Documentos sobre comunicación, periodismo, medios, evangelización, teología de la comunicación, producidos y editados por estudiosos y teóricos, y que no necesariamente son documentos oficiales de la Iglesia.
Documento elaborado por los participantes del taller "Comunicación: Evangelización y Discipulado", 3er COMLAC,
Loja Ecuador del 16 al 18 de octubre, 2007
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| El Perfil del Comunicador Cristiano.pdf | 30 KB |
Por Franz Gutiérrez
Jesús anunció la venida del Reino de Dios y nos encomendó la misión de proclamar la Buena Nueva a todas las naciones hasta la consumación de los siglos. Escuchar la Buena Nueva, vivir por ella y dar testimonio de ella: he ahí la vocación básica de todo cristiano.
Para poder cumplir esa tarea, los cristianos han recibido la promesa del poder del Espíritu Santo. Es ese Espíritu el que puede transformar la confusión de Babel en un Pentecostés de auténtico entendimiento. Pero el Espíritu "sopla de donde quiere" (Jn 3, 8), y nadie, ni iglesias ni personas, pueden pretender controlarlo.
La Buena Nueva se dirige a la persona en su totalidad y a todas las personas. Oran por la venida del Reino y por el pan nuestro de cada día, por el reinado de Dios en el mundo futuro y en el "aquí y ahora". Para los comunicadores cristianos, lo material y lo espiritual forman parte uno del otro.
La comunicación del propio Cristo fue un acto de entrega personal. Jesús "se despojó a sí mismo, tomando forma de esclavo" (Fil 2, 7). Sirvió a todos, pero asumió la causa de los materialmente pobres, de los enfermos de espíritu, de los parias de la sociedad, de los débiles y oprimidos. Del mismo modo, la comunicación cristiana debe ser un acto de amor que libera a todos los que participan en ella.
El Evangelio, que es el anuncio de la Buena Nueva a los pobres, necesita ser reinterpretado constantemente desde la perspectiva de los pobres y los oprimidos. Esta exigencia es un desafío a la jerarquías eclesiásticas para que se desvinculen de las estructuras de poder que mantienen a los pobres en una situación de subordinación.
Al aceptar la soberanía de Cristo, los comunicadores cristianos buscan anteponer la proclamación del Reino de Dios a la de nuestras iglesias divididas. Las iglesias no existen para sí mismas sino por el Reino. Por ello, el comunicador cristiano da preferencia a la comunicación ecuménica para que los cristianos de diversas denominaciones puedan hablar con una sola voz, dando así testimonio del cuerpo único de Cristo.
Los comunicadores cristianos, como testigos del Reino, deben suscitar y reflejar el testimonio común de la Iglesia. La vida de los cristianos, así como la labor de los comunicadores, tiene que liberarse del individualismo que caracteriza a ciertas culturas y tradiciones. Es preciso volver a descubrir lo que significaba la iglesia confesante y comunicante para la comunidad cristiana primitiva.
La Iglesia, como comunidad de creyentes, es el instrumento elegido por Dios para propagar el Reino, pues su misión es encarnar y testificar los valores fundamentales del Reino como ser la unidad, el perdón, la reconciliación, la igualdad, la justicia, la libertad, la armonía, la paz y el amor ("shalom").
Además, los comunicadores cristianos son conscientes de los misterios de Dios y los respetan. Los caminos de Dios no se los puede aprehender y menos aún explicar. Del mismo modo, la corona de la creación divina -el ser humano- jamás se podrá llegar a comprender plenamente. Por ello, los comunicadores cristianos no olvidan en ningún momento su incapacidad para hablar acerca de Dios y siempre tienen presente el "misterio" cuando relatan la historia del pueblo de Dios.
El fin último de la comunicación de los cristianos es glorificar a Dios. En ese sentido, toda comunicación cristiana es un acto de adoración, una alabanza a Dios por medio de la palabra y la acción compartidas de una comunidad que vive consciente de la presencia de Dios. La comunicación cristiana se encuentra ante la tarea de dar testimonio del poder transformador de Dios en todos los aspectos de la vida humana. Pablo dice de sí mismo y de todos los servidores de la Palabra que lo son "para alabanza de su gloria" (Efe 1, 12) y de ese modo "colaboramos para vuestro gozo" (2 Cor 1, 24). La Gloria de Dios y el gozo del pueblo deben ser el sello distintivo de toda comunicación cristiana. (Sistema Maná, Bolivia)
El Congreso de la República de Guatemala, el 23 de septiembre pasado, aprobó de manera definitiva la Ley de Acceso a la Información Pública. El texto del nuevo cuerpo legal se halla publicado en el decreto 58-2008, que ahora lo ponemos al alcance de nuestros lectores.
Ley de Acceso a la Información
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| Ley de Acceso a la informacion-Guatemala.pdf | 123.4 KB |
Pbro. Walter Moschetti *
La influencia que ejercen los medios de comunicación en el proceso educativo es determinante, a tal punto que muchos pedagogos consideran que los medios se constituyen en una "escuela paralela".
La Iglesia ha valorado también la importancia que tienen los medios de comunicación en la educación, y las referencias sobre este rol en los documentos sobre educación católica son numerosas.
El sacerdote Walter Moschetti, Delegado Episcopal para las Comunicaciones Sociales de la Arquidiócesis de Rosario, Argentina, nos ofrece este interesante documento que selecciona toda una serie de referencias sobre los medios de comunicación y la educación, que será de enorme utilidad para comunicadores y educadores interesados en fundamentar su compromiso de los inventos de la técnica para la educación y Evangelización.
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| Los Medios.doc | 62 KB |