusión, desarrollando nuevas iniciativas y aprovechando, con una mirada positiva, aquellas que ya existen". (DA 490).

Sobre todo preocupa porque sigue siendo mayoritario el porcentaje de la sociedad que está excluida de la sociedad de la información y el conocimiento, tanto como de las nuevas tecnologías.

Solo en el Ecuador, según una investigación realizada por el Instituto Ecuatoriano de estadísticas y censos, INEC, sobre TIC, en diciembre de 2008, apenas el 22,8% de hogares tiene una computadora, y apenas el 7% accede a Internet.

Así también se calcula que en las zonas rurales solo un 5,3% de los habitantes tiene computadora, y únicamente el 9% se ha conectado alguna vez a Internet.

Cierto es que a medida que continúan desarrollándose las tecnologías, a pasos agigantados, los precios de alguna manera van reduciéndose, sin embargo para millones y millones de habitantes, sobre todo en los países en vías de desarrollo, los costos siguen siendo inalcanzables, por lo que es necesario y urgente promover e impulsar estrategias y acciones que apunten a cerrar o al menos acortar las distancias de la brecha digital, pero sobre todo es indispensable avanzar en planes y programas que nos permitan ir desarrollando tecnologías propias para ir rompiendo las cadenas de dependencia tecnológica, para lo que es fundamental apoyar e incidir en la necesidad de aprobar una legislación que democratice y favorezca el desarrollo e investigación de tecnologías propias y la exigencia de políticas que favorezcan la eliminación de la brecha digital .
Las redes sociales

Si usted está familiarizado con Internet, se ha puesto a pensar ¿qué sería de su vida si Internet dejara de funcionar?

A pesar de que no todo el mundo tiene aún acceso al uso de las nuevas tecnologías, en nuestros días resulta difícil imaginar a nuestra sociedad sin el acceso a la gran telaraña de la red de redes.

De hecho, los jóvenes, que constituyen la generación de los nativos digitales, son quienes más sentirían esta hipotética ausencia. Los datos de un estudio así lo revelan. Alrededor del 80% de jóvenes de la Unión Europea (UE), entre los 16 y los 24 años, utilizan internet y son participantes activos en foros, debates, blogs y las redes sociales del ciberespacio, según el informe publicado por Eurostat.

El 64% de los españoles entre 16 y 74 años y el 69% de los europeos de la misma edad ha utilizado al menos una vez internet durante los últimos tres meses, precisa el informe. Un 58% de los españoles se puede considerar como un usuario regular, frente al 65% de media europea (2), y por tanto son los jóvenes quienes no concebirían lo que sería la vida sin internet.

Y aunque es bien sabido que las nuevas tecnologías y los medios de comunicación, "no sustituyen las relaciones personales ni la vida comunitaria local. Sin embargo, los sitios pueden reforzar y estimular el intercambio de experiencias y de informaciones que intensifiquen la práctica religiosa a través de acompañamientos y orientaciones" (Documento de Aparecida Nº 489), la red mundial de internet y el incesante desarrollo de la tecnología está logrando una migración cada vez mayor de ciudadanos de los espacios físicos a los espacios virtuales de las redes sociales.

Estas redes sociales se han convertido en un nuevo espacio que agrupa a millones y millones de personas, a tal punto que por el número de habitantes constituirían un nuevo continente, un continente virtual. Solo Facebook cuenta con más de 500 millones de usuarios casi en todos los países.

Es innegable también que estas redes sociales (Facebook, hi5, orkut, myspace, youtube, twitter, o tantas otras) están reemplazando los espacios físicos de encuentro de diálogo, de interrelación. Por ello, los católicos/as (sacerdotes, parroquias, comunidades o laicos) también tienen cada vez más presencia en estos espacios virtuales, aunque a penas alcance a un 5% el número de católicos que tienen presencia en facebook.(3)

Casi nadie desconoce la capacidad de articulación, encuentro e interrelaciones que están creando las redes sociales, por lo que en su mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, el Papa Benedicto XVI ha insistido que "En la medida en que estas nuevas tecnologías susciten relaciones cada vez más intensas, y cuanto más se amplíen las fronteras del mundo digital, tanto más se verá llamado a ocuparse pastoralmente de este campo, multiplicando su esfuerzo para poner dichos medios al servicio de la Palabra".

Así también el presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, PCCS, arzobispo Claudio María Celli, ha enfatizado en la necesidad de que los cristianos deban convertirse en los nuevos diáconos de la cultura digital; es decir ser servidores y anunciadores intrépidos de la Buena Noticia de Jesucristo en este nuevo mundo digital para incidir en la opinión pública y contribuir a la construcción de una sociedad de justicia y fraternidad.
Más vale tarde que nunca...

Lenta ha sido la velocidad con la que la Iglesia ha reaccionado a los cambios registrados en el proceso histórico de la comunicación y a la utilización de los medios de comunicación. Será recién luego de 255 años en que apareció el primer periódico del mundo en 1605 (el "Relation", según lo reconoce la Asociación Mundial de Periódicos, WAN, por su sigla en inglés) que se funda el diario vaticano L'Osservatore Romano (1860).

De igual manera, en el caso de la radio se acusa un retraso de casi 30 años para que Radio Vaticano (fundada por Guillermo Marconi e inaugurada por el Papa Pío XI4), hiciera presencia en el éter, para proclamar el mensaje cristiano.

Sin embargo, en América Latina la Radio alcanzará su período de máximo apogeo desde finales de los años 40, del siglo pasado, en que se convirtió en el principal medio para la evangelización y la promoción humana y social que lleva adelante la Iglesia, particularmente motivada por el compromiso de promover y acompañar las luchas de los pueblos más excluidos para alcanzar un desarrollo humano que propone el Concilio Vaticano II, y las líneas pastorales derivadas de la Segunda Conferencia General del Episcopado Latinoamericano de Medellín(5).

El cine también aparece en la escena eclesial con marcado retraso, hasta que el Papa Pío XII le abre la puerta y hace un llamado a usarlo como herramienta para la transmisión de la moral y la educación. En esta tarea jugaría un rol fundamental la Organización Católica Internacional de Cine, OCIC, que desde entonces está presente en festivales para premiar las películas que promueven valores humanos y sociales.

Será, entonces, recién a partir de este momento que la Iglesia ve la necesidad de tener una presencia más decisiva en los medios de comunicación; se acoge totalmente a la televisión, y se ofrece una orientación sobre las características y uso estos.

Posteriormente, el Papa Paulo VI diría que "La Iglesia se sentiría culpable ante Dios si no empleara esos poderosos medios, que la inteligencia humana perfecciona cada vez más" (EN 45) y así mismo, en el primer decreto conciliar sobre comunicación (Inter Mirífica) se marca una postura de apertura plena al uso de los medios: prensa, cine, radio y televisión no solo para la difusión de mensajes, sino también para promover el diálogo, con una actitud más reflexiva. Y precisamente como un mandato expreso del Concilio Vaticano II se crea la Jornada Mundial de las Comunicaciones, que desde entonces orienta la reflexión y promueve un uso adecuado de los medios.

En la actualidad, desde la Asociación Católica Mundial para la Comunicación, SIGNIS, se promueve y alienta la creación de estudios de radio, de vídeo, de televisión, la producción y la distribución de programas, la provisión de equipo especializado, la formación de profesionales de la comunicación, así como la promoción de películas o de programas de televisión, y participa con jurados en los más grandes festivales internacionales de Cine. SIGNIS es una organización no gubernamental que fundada en el años 2001, tras la fusión de dos históricas organizaciones de comunicadores católicos: UNDA, para la radio y televisión; y OCIC, para el cine y audiovisuales, que a su vez fueron creadas en 1928 (6), cuenta con miembros en 140 países del mundo.
OCLACC, una red laica de comunicadores católicos

En América Latina, a partir de 1987, las Organizaciones Internacionales Católicas de Comunicación: OCIC-AL, UCLAP-AL y Unda-AL, crearon en Quito-Ecuador una sede conjunta para operar de manera coordinada.

Durante sus primeros 10 años de labor su aporte central fue en el campo de la Educomunicación y la lectura crítica de medios, y sus acciones centrales fueron de asesoría, capacitación y en particular un servicio de cursos formación a distancia.

En enero del 2001, en Curitiba-Brasil, las tres entidades acuerdan fusionarse en una sola. Nace así la Organización Católica Latinoamericana y Caribeña de Comunicación - OCLACC.

OCLACC es hoy una red de redes, presente en 22 países e integrada por instituciones, comunicadores y profesionales de la comunicación de América Latina y el Caribe, que promueve una comunicación solidaria. Una comunicación basada en los valores humanos y cristianos. Una comunicación que ayuda a construir comunidad y comunión en la sociedad y en las iglesias locales.

Uno de sus mecanismos de trabajo es la coordinación y la acción colaborativa entre sus miembros, a través de redes temáticas de interés:

* Red de Jóvenes Comunicadores, un espacio de encuentro, formación e intercambio de experiencias de los jóvenes comunicadores de América Latina y el Caribe, desde donde se promueve una comunicación solidaria al servicio de la sociedad, desde una perspectiva humanista y cristiana. http://oclacc.org/redes/jovenes;
* Red de Educomunicación, que promueve la apropiación y el uso crítico de los medios y tecnologías de información y comunicación en los procesos educativos y de participación ciudadana. http://oclacc.org/redes/educomunicacion;
* Red de Teología y Espiritualidad del Comunicador, que es una red en proceso de construcción de comunicadores, comunicólogos y teólogos latinoamericanos que buscan reflexionar y aportar sobre la relación entre evangelización, teología y comunicación. http://oclacc.org/redes/teologia;
* Red de Cine y Espiritualidad, se construye como un espacio para la formación, intercambio de experiencias sobre el uso del cine en procesos educativos o de evangelización. http://oclacc.org/redes/cine;
* Red de Radio-evangelización, espacio libre y abierto de encuentro y debate, de intercambio de experiencias, audios, noticias y documentos de formación para evangelizar. Esta red responde a una iniciativa conjunta de ALER y OCLACC. http://www.radioevangelizacion.org)

Uno de los servicios que ha merecido un gran reconocimiento en América Latina ha sido sus programas de formación y profesionalización de los comunicadores a través de cursos de capacitación y asesoría permanente, tanto como sus COMLAC, Congreso Latinoamericano y Caribeño de Comunicación, de los cuales se han realizado 4 ediciones. El V COMLAC, que se realizará en julio del 2013, en Lima, está ya en proceso de organización.

Sin embargo, al igual que el conjunto de la Iglesia Católica en América Latina, OCLACC vive hoy un período de repensar su misión, el compromiso y una nueva forma de ser cristianos. "Nos encontramos ante el desafío de revitalizar nuestro modo de ser católico..., para que la fe cristiana arraigue más profundamente en el corazón de las personas y los pueblos latinoamericanos como acontecimiento fundante y encuentro vivificante con Cristo... Esto requiere desde nuestra identidad católica, una evangelización mucho más misionera, en diálogo con todos los cristianos y al servicio de todos los hombres". (DA 13)

Como comunicadores y promotores de una cultura solidaria, se deber seguir trabajando para tener una presencia activa y transformadora en el campo de la comunicación incorporando las nuevas tecnologías para responder mejor a los desafíos que plantea la sociedad y la iglesia. Encarar la responsabilidad de incidencia en la sociedad y la política, que es parte fundamental de la misión como cristianos. "Muchas veces esta labor requerirá la denuncia encaminada a la eliminación de los obstáculos que impiden la convivencia solidaria, la injusticia, la falta de equidad, el abuso y atropello, etc"(7).

* Ecuatoriano, comunicador, presidente de la Asociación Católica de Comunicación, SIGNIS Ecuador, y directivo de la organización Católica Latinoamericana y Caribeña de Comunicación, OCLACC.
pepe@oclacc.org 

Artículo publicado en la edición 112 de la Revista Latinoamericana de Comunicación CHASQUI, editada por CIESPAL

NOTAS:

1 PICTURE (Priests' ICT use in their religious experiencie) es una investigación sobre el empleo de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), y sobre todo de internet, por parte de los sacerdotes de la Iglesia católica en todo el mundo. El estudio fue realizado por los laboratorios NewMinE Lab - New Media in Education Laboratory e webateiler.net de la universidad Suizo - Italiana (USI de Lugano, Suiza) en colaboración con la facultad de Comunicación Social de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz y con el apoyo de la Congregación para el Clero. El estudio contó con la colaboración de la oficina de internet de la Santa Sede.

2 Informe eurostat sobre uso de internet en los jóvenes http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/20101214/los-internautas...

3 http://iglesiaycomunicacion.blogspot.com/

4 http://www.radiovaticana.org/spa/chisiamo_1.asp

5 http://www.radioevangelizacion.org/blogs/index.php?op=ViewArticle&articl...

6 http://www.signis.net/rubrique.php3?id_rubrique=121

7 YSERN de Arce, Juan Luis: Desafío para los comunicadores cristianos en momentos de cambio de época y de globalización de la economía; en Comunicación, Cultura y Misión, Perspectivas para América Latina, OCLACC, 2009