Comunicación

Documentos sobre comunicación, periodismo, medios, evangelización, teología de la comunicación, producidos y editados por estudiosos y teóricos, y que no necesariamente son documentos oficiales de la Iglesia.

Cultura digital en clave de comunión

Por Dra. Leticia Soberón Mainero*

Vivir para poder proclamar

La Red Informática de la Iglesia en América Latina (RIIAL) nació hacia 1987, antes de la explosión social de Internet y lejos de intuir su advenimiento tal como luego se manifestó. En principio era una red pensada para servir a la comunicación interna entre los Obispos presentes en América Latina. Se trataba de impulsar el servicio a la comunión que se realizaba desde el CELAM, usando la entonces novísima "telemática". Los Obispos del continente mantienen una interactividad extraordinaria y muy fructuosa, que tanto el CELAM como el Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales desearon apoyar a través del uso de las computadoras, no como máquinas de escribir, sino como medios de comunicación. El proceso inició por formar un grupo de técnicos que pudieran diseñar y mantener las necesarias estructuras tecnológicas. Se hicieron pruebas de gran utilidad en lugares sin infraestructura, facilitando la comunicación entre los Obispos y sus sacerdotes, ofreciendo a las Diócesis una arquitectura de red que facilitara los procesos comunicativos internos, con especial insistencia en incluir las comunidades pequeñas, pobres y desprovistas. "Mientras exista una comunidad, un sacerdote, sin acceso a estas nuevas tecnologías, la RIIAL estará en construcción", es el lema que anima esta Red, y a esta tarea ha dedicado veinte años.

La Conferencia Episcopal Italiana, ya desde desde mediados de los años 90, impulsó la comprensión de estos procesos comunicativos en clave de cultura, no sólo de tecnología. La Santa Sede inicia su un sitio web en 1995, y la Radio Vaticana alcanza una enorme capilaridad de presencia a través del suyo, que opera en más de 40 lenguas. Los medios católicos son cada vez más multimediáticos: están presentes en papel, ondas radiofónicas, audiovisuales e Internet. Ya desde hace más de un lustro que se cuentan por miles los sitios web eclesiales, entre ellos grandes portales católicos que no sólo ofrecen información, sino acogen comunidades, foros, chats, y ofrecen servicios para teléfonos móviles y iPhone

Por su parte la RIIAL, tras la eclosión de Internet, vio cómo su tarea se ligaba fuertemente a la formación de agentes, no solo en aspectos tecnológicos, cuanto de enfoque eclesial y de espiritualidad solidaria. Con el tiempo y la maduración de los procesos, hemos verificado que es sólo se puede proclamar con eficacia aquello que se vive. En una sociedad cada vez más articulada en redes, la experiencia de la Iglesia como espacio y signo de comunión encuentra en estos medios un auxiliar muy útil para vivir y expresar su ser; una comunidad de personas libres y unidas por el vínculo de la fe en Cristo y el amor del Espíritu Santo.

El Papa Benedicto XVI ha animado constantemente a los fieles a procurar la inclusión digital, la participación de las comunidades menos favorecidas, y esa es una prioridad para la RIIAL, en primer lugar dentro mismo de la Iglesia. Si vivimos nuestra comunión de manera concreta en servicios reales, con particular atención hacia los más necesitados de nuestras propias comunidades, seremos más eficaces como levadura en medio de la sociedad. Pero la inclusión digital es solo el primer paso de un proceso en veloz aceleración. Se trata de tejer redes vivas de colaboración y servicios para la misión eclesial, con una fuerte espiritualidad de comunión, y con una vocación de ultimidad: la RIIAL no está llamada a ejercer un protagonismo, ni mucho menos un dominio o control sobre nadie, sino a dar humilde soporte a la comunicación de la Iglesia en las diversas situaciones donde ella presta su servicio.
La red es ya mensaje

Es sabido que cualquier tecnología de comunicación, antes que ser auxiliar en el transporte de señales e informaciones, es un factor formal que modela las relaciones sociales y la psique humana. La evolución de Internet y de la tecnología digital han suscitado una nueva forma comunicativa: las redes. En la red cada persona o institución actúa como un nodo conectado que recibe, procesa y envía mensajes en diversos formatos a otros nodos a través de los medios electrónicos. Y puede realizarse tanto entre dos nodos, como entre varios de ellos en comunicación simultánea. La red es mucho más que la suma de sus nodos; existen cada vez más disciplinas que estudian científicamente las redes por su interés y potencialidades. Por eso, al hablar de redes sociales no estamos hablando de las que se dan en el ciberespacio; estamos visualizando el infinito número de intercambios entre las personas que se comunican entre sí, presencialmente y también de manera mediada a través de computadoras, teléfonos móviles, etc.

Toda red suscita una nueva forma de relación entre las personas a base de transformar los modos como se comunican. Ya no se trata sólo de un "medio" entendido únicamente como canal de transmisión uni o bi-direccional. Es un estado nuevo de relación social en que todos pueden ser emisores y receptores. Las redes han dado lugar a lo que De Kerckhove ha llamado "inteligencia conectiva": muchas personas pensando sobre la misma problemática, aplicándose conjuntamente a la solución de situaciones específicas en un "presente prolongado" suscitan transformaciones profundas en el mundo de hoy. Obviamente las potencialidades de este cambio no siempre son aprovechadas para el bien, pero ese riesgo ha acompañado al homo faber desde que inició su andadura en el mundo.

En el caso de las redes eclesiales, la relación interpersonal directa -completamente insustituible- se ve enriquecida y ampliada por el medio red, que se adapta de una manera muy particular a la naturaleza de la Iglesia en cuanto ésta es espacio y germen de comunión. La inteligencia conectiva es una expresión de algo más amplio y más profundo que la mera capacidad racional/relacional del ser humano. Éste es libre, inteligente y capaz de amar, y todo ello lo es por su semejanza con el Creador. Y no olvidemos que, en palabras de Juan Pablo II, «el ser humano se convierte en imagen de Dios, no tanto en el momento de su soledad, cuanto en el de la comunión de las personas(1)». Hemos sido creados para vivir en comunión con Dios y con los demás. Vivir esta realidad aumenta la luminosidad y eficacia en la proclamación de la Palabra de Dios en el mundo.

Por ejemplo, una línea de trabajo de la RIIAL ha sido promover la unidad de muchos, en particular de las comunidades pobres y pequeñas, para lograr acuerdos ventajosos con grandes empresas proveedoras en materia de comunicación. Si bien no falta quien interprete negativamente estas acciones, se han logrado muchas ventajas de precios y servicios para facilitar el acceso digital a los menos favorecidos; y allá donde se usa software propietario, evitar el pirateo y generar una cultura del proyecto original. Al mismo tiempo, como cada vez más se apunta al software libre y a los programas open source, la RIIAL sigue promoviendo una visión de compatibilidad y evitando el aislamiento de las iniciativas.
Múltiples lenguajes

El camino ha sido muy largo y laborioso. Ya lo había advertido McLuhan al examinar la historia de los cambios en la tecnología de comunicación: tras la mutación en un ambiente cultural, la mente humana se queda ligada por un largo período al ambiente anterior, ocupándose de las ideas y problemas del pasado, caducas en gran medida. Se busca adaptar las viejas respuestas a las nuevas situaciones y el contenido de los nuevos medios suele ser, al principio, producto de la época que le precedió(2). Así ha sucedido en múltiples ambientes en estos primeros años de la cultura digital.

Al mismo tiempo, no han desaparecido los medios tradicionales, que se han incorporado y transformado en un paradigma más amplio. Por ejemplo, uno de los primeros servicios de la RIIAL y hoy insustituible, es el Banco de documentos (texto) del Magisterio Pontificio en formato digital, disponible gratuitamente en www.servidoras.org.ar, y poco después la Biblioteca Electrónica Cristiana www.multimedios.org. Asimismo la formación ha sido una prioridad desde el principio, para lo cual se cuenta con el Aula Virtual Juan Pablo II del Centro Nuestra Señora de Guadalupe, que trabaja en tiempo real con los más de mil alumnos formados en el continente: http://www.riial.org/aplicativos/elearning/moodle/index.php.

El Centro está trabajando constantemente en la creación de software propio para la Iglesia, no solo para la gestión de parroquias y obispados (Office eclesial), sino también para el Directorio Global de Medios Católicos (www.intermirifica.net). También en la formación de agentes capacitados en cultura digital solidaria. Se están llevando a cabo videoconferencias gratuitas sobre temas relativos a nuevas tecnologías: trabajo en red, optimización de recursos tecnológicos al parecer superados, redes sociales, organización parroquial y nuevas tecnologías, etc.

También se creó un servicio de hosting gratuito para los sitios web de parroquias sin recursos: www.trimilenio.net, que además ofrece soporte para optimizar la presencia en Internet, y cursos sobre multimedialidad en Internet: www.cirilus.net.

Las Conferencias Episcopales han asumido la RIIAL de maneras creativas y de manera personalizada según sus propias sensibilidades. Por ejemplo, la de Chile ha generado toda una red de responsables diocesanos, y la RIIAL está perfectamente articulada y al servicio de la actividad comunicativa de la Iglesia en Chile. El portal www.iglesia.cl cuenta con innumerables recursos para la pastoral y es un ejemplo de integración de esfuerzos. La Conferencia Episcopal Colombiana ha generado formación y redes en las diversas jurisdicciones, además de impulsar la formación de periodistas para el mundo digital. La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba anima también la RIIAL en estrecha conjunción con todo el resto de las actividades de comunicación y formación. Las Conferencias de Centroamérica han decidido lanzar la Red de Medios Católicos de la región (www.red4c.org) en una integración regional sin precedentes.

Y se ha seguido adelante. Una de las características de nuestra era es, precisamente, la multiplicidad de soportes y de lenguajes para difundir el Mensaje, de acuerdo con las culturas locales. Así lo han comprendido las grandes empresas mediáticas y así lo hacen los niños y jóvenes de nuestro tiempo. Los innumerables recursos comunicativos católicos de la Iglesia intentan hoy hacer oír su voz en una sociedad cada vez más saturada y aturdida pero sedienta de sentido y de verdad. Pero aún hemos de adentrarnos en la interactividad de un mundo marcado por la interconexión y el trabajo en red, y en el uso de los lenguajes de esos medios nuevos, algunos muy alejados de la estructura lógico-discursiva y textual.

En el contexto de América Latina existen excelentes iniciativas multimediáticas que están animando la espiritualidad, la oración, el diálogo, los servicios, en diversos soportes y lenguajes. Un ejemplo es http://lectionautas.com, que anima la lectura orante de la Biblia, usando archivos en audio descargables en Mp3, correo electrónico, mensajes SMS a teléfonos móviles, fotografías y breves filmaciones. Otras, de grandes dimensiones, son los portales católicos. Uno de ellos es www.es.catholic.net, que además de ofrecer contenidos textuales y en audio, tiene una radio por Internet y acoge foros y comunidades de padres, de comunicadores, de psicólogos, en constante efervescencia. Otro es www.zenit.org, y últimamente el servicio audiovisual de noticias www.h2onews.org, que elabora breves vídeos eclesiales y además se ofrece como plataforma para el intercambio con otras emisoras católicas del mundo.

El Centro Guadalupe está explorando el uso de las redes sociales digitales (Facebook, MySpace, Twitter) para la escucha y la participación activa de los interlocutores que tiene en todo el continente.

La Santa Sede también está explorando esta posibilidad a través de sus propios medios. Por ejemplo se ha difundido el Mensaje del Santo Padre para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2009, en primer lugar íntegro como texto, tanto digital como en papel. También a través de audio por Radio Vaticano, en breves píldoras audiovisuales realizadas por el Centro Televisivo Vaticano y difundidas en el espacio propio en You Tube. También se ha sintetizado por partes el mismo contenido en nuevos formatos, como el Wiki, el iPhone y frases cortas con postales para las redes sociales, como Facebook, visible todo ello en www.pope2you.net. Al invitar a los "nativos digitales" a suscitar en el ciberespacio una cultura de respeto, de diálogo, de amistad, el Papa interpela a todos los católicos, también a los sacerdotes, para entrar en este nuevo territorio "virtual" que acomuna personas reales, de carne y hueso, que establecen vínculos de una manera nueva a través de la tecnología digital. Él usa la imagen del "patio de los gentiles," un espacio que había en el Templo de Jerusalén, en el que podían ingresar todos aquéllos que no siendo judíos deseaban acercarse a conocer algo sobre el Dios de Israel. Un espacio de diálogo en el que se planteaban preguntas y respuestas en torno a ese Dios, aún desconocido para los gentiles. (Benedicto XVI, Discurso a la Curia Romana, 21 dic. 2009)

El Presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, S.E. Claudio María Celli, asegura que la Iglesia es "un cuerpo vivo en la sociedad red" (Palabras al Mutirão de Comunicação 2010). Y nos anima a una humilde actitud de servicio, y al mismo tiempo un fuerte dinamismo evangelizador, a través de la imagen del diácono Felipe, enviado al etíope, eunuco de la Reina. Felipe es enviado por el Espíritu Santo; camina junto al eunuco, lo escucha, sube a su carro, y cuando ve que está preparado, le anuncia la buena noticia de Jesús con paciencia, con apertura a lo que Dios está haciendo ya en ese corazón. A petición del eunuco, Felipe lo bautiza y luego es arrebatado por el Espíritu. Así debemos ser en la cultura digital.

La Iglesia entra de este modo, con sencillez y esperanza, en diálogo con la sociedad-red que, como todas las culturas humanas, lleva también en sí las semillas del Verbo(3), que hemos de aprender a descubrir para potenciarlas y proclamar, con el lenguaje adecuado a nuestros contemporáneos, el tesoro permanente de la Buena Noticia.

 

* Oficial del Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales, coordinadora de la Red Informática de la Iglesia en América Latina (RIIAL), http://www.riial.org.

Artículo publicado en la edición 112 de la Revista latinoamericana de Comunicación CHASQUI, editada por CIESPAL

NOTAS

 

1 cf. JUAN PABLO II, Audiencia General, 14- nov- 1979.

2Cf. Marshal McLuhan: Dall'occhio all'orecchio, a cura di Gianpiero Gamaleri armando, Roma 1982, p. 68

3 cf. Constitución pastoral Gaudium et spes, 11

 

Del púlpito a las redes sociales

Por Pbro. Walter Moschetti*

Semanas atrás los medios masivos de comunicación de Argentina se hicieron eco de la experiencia con jóvenes llevada adelante por un sacerdote de una diócesis del país.

"Misas bolicheras". "Cura Flogger". "El cura cheto que usa zapatillas y jean", fueron algunos de los títulos que mostraron una Iglesia renovada, que busca acercar a los jóvenes a Dios desde su misma realidad juvenil. La utilización de nuevas tecnologías y los sistemas de comunicación forman parte de la propuesta de la Parroquia de Avellaneda, en la Provincia de Santa Fe de la República Argentina, que en su Facebook cuenta en la actualidad con más de 4572 amigos.

En todas las etapas de la historia la Iglesia ha buscado nuevos caminos para llevar el Evangelio a todos. Con esta conciencia la Iglesia nunca ha interrumpido la evangelización de la cultura donde está inserta. En la actualidad la era tecnológica con sus sistemas específicos de comunicación la desafían una vez más a hacer accesible su mensaje con los nuevos lenguajes de los Medios de la Comunicación Social.

¿Debe hacer uso la Iglesia de los nuevos medios de comunicación en su tarea de anunciar el Evangelio? No cabe duda de la respuesta positiva a esta pregunta. Respuesta que tiene carácter de urgencia y necesidad, de grandes posibilidades y de don de la Divina Providencia que nos da la riqueza de dones que efectivizan la misión y, desde donde se llega a números insospechados de hombres y mujeres sedientos de un mensaje de vida que de razón y sentido al caminar por el mundo, y proyecten la misma vida hacia una realidad que trascienda lo efímero y pasajero del andar cotidiano hacia lo estable y duradero de la fe.

Existe en la Iglesia de América Latina una cierta percepción de la importancia de la comunicación social, pero no siempre somos capaces de advertir cómo afecta esa realidad a todas las relaciones humanas y a la misma pastoral. A pesar de ello, podríamos enumerar pequeños-grandes esfuerzos de emplear los modernos medios de la era digital propiciando un acercamiento de diálogo y contacto a los hombres y mujeres de este tiempo.

 

¿Lo realizado hasta ahora responde plenamente a las exigencias del momento?. La carente formación, creatividad y recursos son algunos de los factores que han hecho insuficientes muchos de los esfuerzos en esta materia. Tenemos un largo camino que andar, rescatando la experiencia del pasado, capitalizando los esfuerzos del presente, reflexionando y comprometiendo nuestros talentos en esta misión, mandado de Cristo de "ir por todo el mundo anunciando el Evangelio" (cf. Mc 16, 15-18). Las nuevas redes sociales, utilizadas como herramientas de la nueva evangelización, han hecho que los jóvenes hagan experiencia la fe desde su cotidianidad y reciban, desde su mismo lenguaje, el mensaje siempre nuevo del Señor.

Lo más valioso del trabajo del Padre Sebastián con los jóvenes en Argentina es la comunión de un proyecto pastoral parroquial a favor de los jóvenes del sector. Él mismo ha dicho ser solo la cara visible de esta "movida joven" que ofrece un espacio distinto a los "pibes", construyendo valores y comunicando el Evangelio "con un envase distinto, con un nuevo modo de comunicación".

Luces, humo, efectos sonoros y láser forman parte de la propuesta a la hora de celebrar la Eucaristía, de la que los jóvenes se sienten parte y se juegan por participar y colaborar. Por ello, la búsqueda de nuevos métodos en la nueva evangelización es fidelidad al llamado de tener en cuenta el fenómeno de la comunicación y sus implicaciones que llevan a adaptar las respuestas pastorales a esta nueva realidad, integrando la comunicación a la Pastoral de Conjunto.

Hoy encontramos en los medios digitales de la tecnología comunicacional recursos más aptos para representar la relación con Dios e incluso nos ayudan a una mayor y más adecuada participación en los mismos actos litúrgicos. En estos momentos es impensado establecer cualquier tipo de comunicación pastoral sin tener en cuenta los sistemas y recursos del lenguaje audiovisual propio del hombre de hoy.

"Dado que la exclusión digital es evidente, las parroquias, comunidades, centros culturales e instituciones educacionales católicas podrían ser estimuladoras de la creación de puntos de red y salas digitales para promover la inclusión, desarrollando nuevas iniciativas y aprovechando, con una mirada positiva, aquellas que ya existen.

En América Latina y El Caribe existen revistas, periódicos, sitios, portales y servicios online que llevan contenidos informativos y formativos, además de orientaciones religiosas y sociales diversas, tales como "sacerdote", "orientador espiritual", "orientador vocacional", "profesor", "médico", entre otros. Hay innumerables escuelas e instituciones católicas que ofrecen cursos a distancia de teología y cultura bíblica" (DA 499).

¡Benditas tecnologías!, ellas hicieron que el sistema de comunicación a través de la web sea hoy el más utilizado por todos los mortales: mails, chats, mensajes, correo de voz, telefonía IP, foros, etcétera. A través de una simple máquina, sentados en nuestros hogares, nos comunicamos a cualquier parte del mundo sin pagar un costo extra. Es por ello, que con razón podemos decir que fue Internet el fenómeno que logró los avances más significativos en la comunicación. Aunque esos mismos medios, maravillosos inventos de la técnica, usados de modo arbitrario da lugar a la manipulación de mensajes de acuerdo con intereses sectoriales y se han convertido muchas veces en vehículo de propaganda del materialismo reinante y consumista creando muchas veces en nuestro pueblo falsas expectativas, necesidades ficticias, graves frustraciones y un afán competitivo malsano; sin embargo, con un uso profesional y modélico, podemos construir interactivamente sentidos de vida, de esperanza, de consuelo para el dolor y fuerza para la lucha, de reclamo de injusticias y liberación, de fraternidad y comunión.

Para la Iglesia, el nuevo mundo del espacio cibernético es una exhortación a la gran aventura de la utilización de su potencial para proclamar el mensaje evangélico, -nos dice el Documento de Aparecida-, a la vez que señala que la Iglesia se acerca a estos nuevos medios con realismo y confianza, afirmando que Internet puede ofrecer magníficas oportunidades de evangelización, si es usada con competencia y una clara conciencia de sus fortalezas y debilidades. (cf. DA 272).

Ha escrito el Papa Benedicto XVI: "El fácil acceso a teléfonos móviles y computadoras, unido a la dimensión global y a la presencia capilar de Internet, han multiplicado los medios para enviar instantáneamente palabras e imágenes a grandes distancias y hasta los lugares más remotos del mundo. Esta posibilidad era impensable para las precedentes generaciones. Los jóvenes especialmente se han dado cuenta del enorme potencial de los nuevos medios para facilitar la conexión, la comunicación y la comprensión entre las personas y las comunidades, y los utilizan para estar en contacto con sus amigos, para encontrar nuevas amistades, para crear comunidades y redes, para buscar información y noticias, para compartir sus ideas y opiniones. De esta nueva cultura de comunicación se derivan muchos beneficios: las familias pueden permanecer en contacto aunque sus miembros estén muy lejos unos de otros; los estudiantes e investigadores tienen acceso más fácil e inmediato a documentos, fuentes y descubrimientos científicos, y pueden así trabajar en equipo desde diversos lugares; además, la naturaleza interactiva de los nuevos medios facilita formas más dinámicas de aprendizaje y de comunicación que contribuyen al progreso social" (Mensaje JMCS-‘09)

Aunque la inmediatez del medio nos enfrente al "éxito" contable de miembros, adeptos y resultados, no podemos olvidar que éste no es el método del Reino de Dios. Evangelizar será siempre actuar de nuevo valientemente, con la humildad del granito de mostaza, dejando que Dios decida cuándo y cómo crecerá (cf. Mc 4, 26-29).

San Pablo, al final de su vida, tuvo la impresión de que había llevado el Evangelio hasta los confines de la tierra, pero los cristianos eran pequeñas comunidades dispersas por el mundo, insignificantes según los criterios seculares. En realidad fueron la levadura que penetra en la masa y llevaron en su interior el futuro del mundo (cf. Mt 13, 33).

El Papa nos ha urgido a sentirnos comprometidos a sembrar en la cultura de este nuevo ambiente comunicativo e informativo los valores sobre los que se apoya nuestra vida.

En los primeros tiempos de la Iglesia, los Apóstoles y sus discípulos llevaron la Buena Noticia de Jesús al mundo grecorromano. Así como entonces la evangelización, para dar fruto, tuvo necesidad de una atenta comprensión de la cultura y de las costumbres de aquellos pueblos paganos, con el fin de tocar su mente y su corazón, así también ahora el anuncio de Cristo en el mundo de las nuevas tecnologías requiere conocer éstas en profundidad para usarlas de manera adecuada. (Cfr. Mensaje JMCS '09)

¿Cómo sostener la presencia misionera y evangelizadora en el mundo digital y que sea eficaz ese anuncio? El misionero deberá ser siempre discípulo, un atento oyente de la Palabra. Vivir consciente de su precariedad y sus límites. Ser el primero en confrontar su vida con el mensaje del Evangelio y sentirse cuestionado por él e invitado a constante conversión. Su persona ha de estar siempre frente al Señor. Evangelizar es acercar a los hombres a Dios y a Dios a los hombres. Es esa experiencia de encuentro y oración, de contemplación y vivencia espiritual, de enriquecimiento en el trato con el Maestro, la que impulsa a la misión, a compartir las buenas nuevas a otras personas.

Evengelii Nuntiandi nos recuerda que el primer medio de evangelización es el Testimonio de una vida auténticamente cristiana, señalando, por voz de Pablo VI, que "el hombre contemporáneo escucha con más gusto a los que dan testimonio que a los que enseñan, o si se escucha a los que enseñan, es porque dan testimonio"(cf. EN 41).

Este anuncio, que es testimonio de la propia experiencia de fe, hará creíble lo que comunicamos. No bastan sólo las palabras. Aquí reside el secreto del éxito de la evangelización. Jesús se deja ver por nuestra palabra y nuestro testimonio.

Muchas veces pareciera que la tarea de evangelizar tiende a estar en manos de expertos, con grandes presupuestos y de recursos apropiados. Olvidamos allí que la evangelización es una tarea personal, en todo tiempo y lugar. Aquí vale la memoria de quienes cambiaron su propia historia y la historia de otros, sólo con comunicar el mensaje de salvación con los pocos recursos que tenían en el momento. Hoy, las nuevas tecnologías, ofrecen oportunidades inéditas, insospechadas y eficaces para la comunicación.

La tarea en la Parroquia de Avellaneda, con la presencia del Padre Sebastián en mundo juvenil, la creatividad al servicio de la evangelización, los recursos tecnológicos del mundo audiovisual, los nuevos métodos para dar a conocer el Evangelio, la alegría como primer anuncio, la cercanía de lo sagrado a lo profano, el entusiasmo por la misión, el testimonio de la vida consagrada, el amor entrañable por el pueblo, son clave en la tarea pastoral. Son la realidad de una esperanza activa, de la riqueza de la Iglesia que no se cansa ni se cansará de anunciar su experiencia de Dios hasta los confines del mundo. Es el dinamismo que la mantiene viva a través del mundo. Es que evangelizar es lo propio de su ser, y su protagonista es el mismo Señor, el que siempre llama y espera, busca y atrae, persuade y transforma.

La tecnología no se caracteriza por ser estática, sino todo lo contrario, está en constante movimiento dando lugar a nuevas invenciones que luego se tornan masivas. La dínamis del Espíritu que nos anima sintoniza con su lenguaje y nos estimula para que, vencido el miedo de la revolución tecnológica, aprovechemos su potencial y la apliquemos creativamente en la evangelización. Así, seremos protagonistas, constructores y partícipes de una realidad que necesita ser iluminada y transformada por experiencias verdaderas de encuentro, fraternidad, comunión y diálogo, portadora de una realidad que la trasciende, de un anuncio que la hace plena y de una Vida llamada a dar más vida.

Internet, correo electrónico, páginas web, formatos de archivo, velocidad de conexión, servidor, webcam, interfaz, escáner, compresión, listas de distribución, proveedores de acceso, operadores booleanos, foros de discusión, chats, cibercomunidades, medios virtuales, hipertextos, portales son parte del nuevo mundo digital. Nuestro desafío no consiste sólo en adaptarnos a este cambio, sino a aventurarnos a hacer la comunicación que queremos, sin complejos ni fanatismos, porque hay una nueva oportunidad para los medios, para los comunicadores, para la pastoral y la Iglesia en su conjunto. Oportunidad que reconocemos como signo de la Provincia Divina y compromiso al que no podemos renunciar.

* Sacerdote argentino, miembro del directorio de OCLACC y animador de la Red de Evangelización, Teología y Comunicación http://oclacc.org/redes/teologia/  E mail: waltermoschetti@hotmail.com

Artículo publicado en la edición 112 de la revista latinoamericana de comunicación CHASQUI, editada por CIESPAL

Del rechazo a los medios al uso de las redes sociales

Por José Nelson Mármol*

Al menos el 52,5% de los sacerdotes católicos del mundo consideran útil o muy útil la utilización de Internet para el anuncio del mensaje cristiano, y apenas el 7% de los encuestados creen que es inútil este recurso. El estudio sobre el uso del mundo digital que hacen los sacerdotes fue realizado en 117 países de todos los continentes,

Según la investigación, también el 56,8% están de acuerdo o totalmente de acuerdo con que las nuevas tecnologías permiten la inculturación de la fe en el mundo de hoy mientras que el 2,7 % no está de acuerdo con este postulado(1).

Del universo de encuestados, el 46% respondió que acuden al Internet por lo menos vez a la semana. Un 14,7 % lo hace diariamente, mientras que 8,7 % nunca usa los nuevos medios para ello. Aunque el estudio consultó también otros aspectos relacionados con el uso que hacen los sacerdotes de Internet, estos datos demuestran que sí existe interés en utilizar las nuevas tecnologías de la información y comunicación para el trabajo pastoral en una buena parte del clero.

Pero también revelan que al menos la mitad de sacerdotes aún tienen dudas o no les interesa aprovechar los medios y las tecnologías de la comunicación e información. De todas maneras, vale destacar que con respecto al uso de los diversos medios de comunicación para la evangelización nuestra Iglesia ha dado un giro de 380 grados.

Cabe recordar que en 1832 el Papa Gregorio XVI, en su encíclica Mirari Vos, consideraba que la difusión de las ideas a través de libros y periódicos era para la Iglesia la mayor maldición que debía ser condenada, por constituir una amenaza y un peligro a la doctrina.
Nuevas formas de comunicar en la nueva época

Definitivamente los tiempos ya no son los mismos, y ahora los medios, las formas y el modo de comunicar de la Iglesia van adaptándose a los cambios que la nueva era nos presenta.

Ahora las formas de evangelización no se limitan exclusivamente a las celebraciones litúrgicas, o catequesis formal en la parroquia o desde el púlpito, pues el mensaje evangélico en la actualidad viaja al instante a través de las redes sociales y las más diversas herramientas tecnológicas; a cada segundo y desde cualquier parte del mundo en donde se tenga conexión a Internet y se disponga de una computadora se van creando y difundiendo mensajes.

Ya no es únicamente el texto impreso en periódicos o revistas, el audio radiofónico o las imágenes en movimiento del cine o de la televisión; ahora todas estas formas de comunicación llegan integradas a través de la gran red de redes que es el Internet.

Hasta hace algunos años habría sido impensado que un sacerdote pueda salir del púlpito a disputar audiencias y sintonía en la radio o TV, e inclusive en los escenarios en los que los artistas y cantantes cautivan al público con su música, y últimamente en las redes sociales.

Uno de estos casos es el del sacerdote brasileño Marcelo Rossi que desde 1998 se convirtió en todo un fenómeno musical a tal punto que se hizo merecedor del afamado premio Grammy de la música, en la categoría de Gospel, en el año 2002. Y como el P. Rossi, en la actualidad son varios los sacerdotes que van renovando las formas de comunicar la Buena Nueva, como es el caso del trío The Priest que saltó nada más y nada menos que a la lista de la Billboard, en 2008, con el tema «Pie Jesu» que fue éxito no sólo en Europa, sino que se escuchó en más de 32 países.

No por otra cosa, el Papa Benedicto XVI decía en el mensaje de las Jornadas Mundiales de las comunicaciones sociales 2010 que los medios "permiten una capacidad de expresión casi ilimitada, abre importantes perspectivas y actualiza la exhortación paulina: "¡Ay de mí si no anuncio el Evangelio!" (1 Co 9,16).

Al momento se cuentan por miles los sitios web católicos, blogs, canales de youtube, cuentas de twitter, y perfiles en las distintas redes sociales, que pertenecen a sacerdotes, parroquias o laicos que buscan proyectar el rostro de la Iglesia a través de las nuevas herramientas tecnológicas.

Evidentemente que cada quien lo hace desde su propios carismas y opciones filosóficas, teológicas y sociales. Algunos animan un cristianismo fundamentalista que raya en el fanatismo, otros utilizan los medios y las nuevas tecnologías para promover prácticas piadosas de oración y culto y también encontramos a quienes intentan encontrar un equilibrio entre sus prácticas de fe y el compromiso social con los más pobres.
Las TIC y la exclusión digital

Aunque es más que evidente el paso dado por una buena parte de la Iglesia para incorporar las nuevas tecnologías de la comunicación al trabajo pastoral, no se puede desconocer que sigue siendo una tarea pendiente de laicos, religiosos, sacerdotes y parroquias contribuir a la reducción de la enorme brecha digital existente en nuestra sociedad. Por ello, inclusive los obispos latinoamericanos reunidos en la V Conferencia General del Episcopado, en Aparecida, Brasil, en 2007, constataron que "Dado que la exclusión digital es evidente, las parroquias, comunidades, centros culturales e instituciones educacionales católicas podrían ser estimuladoras de la creación de puntos de red y salas digitales para promover la inclusión, desarrollando nuevas iniciativas y aprovechando, con una mirada positiva, aquellas que ya existen". (DA 490).

Sobre todo preocupa porque sigue siendo mayoritario el porcentaje de la sociedad que está excluida de la sociedad de la información y el conocimiento, tanto como de las nuevas tecnologías.

Solo en el Ecuador, según una investigación realizada por el Instituto Ecuatoriano de estadísticas y censos, INEC, sobre TIC, en diciembre de 2008, apenas el 22,8% de hogares tiene una computadora, y apenas el 7% accede a Internet.

Así también se calcula que en las zonas rurales solo un 5,3% de los habitantes tiene computadora, y únicamente el 9% se ha conectado alguna vez a Internet.

Cierto es que a medida que continúan desarrollándose las tecnologías, a pasos agigantados, los precios de alguna manera van reduciéndose, sin embargo para millones y millones de habitantes, sobre todo en los países en vías de desarrollo, los costos siguen siendo inalcanzables, por lo que es necesario y urgente promover e impulsar estrategias y acciones que apunten a cerrar o al menos acortar las distancias de la brecha digital, pero sobre todo es indispensable avanzar en planes y programas que nos permitan ir desarrollando tecnologías propias para ir rompiendo las cadenas de dependencia tecnológica, para lo que es fundamental apoyar e incidir en la necesidad de aprobar una legislación que democratice y favorezca el desarrollo e investigación de tecnologías propias y la exigencia de políticas que favorezcan la eliminación de la brecha digital .
Las redes sociales

Si usted está familiarizado con Internet, se ha puesto a pensar ¿qué sería de su vida si Internet dejara de funcionar?

A pesar de que no todo el mundo tiene aún acceso al uso de las nuevas tecnologías, en nuestros días resulta difícil imaginar a nuestra sociedad sin el acceso a la gran telaraña de la red de redes.

De hecho, los jóvenes, que constituyen la generación de los nativos digitales, son quienes más sentirían esta hipotética ausencia. Los datos de un estudio así lo revelan. Alrededor del 80% de jóvenes de la Unión Europea (UE), entre los 16 y los 24 años, utilizan internet y son participantes activos en foros, debates, blogs y las redes sociales del ciberespacio, según el informe publicado por Eurostat.

El 64% de los españoles entre 16 y 74 años y el 69% de los europeos de la misma edad ha utilizado al menos una vez internet durante los últimos tres meses, precisa el informe. Un 58% de los españoles se puede considerar como un usuario regular, frente al 65% de media europea (2), y por tanto son los jóvenes quienes no concebirían lo que sería la vida sin internet.

Y aunque es bien sabido que las nuevas tecnologías y los medios de comunicación, "no sustituyen las relaciones personales ni la vida comunitaria local. Sin embargo, los sitios pueden reforzar y estimular el intercambio de experiencias y de informaciones que intensifiquen la práctica religiosa a través de acompañamientos y orientaciones" (Documento de Aparecida Nº 489), la red mundial de internet y el incesante desarrollo de la tecnología está logrando una migración cada vez mayor de ciudadanos de los espacios físicos a los espacios virtuales de las redes sociales.

Estas redes sociales se han convertido en un nuevo espacio que agrupa a millones y millones de personas, a tal punto que por el número de habitantes constituirían un nuevo continente, un continente virtual. Solo Facebook cuenta con más de 500 millones de usuarios casi en todos los países.

Es innegable también que estas redes sociales (Facebook, hi5, orkut, myspace, youtube, twitter, o tantas otras) están reemplazando los espacios físicos de encuentro de diálogo, de interrelación. Por ello, los católicos/as (sacerdotes, parroquias, comunidades o laicos) también tienen cada vez más presencia en estos espacios virtuales, aunque a penas alcance a un 5% el número de católicos que tienen presencia en facebook.(3)

Casi nadie desconoce la capacidad de articulación, encuentro e interrelaciones que están creando las redes sociales, por lo que en su mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, el Papa Benedicto XVI ha insistido que "En la medida en que estas nuevas tecnologías susciten relaciones cada vez más intensas, y cuanto más se amplíen las fronteras del mundo digital, tanto más se verá llamado a ocuparse pastoralmente de este campo, multiplicando su esfuerzo para poner dichos medios al servicio de la Palabra".

Así también el presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, PCCS, arzobispo Claudio María Celli, ha enfatizado en la necesidad de que los cristianos deban convertirse en los nuevos diáconos de la cultura digital; es decir ser servidores y anunciadores intrépidos de la Buena Noticia de Jesucristo en este nuevo mundo digital para incidir en la opinión pública y contribuir a la construcción de una sociedad de justicia y fraternidad.
Más vale tarde que nunca...

Lenta ha sido la velocidad con la que la Iglesia ha reaccionado a los cambios registrados en el proceso histórico de la comunicación y a la utilización de los medios de comunicación. Será recién luego de 255 años en que apareció el primer periódico del mundo en 1605 (el "Relation", según lo reconoce la Asociación Mundial de Periódicos, WAN, por su sigla en inglés) que se funda el diario vaticano L'Osservatore Romano (1860).

De igual manera, en el caso de la radio se acusa un retraso de casi 30 años para que Radio Vaticano (fundada por Guillermo Marconi e inaugurada por el Papa Pío XI4), hiciera presencia en el éter, para proclamar el mensaje cristiano.

Sin embargo, en América Latina la Radio alcanzará su período de máximo apogeo desde finales de los años 40, del siglo pasado, en que se convirtió en el principal medio para la evangelización y la promoción humana y social que lleva adelante la Iglesia, particularmente motivada por el compromiso de promover y acompañar las luchas de los pueblos más excluidos para alcanzar un desarrollo humano que propone el Concilio Vaticano II, y las líneas pastorales derivadas de la Segunda Conferencia General del Episcopado Latinoamericano de Medellín(5).

El cine también aparece en la escena eclesial con marcado retraso, hasta que el Papa Pío XII le abre la puerta y hace un llamado a usarlo como herramienta para la transmisión de la moral y la educación. En esta tarea jugaría un rol fundamental la Organización Católica Internacional de Cine, OCIC, que desde entonces está presente en festivales para premiar las películas que promueven valores humanos y sociales.

Será, entonces, recién a partir de este momento que la Iglesia ve la necesidad de tener una presencia más decisiva en los medios de comunicación; se acoge totalmente a la televisión, y se ofrece una orientación sobre las características y uso estos.

Posteriormente, el Papa Paulo VI diría que "La Iglesia se sentiría culpable ante Dios si no empleara esos poderosos medios, que la inteligencia humana perfecciona cada vez más" (EN 45) y así mismo, en el primer decreto conciliar sobre comunicación (Inter Mirífica) se marca una postura de apertura plena al uso de los medios: prensa, cine, radio y televisión no solo para la difusión de mensajes, sino también para promover el diálogo, con una actitud más reflexiva. Y precisamente como un mandato expreso del Concilio Vaticano II se crea la Jornada Mundial de las Comunicaciones, que desde entonces orienta la reflexión y promueve un uso adecuado de los medios.

En la actualidad, desde la Asociación Católica Mundial para la Comunicación, SIGNIS, se promueve y alienta la creación de estudios de radio, de vídeo, de televisión, la producción y la distribución de programas, la provisión de equipo especializado, la formación de profesionales de la comunicación, así como la promoción de películas o de programas de televisión, y participa con jurados en los más grandes festivales internacionales de Cine. SIGNIS es una organización no gubernamental que fundada en el años 2001, tras la fusión de dos históricas organizaciones de comunicadores católicos: UNDA, para la radio y televisión; y OCIC, para el cine y audiovisuales, que a su vez fueron creadas en 1928 (6), cuenta con miembros en 140 países del mundo.
OCLACC, una red laica de comunicadores católicos

En América Latina, a partir de 1987, las Organizaciones Internacionales Católicas de Comunicación: OCIC-AL, UCLAP-AL y Unda-AL, crearon en Quito-Ecuador una sede conjunta para operar de manera coordinada.

Durante sus primeros 10 años de labor su aporte central fue en el campo de la Educomunicación y la lectura crítica de medios, y sus acciones centrales fueron de asesoría, capacitación y en particular un servicio de cursos formación a distancia.

En enero del 2001, en Curitiba-Brasil, las tres entidades acuerdan fusionarse en una sola. Nace así la Organización Católica Latinoamericana y Caribeña de Comunicación - OCLACC.

OCLACC es hoy una red de redes, presente en 22 países e integrada por instituciones, comunicadores y profesionales de la comunicación de América Latina y el Caribe, que promueve una comunicación solidaria. Una comunicación basada en los valores humanos y cristianos. Una comunicación que ayuda a construir comunidad y comunión en la sociedad y en las iglesias locales.

Uno de sus mecanismos de trabajo es la coordinación y la acción colaborativa entre sus miembros, a través de redes temáticas de interés:

* Red de Jóvenes Comunicadores, un espacio de encuentro, formación e intercambio de experiencias de los jóvenes comunicadores de América Latina y el Caribe, desde donde se promueve una comunicación solidaria al servicio de la sociedad, desde una perspectiva humanista y cristiana. http://oclacc.org/redes/jovenes;
* Red de Educomunicación, que promueve la apropiación y el uso crítico de los medios y tecnologías de información y comunicación en los procesos educativos y de participación ciudadana. http://oclacc.org/redes/educomunicacion;
* Red de Teología y Espiritualidad del Comunicador, que es una red en proceso de construcción de comunicadores, comunicólogos y teólogos latinoamericanos que buscan reflexionar y aportar sobre la relación entre evangelización, teología y comunicación. http://oclacc.org/redes/teologia;
* Red de Cine y Espiritualidad, se construye como un espacio para la formación, intercambio de experiencias sobre el uso del cine en procesos educativos o de evangelización. http://oclacc.org/redes/cine;
* Red de Radio-evangelización, espacio libre y abierto de encuentro y debate, de intercambio de experiencias, audios, noticias y documentos de formación para evangelizar. Esta red responde a una iniciativa conjunta de ALER y OCLACC. http://www.radioevangelizacion.org)

Uno de los servicios que ha merecido un gran reconocimiento en América Latina ha sido sus programas de formación y profesionalización de los comunicadores a través de cursos de capacitación y asesoría permanente, tanto como sus COMLAC, Congreso Latinoamericano y Caribeño de Comunicación, de los cuales se han realizado 4 ediciones. El V COMLAC, que se realizará en julio del 2013, en Lima, está ya en proceso de organización.

Sin embargo, al igual que el conjunto de la Iglesia Católica en América Latina, OCLACC vive hoy un período de repensar su misión, el compromiso y una nueva forma de ser cristianos. "Nos encontramos ante el desafío de revitalizar nuestro modo de ser católico..., para que la fe cristiana arraigue más profundamente en el corazón de las personas y los pueblos latinoamericanos como acontecimiento fundante y encuentro vivificante con Cristo... Esto requiere desde nuestra identidad católica, una evangelización mucho más misionera, en diálogo con todos los cristianos y al servicio de todos los hombres". (DA 13)

Como comunicadores y promotores de una cultura solidaria, se deber seguir trabajando para tener una presencia activa y transformadora en el campo de la comunicación incorporando las nuevas tecnologías para responder mejor a los desafíos que plantea la sociedad y la iglesia. Encarar la responsabilidad de incidencia en la sociedad y la política, que es parte fundamental de la misión como cristianos. "Muchas veces esta labor requerirá la denuncia encaminada a la eliminación de los obstáculos que impiden la convivencia solidaria, la injusticia, la falta de equidad, el abuso y atropello, etc"(7).

* Ecuatoriano, comunicador, presidente de la Asociación Católica de Comunicación, SIGNIS Ecuador, y directivo de la organización Católica Latinoamericana y Caribeña de Comunicación, OCLACC.
pepe@oclacc.org 

Artículo publicado en la edición 112 de la Revista Latinoamericana de Comunicación CHASQUI, editada por CIESPAL

NOTAS:

1 PICTURE (Priests' ICT use in their religious experiencie) es una investigación sobre el empleo de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), y sobre todo de internet, por parte de los sacerdotes de la Iglesia católica en todo el mundo. El estudio fue realizado por los laboratorios NewMinE Lab - New Media in Education Laboratory e webateiler.net de la universidad Suizo - Italiana (USI de Lugano, Suiza) en colaboración con la facultad de Comunicación Social de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz y con el apoyo de la Congregación para el Clero. El estudio contó con la colaboración de la oficina de internet de la Santa Sede.

2 Informe eurostat sobre uso de internet en los jóvenes http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/20101214/los-internautas...

3 http://iglesiaycomunicacion.blogspot.com/

4 http://www.radiovaticana.org/spa/chisiamo_1.asp

5 http://www.radioevangelizacion.org/blogs/index.php?op=ViewArticle&articl...

6 http://www.signis.net/rubrique.php3?id_rubrique=121

7 YSERN de Arce, Juan Luis: Desafío para los comunicadores cristianos en momentos de cambio de época y de globalización de la economía; en Comunicación, Cultura y Misión, Perspectivas para América Latina, OCLACC, 2009

Desafíos para una Pastoral de la Comunicación

Por Carlos A. Valle*
Las iglesias cristianas siempre le han dado mucha importancia al cuidado pastoral, aun cuando lo que entendieron por tal cuidado tuvo muy variadas interpretaciones en distintas épocas. En algún momento se puso el acento en el dolor, la angustia y los problemas de la gente respecto de su destino final. Paul Tillich considera que estas necesidades han variado según la época: ansiedad ante la muerte, en la iglesia primitiva; el sentido de culpa en la Edad Media; el sin sentido de la vida en los tiempos modernos. Aun cuando el cuidado pastoral siempre fue un intento por responder a las necesidades humanas, su institucionalización en el "sacramento de la penitencia" dominó el cuidado pastoral e hizo que su ejercicio quedara únicamente en manos de los clérigos, excluyendo a los laicos. Al mismo tiempo, se distorsionó el propósito original del sacramento centrado en el arrepentimiento y el perdón de los pecados, por la introducción de indulgencias pagas. Los reformadores criticaron fuertemente el abuso que se hizo de las indulgencias y afirmaron, basados en su comprensión del "sacerdocio universal de los creyentes", que el cuidado pastoral no es exclusiva responsabilidad de los sacerdotes. El sistema medieval, sacramental y jerárquico, le había dado a los sacerdotes el monopolio de las relaciones con Dios y con los seres humanos. Pero, para los reformadores, a la luz de la enseñanza bíblica de la justificación, esto era insostenible, porque todos los creyentes comparten el sacerdocio.
Comunicación solidaria

Si el cuidado pastoral es responsabilidad de todos los creyentes, eso no significa que se limita a responder a las necesidades de los creyentes. El "sacerdocio universal" está integrado a la misión de la iglesia, una misión que es para la comunidad toda e involucra a la totalidad del ser humano y su realidad. Por eso, el cuidado pastoral debe esta integrado en una pastoral misionera, en donde la comunicación juega un papel significativo, porque la comunicación "puede revitalizar a las comunidades y reavivar el espíritu comunitario, porque el modelo de comunicación auténtica, al igual que el modelo de toda comunidad, es abierto e inclusivo antes que unidireccional y excluyente" (WACC).
La gente elige, selecciona, interpreta
En el desarrollo de una pastoral, el papel de la comunicación tiene que ver, primeramente, con la dignidad de las personas. La comunicación, especialmente la que ofrecen los medios, se dirige a audiencias masivas, pero no es recibida por audiencias masivas. Lo cierto es que la gente recibe, selecciona e interpreta, desde su propia óptica social y cultural, los mensajes que les transmiten y, desde ese trasfondo, saca sus propias conclusiones.
El hecho de que grandes audiencias respondan a estímulos triviales, no significa que no estén preparadas para recibir nada mejor. La multiplicación de canales de televisión no necesariamente ha multiplicado las opciones. Se las ofrece como una múltiple oferta para "todos los gustos", cuando en realidad es más de lo mismo. Se puede elegir entre lo ofertado, pero no pueden decidir cuáles serán las opciones.

Esto, tan evidente en el campo del entretenimiento, también sucede en el campo de la información. La instantaneidad de la información sobre lo que ocurre en cualquier parte del mundo es una realidad. Sin embargo, la mayoría de la información recibida está delimitada en su alcance y contenido. Para muchas de las cadenas informativas, la información "mundial" parece reducida a lo que pasa en dos o tres lugares, lo demás no existe, a menos que medie una catástrofe. Así, la información se escamotea, se disfraza, se maquilla, se manipula. Los peligros son cada vez mayores. La gente depende de ciertas fuentes de información, las cuales no solo proveen las noticias sino también las pautas de comprensión y las normas de conducta a seguir.
A pesar de todo, la experiencia ha demostrado que, en países donde la información ha sido censurada, restringida y manipulada, sus habitantes siempre han encontrado caminos para conocer lo que estaba realmente sucediendo. Pareciera que, cuando la información se presenta en blanco y negro, como si los matices no existieran, los mecanismos de la seducción pierden su fuerza. En sociedades más abiertas y de tradición democrática, por el contrario, los disfraces de la manipulación y el control de la información son mucho más sutiles. La proclamada libertad de la información es predominantemente propiedad privada, un territorio con leyes propias, donde la información es una mercancía que se compra y se vende. Esta tentación se presenta tanto para quienes quieren promover sus productos, como para los que gobiernan y también para los responsables religiosos.
Una pastoral de la comunicación a partir de la gente
El desarrollo de las comunicaciones ha sido tan apabullante y complejo que es difícil comprenderlo. ¿Qué es lo que deben y pueden hacer las iglesias en este contexto? Una pastoral misionera de la comunicación tiene que estar, fundamentalmente, centrada en la gente y no en la preservación o el engrandecimiento de las instituciones eclesiásticas. Un comunicador de radios comunitarias en Le Cayes, Haití, cuyo lema es "Una comunicación diferente para una sociedad diferente", define un posible camino cuando afirma: "No queremos hablar solo para que la gente escuche, también queremos escuchar a la gente. No decimos que somos ‘la voz de los sin voz'. No hablamos por el pueblo. Queremos ser su megáfono."

No se puede comunicar sin escuchar. No se puede presumir de interpretar el sentir y las necesidades de la gente si no se aprende a escucharla y comprenderla. La tarea misionera no es la de un cartero que entrega un mensaje que le han dado. La comunicación es un proceso de compartir, de dar y de recibir, de sorprender y ser sorprendidos. Porque el mensaje revela nuevas luces y dimensiones, desnuda falsedades y alienta nuevas esperanzas. El mundo se ha convertido en un complejo escenario al que algunos tratan de modelar a su imagen y semejanza, devorando y anulando diferencias y matices, para componer una única una imagen globalizada. El desarrollo de una pastoral de la misión enfrenta nuevos desafíos que reclaman una honesta autocrítica, a fin de recrear sus objetivos y modos de llevarla a cabo.
Globalización y contextualización
Un trabajo desde la perspectiva asiática sobre globalización y contextualización, elaborado por Gerrit E. Singgih, representa una búsqueda en esta línea. Singgih está convencido de que el cristianismo en el Tercer Mundo, por mucho tiempo, no había podido ver su propia realidad, porque estaba prisionero del molde occidental que dominaba la visión cristiana que ha heredado. Para Singgih, esa dependencia ha impedido dejar a un lado lo que él llama un "realismo ingenuo". En la presencia de una creciente globalización. ¿Cómo debe enfrentar esta realidad y superarla?

Singgih comienza por considerar la globalización como "una nueva concientización de la propia realidad". Tres temas se presentan como ineludibles en la perspectiva de la misión: la economía, la ecología y el pluralismo religioso, porque representan los temas cruciales de un mundo cada vez más interrelacionado. Han sido motivo de discusión en diversos círculos pero, no necesariamente, han tenido una prioridad en la perspectiva de la pastoral. Es importante rescatar que, cuando la preocupación misionera analiza las determinantes culturales que la sustentan, emerge la relevancia de ciertos temas y la necesidad de rever las prioridades. Economía, ecología y pluralismo religioso comienzan a mostrar su interconexión y la importancia de esta relación para su tratamiento y comprensión.

La globalización de la economía, el control sobre los recursos y la centralización de la toma de decisiones ha acentuado el dominio de una cultura produciendo marginalización e injusticia. Por eso la "nueva concientización" reclama que la consideración de los temas, que son globales pero no tienen la misma incidencia en todas partes, esté abierta a todos los involucrados a fin de que puedan compartir cómo los entienden, de qué manera inciden en su propio contexto, como interpretan deberían ser encarados y se establezcan acuerdos justos y equitativos. Se trata de abrirse a un ejercicio comunicacional, a partir del cual pueda descubrirse ignoradas realidades y ocultos motivos, todo lo cual dará lugar a que afloren nuevos cuestionamientos e inéditas salidas. Será una oportunidad de romper moldes que dominan la visión de la realidad. El carácter idolátrico que ha asumido la economía muestra las graves consecuencias que acarrea a la vida del planeta. Consecuencia a las que una pastoral de la misión no puede estar ajena.
Un mundo religiosamente plural
Gregory Baum analiza la gran ambigüedad del relato bíblico al abordar la actitud del "pueblo de Dios" y su relación con los extranjeros. Baum encuentra pocos pasajes que se refieran a la solidaridad universal, y que muchos restringen la solidaridad a la comunidad de creyentes. La ecuación "nosotros-ellos" está tan extendida, que excluye a "ellos" de la participación y crea una retórica negativa acerca de la condición de otro. La actitud de las iglesias cristianas ha estado fuertemente influenciada por esta tendencia. Ha establecido una relación "nosotros-ellos" que ha tendido, en ciertos casos, a alejar o menospreciar a quienes no pertenecen a su comunidad, se trate de personas de otra religión, no interesadas en la religión o miembros de otra iglesia. Algo que muchos continúan experimentando. Así lo expresa Pradip Thomas cuando alguna vez confesó que siempre tuvo problemas con el hecho de anteponer el ser cristiano al ser humano. En otros casos, esa relación ha sido motivo de confrontación, condenación, enemistad. En la historia del cristianismo, las páginas referidas a la actitud asumida contra los paganos o herejes son de las más vergonzantes.

Es importante preguntar en qué medida las iglesias han contribuido a diseminar este distanciamiento, esta incomunicación entre los seres humanos negando su propia razón de ser: estar al servicio de la comunidad humana en su conjunto. No por casualidad, cuando se quiere exacerbar los ánimos, producir miedo, la confrontación religiosa adquiere el papel más destacado. Después de los dolorosos hechos ocurridos en los Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001, Jim Maureckas escribió en un editorial de la revista del "The Media Watch Group", en New York: "¿Puedo sugerir una nueva definición de ‘nosotros' y ‘ellos'? ‘Ellos' son los que creen que pueden hacer del mundo un mejor lugar arrojando bombas y destruyendo edificios, diseminando la enfermedad y el hambre. Y ‘nosotros' somos el pueblo destinatario de esa destrucción -ya sea que vivamos en Manhattan o en Kabul."
Hans Küng ha tratado de desarrollar una propuesta de búsqueda de una nueva ética mundial, porque considera que no hay sobrevivencia sin una ética mundial, sin paz entre las religiones y sin diálogo entre ellas. Propone iniciar un proceso de comunicación a partir del cual el respeto de las diversas religiones en el marco del diálogo sea el fundamento del desarrollo de una nueva forma de convivencia en el mundo. Se trata de una propuesta que llama a la acción, una acción que es esencial a una pastoral de la misión.
La comunicación desafiada

Una pastoral de la comunicación, cuyo interés central es la gente, tiene que asumir como propios los desafíos que emergen de este nuevo mundo marcado por los procesos de globalización, el creciente desarrollo tecnológico, la economía liberal de mercado, a la vez que enfrenta las crecientes brechas entre ricos y pobres. Las comunicaciones no son ajenas a este proceso y, su desarrollo y las estructuras que las sustentan, tienen las posibilidades de acrecentar las injusticias o proveer nuevas oportunidades de desarrollo para la comunidad. Hay, al menos, cuatro desafíos relacionados con la comunicación que una pastoral misionera debe enfrentar.
Por una comunicación democrática
El primer desafío es trabajar a fin de que los medios masivos lleguen a ser espacios de comunicación democrática.

Si bien, una buena parte de las iglesias menospreciaron la comunicación masiva y la rechazaron, varias de ellas la aceptaron con entusiasmo, especialmente si eran sus dueños o tenían posibilidad de controlarla, o al menos influenciarla. Los que la criticaron adujeron que, por su naturaleza manipulativa, apela a los sentimientos y tiende a reafirmar la cultura dominante.

No es necesario caer en relativismos y afirmar que los medios pueden ser reducidos a simples herramientas instrumentales objetivas. No son omnipotentes, pero son muy poderosos. La cuestión es en manos de quién o quiénes están, qué es lo que están comunicando, ante quién o quiénes son responsables. Las iglesias ya no pueden permanecer más al margen de esta nueva realidad. No basta sostener la importancia de vivir en democracia para que cada uno tenga derecho a decir lo que siente o quiera. En un pequeño pueblo cada palabra tiene un eco en la comunidad. El crecimiento de las ciudades ha hecho desaparecer este eco y lo ha convertido en una ilusión. El pregón callejero se ha convertido en una nota nostálgica.

La ciudad tiene sus reglas. El acceso a la comunidad en su conjunto depende básicamente del acceso a los medios. Ningún sector puede alcanzar a toda la comunidad si no tiene un adecuado acceso a los medios. Es cierto que, cuando la necesidad de la comunicación existe y los medios le son negados, el pueblo siempre encuentra la manera de comunicarse. Los medios no pueden ahogar la voz de la gente, pero son parte de las herramientas de comunicación de la ciudad. Quien no tenga acceso a ellos estará marginado. El acceso a los medios es un derecho de la vida en la ciudad que es necesario reclamar.

Conjugar medios masivos con comunicación democrática significa, sin lugar a dudas, un cambio de mentalidad. Presupone que las iglesias no limiten su acción a lograr un espacio en los medios si no trabajan a favor de una auténtica estructura democrática de los medios, que permita que la gente pueda hablar y ser escuchada libremente. No debe olvidarse que, después de todo, no hay democracia sin libertad, libertad sin igualdad, ni igualdad sin participación. Una pastoral de la comunicación debe asumir como una de sus responsabilidades trabajar para que los medios masivos sean espacios de comunicación democrática.
Ni mayorías, ni minorías, solo pueblo
El segundo desafío de una pastoral misionera de la comunicación es trabajar a favor de una pluralidad de perspectivas.

Como se ha dicho, este mundo de comunicaciones globales presencia al mismo tiempo el surgimiento de las culturas locales. El sueño de la homogeneización de la cultura ha desembocado en una pluralidad de perspectivas. Cada vez más se presencia la búsqueda de expresiones locales, el rescate de las culturas indígenas, la necesidad de definir la propia identidad y sus raíces. Sin embargo, trabajar a favor de una pluralidad de perspectivas no significa impulsar la estratificación, la segmentación o la división de los pueblos. El líder sudafricano Biko solía decir que no hay mayorías o minorías, sino solo pueblo.

Reconocer la igualdad de los seres humanos y la existencia de una sola familia humana no puede ocultar las enormes desigualdades que persisten en el mundo. Baste mencionar la enorme cantidad de seres humanos cuyas posibilidades las remotas posibilidades de sobrevivir y llegar a ser personas son muy remotas o las desiguales relaciones de poder entre naciones y continentes.

Las estructuras comunicativas de muchos países responden a los grandes conglomerados económicos, ya sea porque son sus propietarios o sus sostenedores. De manera que, los criterios de la información que proveen se definen en función de su preservación y la obtención de sus beneficios. ¿Cómo es posible que los marginados de este mundo, indígenas, minorías étnicas, los grupos más pobres encuentren un lugar en los medios? ¿En qué momento logran ser noticia?

Para responder a estas y otras preguntas habrá que pensar cómo se estructura una sociedad cuya autoridad esté al servicio de la gente, y cómo se redistribuye el poder para lograr una verdadera participación y una auténtica comunicación. En esta búsqueda, las iglesias tienen la oportunidad de ofrecer un enorme servicio.
El derecho a la comunicación
El tercer desafío a las iglesias es trabajar para que la comunicación sea reconocida como un derecho humano.

El documento Aetatis Novae (1992) de la Comisión Pontificia para las Comunicaciones Sociales de la Iglesia Católica Romana lo dice en forma muy clara: "No se puede aceptar que el ejercicio de la libertad de comunicación dependa de la fortuna, de la educación o del poder político. El derecho a la comunicación pertenece a todos." Por eso también insiste en que "El derecho a la comunicación forma parte del derecho a la libertad religiosa, el cual no debería estar limitado a la libertad del culto."

Referirse a la comunicación como un derecho humano es referirse al derecho de los individuos y de las comunidades a ser sujetos y no objetos de la comunicación. Derecho humano de los grupos populares a participar en la producción y distribución de sus mensajes. Derecho humano a la formación y el desarrollo de las capacidades de comunicación, especialmente de los grupos marginados. Derecho humano al respeto por la integridad y dignidad de las mujeres, rechazando estereotipos y reconociendo su creatividad. Derecho humano a que se proteja la cultura local, la producida por el pueblo, y que ésta no sea avasallada por los intereses comerciales o de las grandes potencias. Derecho humano a la libre expresión de las ideas, favoreciendo el uso de los medios por parte de los que no los poseen. Derecho humano que los sistemas de comunicación estén al servicio del desarrollo integral de la comunidad, con un sentido de participación y crecimiento de la vida comunitaria, esto debe traducirse, necesariamente, en una distribución más justa de la propiedad de los medios.
Comunicación, comunión, comunidad
El cuarto desafío es trabajar para que las iglesias consideren la comunicación como un elemento fundamental para crear comunión y comunidad.

Las iglesias deben hacer todos los esfuerzos a su alcance para que la comunicación sea reconocida como un derecho humano. Esta tarea reclama a las iglesias cuestionen su propia comunicación ¿Es jerárquica o participativa? ¿En qué sentido necesitan las iglesias democratizar su comunicación? ¿Están haciendo las iglesias lugar al clamor del pueblo? Estas preguntas no son retóricas, la comunicación es esencial al ser de las iglesias y, por ello, deben estar dispuestas a pensar seriamente cómo están comunicando. Como WACC afirma en sus "Principios de la Comunicación Cristiana": "La comunicación debe ser considerada un elemento fundamental para las iglesias, como lo es el proceso por el cual se recibe y se comparte el amor de Dios, que crea así comunión y comunidad".

* Argentino, exsecretario general de la WACC (1986-2001), pastor metodista, autor de varios libros y artículos sobre comunicación.
E mail: vallecarlos@fibertel.com.ar

Artículo publicado en la edición 112 de la Revista latinoamericana de Comunicación CHASQUI, editada por CIESPAL

El Perfil del comunicador cristiano

Documento elaborado por los participantes del taller "Comunicación: Evangelización y Discipulado", 3er COMLAC,
Loja Ecuador del 16 al 18 de octubre, 2007

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El cine que nos inspira y alienta

 Por Sergio Guzmán*, S.J.
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La Iglesia, para comunicar la buena nueva del Reino, el mensaje de salvación de Jesús de Nazaret, ha recurrido al arte. La arquitectura, la danza, la escultura, la música, la pintura, la literatura y el cine, han sido un vehículo para representar y evocar lo trascendente, para provocar y convocar a una reflexión sobre el mundo, el hombre y Dios, para reconocer y comunicar valores humanos y cristianos, para tener una experiencia espiritual que nos mueva, inspire y de sentido a nuestra vida. Por otro lado, bien sabemos, la Iglesia ha usado también los medios de comunicación social como prensa, radio, televisión, Internet y multimedia en su labor pastoral.

En el presente artículo se compartirá la experiencia de promoción desde la parroquia, desde SIGNIS México (Asociación Católica Mundial para la Comunicación) y desde la Red de Cine y Espiritualidad de OCLACC, los talleres de cine y espiritualidad, los cine-foros para reflexionar sobre temas de actualidad y cómo se he usado el cine en retiros y ejercicios espirituales y como acompañamiento en el tiempo litúrgico.
El cine y la espiritualidad

El ser humano no solo es cuerpo o mente, es también espíritu. Somos cuerpos a quienes Dios infundió espíritu. El relato yavista sobre la creación del ser humano es sugerente: "Entonces el Señor Dios formó al hombre del polvo de la tierra, sopló en su nariz un aliento (espíritu) de vida, y el hombre fue un ser viviente" (Gn 2, 7). Somos materia y espíritu, así, sin dicotomías, sin división ni oposición. El dualismo tan impregnado en occidente y por tanto en el cristianismo, nos viene de la filosofía griega no por el mundo bíblico. Hablamos de cuerpo y alma, de cielo y tierra, de historia sagrada y de historia profana. En el mundo bíblico no se hacen estas divisiones. La realidad se ve de una manera integral. Así, podemos decir que el hombre no tiene cuerpo y alma sino es cuerpo y alma, que la expresión cielo y tierra no es una expresión de dualidad sino de totalidad y que no hay sino una sola historia en la que Dios ha intervenido y quiere intervenir amorosamente.

Avancemos un poco más, ¿qué entiendo por espíritu o espiritualidad? La palabra espíritu es una palabra de sentidos diversos. Para lo que aquí nos atañe hablaré del espíritu o espiritualidad como de ese elemento constitutivo o dimensión humana que nos hace vivir y trascender. Espíritu viene de la palabra hebrea ruah que significa soplo, viento, impulso. Espiritualidad es, por tanto, esa fuerza interna que nos mueve en la vida, nos impulsa a ir más allá de nosotros mismos, a buscar aquello que nos trasciende y es fuente de vida, que también está en lo más hondo de cada uno, que nos motiva, rige y orienta. San Agustín después de su conversión escribió sobre esto: "Nos hiciste Señor para ti e inquieto está nuestro corazón hasta que descanse en ti". A esa inquietud, a ese fuego interno o pasión es a lo que llamamos espiritualidad.

Cuando vamos al cine o vemos una película entramos en relación con alguien que nos quiere contar una historia y por tanto con su espiritualidad, con lo que mueve, inquieta o apasiona al realizador. Pero a la vez con los personajes que sueñan, luchan, padecen, gozan, se pierden o se redimen. Y así con nuestra propia espiritualidad. Sea ésta cristiana, laica o atea. Luis Buñuel o Pasolini, que se decían o eran ateos, tenían una espiritualidad que los movía y plasmaron consciente o inconcientemente en sus obras. Nosotros como espectadores podemos descubrir esos valores, ese espíritu, todo lo bueno y humano, que hay en sus películas.

El Papa Juan Pablo II, con ocasión del Congreso Internacional sobre Cine, Espiritualidad y Cultura, expuso algunas reflexiones sobre esta materia: "Esta nueva forma de arte puede aportar muchos elementos valiosos al inagotable camino de búsqueda que el hombre realiza, ensanchando su conocimiento tanto del mundo que lo rodea como del su universo interior... También en las películas de argumento no explícitamente religioso es posible encontrar auténticos valores humanos, una concepción de la vida y una visión del mundo abiertas a la trascendencia... El cine es un medio particularmente adecuado para expresar el misterio inefable que rodea al mundo y al hombre" (Alocución en Roma el 1 de diciembre de 1997).
Así en el cine como en la vida

El cine, como todo arte, no es un retrato o copia de la realidad. Es creación o recreación de la vida, de lo que vemos, sentimos, creemos o esperamos. El hombre siempre ha tenido necesidad de escuchar y contar historias de nuestros antepasados, de la vida cotidiana, de los que otros han hecho; pero también de lo que pasa en los sueños o en la fantasía, de seres mitológicos, de héroes, monstruos y prodigios. El cine no es sino una forma de contar historias.

Así en el cine como en la vida es uno de los talleres que hemos ofrecido en parroquias, centros culturales y universidades. Es básicamente una introducción al cine. Aquí se analizan algunas definiciones del cine, se explica lo elemental del lenguaje cinematográfico como la composición de los planos, los ángulos, el movimiento de la cámara y el manejo del tiempo. A través del análisis de cortometrajes se identifican estos elementos que al usarse de determinada manera dan calidad a la película. Por otro lado, se descubren los valores que tienen los personajes en la historia fílmica y que nosotros como espectadores, de algún modo, reconocemos y aprovechamos para la propia vida.
Una ventana a la interioridad

El cine es como una ventana que nos lleva a otros mundos -reales o fantásticos- culturas, tiempos, lugares y personas. Pero a la vez es un espejo donde nos reflejamos y nos encontramos con nosotros mismos. Lo que le preocupa, inquieta, piensa o apasiona a quien nos cuenta la historia puede también puede inquitarnos o emocionarnos a nosotros. Por eso hemos hablando del cine como diálogo o relación.

Una ventana a la interioridad es un taller de cine que siguiendo los libros de Luis García Orso, S.J., Imágenes del Espíritu en el cine y Cómo aprovechar la espiritualidad en el cine (ambos editados en Buena Prensa) quiere enfatizar que el cine es vehículo de espiritualidad, que el cine puede ser un espacio sagrado donde nos encontramos con Dios y con nosotros mismos. Aquí analizamos que es la espiritualidad, cuáles son los rasgos de una espiritualidad cristiana y cómo ésta aparece en el cine. Se ofrecen diferentes metodologías para descubrir y reconocer los valores humanos y espirituales de los personajes y lo que va sucediendo en nosotros como espectadores: lo que nos evoca, provoca y convoca tal o cual imagen, escena o diálogo.

Películas religiosas o biográficas como Romero de John Duigan (EUA, 1989), Francesco de Liliana Cavini (Italia, 1989), Alberto: ¿Quién sabe cuánto cuesta hacer un ojal? de Ricardo Larraín (Chile, 2005); de suspenso como La sombra de una duda (1943), La ventana indiscreta (1954) y El hombre equivocado (1956) de Alfred Hitchchock; de países tan distantes y culturas tan diversas como Koyla de Jan Sverák (Rep. Checa,1996), El color del paraíso de Majid Majidi (Irán,1999), Camino a casa de Zhang Yimou (China, 2000); de grandes directores como Tarkovski (Andrei Rublev, Nostalgia), Bergman (Luz de invierno, Gritos y susurros) y Kurosawa (Barba roja, Rapsodia en agosto); de jóvenes y polémicos directores como Carlos Reygadas (Luz silenciosa), Kim Ki-duk (El espíritu de la pasión) y Lars Von Trier (Contra viento y marea); mucho nos han ayudado ha descubrir, celebrar y acoger el espíritu que en estas obras se nos trasmite.
Jesús y figuras crísticas en el cine

Jesús ha sido uno de los personajes más llevados a la pantalla. Casi desde los comienzos del cine tenemos películas sobre Jesús. Los hermanos Lumière filmaron la suya: Vida y pasión de Jesucristo (Francia, 1987). Desde entonces hasta el 2004, cuando se estrenó La Pasión de Cristo de Mel Gibson, tenemos cientos de películas de este personaje a quién los que nos decimos cristianos reconocemos con el Cristo, el Salvador, el Hijo de Dios.

Jesús y figuras crísticas en el cine es un curso-taller que dirigido a comunicadores, agentes de pastoral y público en general pretende que los participantes tengan una experiencia de "conocimiento interno de Jesús" (Cf. Ejercicios Espirtuales de San Ignacio no. 104) desde el cine. Su objetivo es dar noticia de los últimos libros publicados en torno al Jesús histórico y al Jesús de la fe, así como la manera en que Jesucristo ha sido presentado en el cine desde sus inicios hasta nuestros días. Aquí se analizan de manera crítica y en diálogo con nuestra propia imagen de Jesús escenas de películas como Intolerancia de D.W. Griffith (1916), El mártir del Calvario de Miguel Morayta (1952), El Evangelio según San Mateo de P.P. Pasolini (1964), Jesucristo superestrella de Norman Jewison (1973), Jesús de Nazareth de Franco Zeffirelli (1977), La última tentación de Cristo de Martín Scorsese (1988), La Pasión de Cristo de Mel Gibson (2004) y Jesús: la verdadera historia de Roger Young (1999). Por otro lado, se ven y analizan escenas de películas, que sin ser explícitamente religiosas, hacen alusión, sugieren o evocan a Jesucristo y su misión. En películas como La Strada de Federico Felllini (1954), La Fiesta de Babette de Gabriel Axel (1987), Jesús de Montreal de Denys Arcand (1989), Así en la Tierra como en el cielo de Kay Pollak (2004) y Gran Torino de Clint Eastwood (2008) podemos ver de alguna manera una figura crística.
Parábolas cinematográficas

La parábola es una comparación que se desarrolla en forma de historia. Jesús, como tantos maestros y predicadores de su tiempo, recurría a éstas para anunciar el Reino y a un Dios que es Padre. Marcos en su evangelio nos da un testimonio al respecto: "Con muchas parábolas como estás Jesús les anunciaba el mensaje, adaptándose a su capacidad de entender" (Mc 4, 33). Contar parábolas, pequeñas historias, son un método de ayer y hoy para sensibilizar, instruir, reflexionar, comunicar un mensaje. A Jesús este método le dio resultado. La gente cuando le escuchaba se admiraba de cómo hablaba con autoridad (Cf. Mc 1, 21-22). El cine, ya lo hemos dicho, es una forma de contar historias y desde sus incios ha causado sensación. ¿Por qué no usar este medio para la catequesis, para reflexionar sobre la fe y los valores del Evangelio? ¿Por qué no ver el cine como una parábola? ¿Por qué no recurrir al cine para descubrir ahí lo que hay de buena noticia, de experiencia, de esperanza, de humanidad? ¿Por qué no recuperar la propia historia, lo que uno anhela -lo que Dios nos pide- a través de la experiencia de otros hecha película? ¿Por qué no denunciar a través del cine o de cine-foros una realidad de no-vida que no es querida por Dios? ¿Por qué no anunciar a través del cine que es posible el amor, la amistad, el respeto, la tolerancia... una vida más humana? Estas y otras preguntas nos fueron inquietando hasta que concretamos un taller que llamamos precisamente Parábolas cinematográficas.

Parábolas cinematográficas es un taller dirigido a catequistas, sacerdotes, religiosas, religiosos y agentes de pastoral que deseen apropiarse de nuevos métodos para evangelizar, para reconocer y transmitir valores humanos y cristianos con la ayuda del cine. Aquí, además de explicar a grandes rasgos lo que es el lenguaje cinematográfico, analizamos algunas parábolas y relatos bíblicos y las comparamos con algunas películas. Nos hemos centrado sobre todo en las animaciones de Disney-Pixar. Con algunas metodologías vemos como Bichos, una aventura en miniatura (1998) es una historia de salvación que podemos comparar con la liberación del pueblo de Israel esclavo en Egipto (Cf. Ex 1-15), Monster, inc. (2001) la comparamos con aquel relato del Evangelio en que los discípulos están muy asustados en medio de una tormenta y Jesús les dice: "¡Animo! Soy yo, no teman." (Mt 14, 27), Buscando a Nemo (2003) es una parábola de un padre ejemplar como el de la parábola del hijo pródigo (Lc 15, 11-32), Los Increíbles (2004) nos ayuda a descubrir los talentos que tenemos -como en la parábola de Mt 25, 14-30- y cómo podemos ponerlos al servicio de la familia y los demás, Ratatouille (2007) nos puede evocar la vocación de Mateo que pasa de un mesa de corrupción a la mesa del Reino (Cf. Mc 2, 13-17), Wall-E (2008) tiene que ver con la búsqueda y celebración de la vida como se nos sugiere en los primeros capítulos del Génesis (Wall-E=Adán=Tierra / EVA=Vida) Up, una aventura de altura (2009) tiene que ver con esa invitación de Jesús a Pedro de conducir a lo alto, a lo profundo (Cf. Lc 5, 4), de concretar los sueños y vivir el amor cristiano.

Hasta aquí los cursos y talleres de cine que hemos impartido. Ahora estamos preparando otros dos más: Dios en el cine y Fe y redención en los superhéroes. En el primero la pregunta clave será: ¿Dónde y de qué manera aparece Dios en esta historia fílmica? Analizaremos películas como Azul de Krzysztof Kieslowski (Francia-Polonia, 1993), Tiempos violentos de Quentin Tarantino (EUA, 1994), El octavo día de Jaco van Dormael (Francia-Bélgica, 1996), Belleza americana de Sam Mendes (EUA, 1999), Amores Perros de Alejandro González Iñarritu (México, 2000), La vida de los otros de Florian Henckel von Donnersmarck (Alemania, 2006) y Fuego de Guillermo Arriaga (EUA, 2009). En el segundo, después de hacer una pequeña reflexión sobre lo que es la fe, la gracia y la redención, nos preguntaremos: ¿En qué cree este superhéroe? ¿Cuál es su poder? ¿Cuál es su debilidad? ¿Por qué lucha? ¿Cómo se redime y salva a los demás? Aquí analizaremos algunas películas de los más famosos superhéroes: Superman, Batman, Spider-man, Hellboy y Iron Man.

A los participantes de estos talleres llama mucho la atención cómo películas que pasaron en cartelera comercial y ellos vieron solo como entretenimiento, ahora las pueden ver de otro modo; cómo pueden descubrir en éstas valores como la amistad, la justicia, la paz, la solidaridad, la libertad... y entrar en contacto con el espíritu de los personajes, con el propio y con espíritu de Dios. Para muchas personas el cine se ha convertido en un espacio sagrado. Otros han descubierto y valorado el cine como un arte con su propio lenguaje y han aprendido a ser más críticos y selectivos con las películas. Otros han abierto mente y corazón para descubrir y apreciar joyas cinematográficas más allá de lo que Hollywood nos ofrece. Ahora están al pendiente de los festivales internacionales de cine y de las últimas producciones de algunos países de América Latina, Europa o Asia. Con sorpresa descubren que algunas historias nos pueden remitir al Evangelio, a textos bíblicos e incluso al mismo Jesús. Así lo han expresado algunos: "Nunca me imaginé que Buscando a Nemo tuviera relación con la parábola del hijo pródigo", "Me sorprende que una película de Clint Eastwood como Gran Torino aborde el tema de la redención con signos explícitamente cristianos", "Nunca pensé que en el cine de Alfred Hitchcock podamos encontrar tantos valores humanos".
Cine-foros para distintas ocasiones

En mi parroquia y en mi diócesis (Torreón, Coahuila, México) los cristianos han tomado con agrado, y lo piden cada vez más, que pongamos películas para celebrar algún acontecimiento de la Iglesia. Por ejemplo, para abrir los festejos del Año de la Eucaristía organicé un cine-foro en que analizamos la película La Fiesta de Babette de Gabriel Axel (Dinamarca, 1987), para el Año Sacerdotal comenté la película Gran Torino de Clint Eastwood (EUA, 2008). En todo el ciclo del Año Litúrgico, desde el Adviento hasta la Fiesta de Cristo Rey, voy sugiriendo algunas películas con la temática correspondiente. También me piden que recomiende algunas películas para conmemorar algún día especial: el día de la mujer, del niño, de la madre, del padre, de la no violencia, del migrante, de la lucha contra el sida. Sabemos que para todas estas temáticas hay muchas películas. A la hora del cine-foro siempre hay varios métodos para coordinar. A veces dejo que la misma película se muestre y hable por sí misma y en el cine foro comentamos las impresiones: lo que cada uno evocó, sintió, descubrió. A veces doy una clave de lectura y voy haciendo preguntas concretas. Es sorprendente todo lo que sale. Es muy importante ir registrando y tomando en cuenta las diversas respuestas para llegar algunas conclusiones en las que podamos consonar. El cine-foro de una buena película puede ser tan placentero e iluminador cómo la misma película.
El cine en retiros y ejercicios espirituales

Cuando nos invitan a dar algún retiro espiritual, sea en tiempo de adviento o cuaresma, de niños, jóvenes o adultos, para tratar cualquier temática, siempre encontramos alguna película que poner. Nos disponemos y preparamos muy bien al auditorio para que veamos la película en un ambiente de silencio, respeto y de apertura para que podamos acoger el espíritu que hay en esa historia. Siempre nos sorprende la reacción de la gente y cuánto se nos da tanto en el visionado de la película como en el mismo cine-foro.

En los Ejercicios Espirituales de San Ignacio, ya sean de mes o de semana, siempre pongo películas. Tengo una amplia selección de películas para cada momento: para el principio y fundamento, para las meditaciones del pecado, del llamado, de la pasión y muerte de Jesús, para la resurrección y la contemplación para alcanzar amor. El texto de los Ejercicios, los relatos bíblicos y las películas van ayudando al ejercitante a encontrarse con Dios y descubrir su voluntad. Es impresionante cómo las películas más que distraer, centran, ayudan, dan luz. Pero eso sí hay que saber ver cine para acoger el espíritu que se mueve en éste como en la propia vida.
Una Iglesia abierta al mundo

El Concilio Vaticano II fue y es una invitación a abrir las puertas y ventanas de la Iglesia. Para dejar que el espíritu del mundo nos impregne y también, los que pertenecemos a la Iglesia, comuniquemos a lo demás el espíritu que hemos recibido. En el no. 1 de la Constitución Gaudium et spes podemos leer: "Los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo. Nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón. La comunidad cristiana está integrada por hombres que, reunidos en Cristo, son guiados por el Espíritu Santo en su peregrinar hacia el reino del Padre y han recibido la buena nueva de la salvación para comunicarla a todos. La Iglesia por ello se siente íntima y realmente solidaria del género humano y de su historia".

El cine, los medios de comunicación social, las nuevas tecnologías no son ajenas a la Iglesia y su misión. La Red de Cine y Espiritualidad http://oclacc.org/redes/cine/ abre espacios de intercambios de experiencias, información y de de metodologías que permite, a nivel conceptual, valorizar el tema de la ética, cuyo centro de reflexión es el ser humano y mostrar una alternativa educativa de percepción de mensajes con los más distintos productos culturales en cine que las personas, en general, no encuentran en otros espacios institucionales.

Acerquémonos al cine para favorecer una cultura de paz, un nuevo orden social, una nueva esperanza. El Espíritu sigue soplando, alentándonos en la vida, en el cine y en todas las cosas para ir haciendo y construyendo historia.

* Sacerdote mexicano (Jesuita), especializado en cine y espiritualidad. Miembro fundador en México de SIGNIS y animador de la Red de Cine y Espiritualidad de OCLACC.
E mail: serguz71@gmail.com

Artículo publicado en la edición 112 de la Revista Latinoamericana de Comunicación CHASQUI, editada por CIESPAL

Iglesia y comunicación

Por Richard Aguilar*

"A la verdad, no me avergüenzo del evangelio,
pues es poder de Dios para la salvación de todos los que cree."
El apóstol Pablo a los romanos.

Hoy el debate de la comunicación se centra más en las formas, en los medios que utilizamos y en las nuevas tecnologías para comunicar un mensaje, sin embargo, pocas veces se aborda el tema del contenido y el propósito de lo que debe comunicar la iglesia cristiana. A la iglesia cristiana podemos definirla como "la comunión de los creyentes", aquellos creen en "el único Dios verdadero, personal e infinito". Esta creencia en sí misma define una relación entre Dios y los creyentes y, claro, toda relación para ser verdadera establece una comunicación entre las partes.

En primera instancia, Dios como persona es el que llama y el que se comunica, es el gestor de toda comunicación, pues es el creador de todo lo que existe. Al crear al hombre a su imagen y semejanza imparte en él el hálito de vida y le da el lenguaje para que se comunique con Él y con otros de su misma carne. Las palabras de Francis Schaeffer son muy oportunas en este aspecto:

"El hombre está hecho a la imagen de Dios; por lo tanto, partiendo de la base de que Dios es un Dios personal, el abismo está, no entre Dios y el hombre, sino entre el hombre y todo lo demás"

La comunicación existió desde el principio como una muestra de la belleza y perfección de Dios en la creación, este Dios único y creador, se comunica con sus criaturas, y aún siendo infinito por su propia naturaleza, no es impersonal, no es una entelequia, es una persona que se relaciona, que siente, que ama, que comunica su perfección para ser adorado y exaltado como Dios único y verdadero.

Por principio, la iglesia (la comunión de los creyentes) comunica la existencia de Dios en toda su perfección, tanto dentro de su seno como al mundo con que se relaciona. De allí que "el conocimiento de Dios" es una de las cosas más importantes que la iglesia debe impartir y enseñar. Juan Calvino comprendió, como uno de los primeros, la importancia de este concepto:

"Yo, pues, entiendo por conocimiento de Dios, no sólo saber que hay algún Dios, sino también comprender lo que acerca de Él nos conviene saber, lo que es útil para su gloria, y en suma lo que es necesario... con todo no bastará entender de una manera confusa que hay un Dios, el cual únicamente debe ser honrado y adorado, sino que también es menester que estemos resueltos y convencidos de que el Dios que adoramos es la fuente de todos los bienes, para que ninguna cosa busquemos fuera de Él."

En este conocimiento está la clave del entendimiento de hombre mismo, como semejanza de Dios. En este conocimiento yace el propósito de la existencia humana, el sentido de la historia y los tiempos, la creación y todo lo que existe. En este conocimiento está el entendimiento de la salvación del hombre, las relaciones humanas, la libertad, la justicia, la verdad, la gracia y todos los valores y virtudes que definen nuestro mundo. Y este conocimiento tiene su fuente primaria en las Escrituras, como la revelación especial de Dios mismo. Juan Calvino reflexiona al respecto cuando dice: "Dios no solo se ha valido de maestros mudos, como son sus obras, sino que también tiene a bien enseñarnos a través de su Palabra, que es una nota y señal mucho mas cierta para conocerlo"vi. Y de esta Palabra, la iglesia proclama y comunica su mensaje al mundo.

Ya que el mensaje que la iglesia debe comunicar es muy amplio, vale la pena sujetarnos al menos a cuatro perspectivas que debe comunicar consistentemente. La primera, el propósito de todo lo creado y el fin de todas las cosas; la segunda, la realidad del ser humano, su dilema y su miseria; la tercera, la opción de salvación del hombre y su transformación; y la cuarta, la gratitud a Dios por su salvación.

La iglesia como una comunidad viva, no parte a ciegas en su camino de fe, tiene un norte definido y un claro propósito de su existencia. De hecho todo lo que existe está enmarcado en la Gloria de Dios. Esto es lo que la iglesia debe comunicar: que nada se escapa de las manos de Dios y que todo se centra en Él. Así lo entendió el Apóstol Pablo cuando escribió en su doxología al único Dios verdadero:

33¡Profundidad de las riquezas, de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios e inescrutables sus caminos!,
34 porque, ¿quién entendió la mente del Señor? ¿o quién fue su consejero?
35 ¿Quién le dio a él primero, para que le fuera recompensado?,
36 porque de él, por él y para él son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén. (Romanos 11:33-36. RV95)

Este es un himno al esplendor de Dios, un reconocimiento pleno de la absoluta soberanía de Dios y para los creyentes un mensaje de mucho consuelo, pues les comunica que nada está al azar y a la ventura, sino que todo tiene su razón de ser en Dios. Sus implicaciones son profundas y muy importantes para el hombre creyente. En primer lugar, porque el creyente debe reconocer que todo lo que es y hace es para Dios y no para sí mismo; además, requiere que lo que se es y hace debe hacerlo con amor y belleza, proponiendo lo mejor de sí. Por eso Pablo, luego de escribir este canto a la majestad de Dios, inmediatamente dice: "Les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios" (Romanos 12:1 NVI). Es curioso que mencione que ofrezcamos a Dios nuestro cuerpo, pero tiene mucho sentido, pues ofrecemos lo que somos, pensamos, anhelamos y hacemos, como algo perfecto y agradable. Sin embargo, este mensaje para los no-creyentes produce ciertas dificultades y, por qué no decirlo, rechazo.

El punto de tensión es que no pueden aceptar que todo sea para Dios. Es una disputa de poder, ya que el hombre no-creyente está acostumbrado a pensar que es el centro de toda la existencia. Para complicar el asunto, declarar la soberanía de Dios sobre todo excluye total y definitivamente que haya otro dios u otro camino para el hombre, que no sea Élviii, y esto violenta a otras personas de otras creencias. En términos fríos es una verdad incómoda y por esta razón ésta afirmación debe ser explicada y comunicada inteligentemente, con actos de justicia claros y obras buenas. El Apóstol Pedro tuvo el mismo dilema en su tiempo, por eso dice a sus allegados creyentes que "mantengan entre los incrédulos una conducta tan ejemplar que, aunque los acusen de hacer el mal, ellos observen las buenas obras de ustedes y glorifiquen a Dios en el día de la salvación" (1 Pedro 2:12. NVI). Es decir, comunicar esta verdad de Dios, no solo es una idea religiosa, sino una práctica de vida que los demás pueden ver, aprobar y en algún momento seguirla. Timothy Keller afirma:

"¿Por qué un sistema de creencias tan excluyente conduce a una conducta tan abierta hacia otras? Porque los cristianos tienen dentro de su sistema de creencias el recurso más fuerte posible para practicar el servicio, la generosidad y la pacificación. En el corazón mismo de su visión de la realidad estaba en un hombre que había muerto por sus enemigos y que había orado para fueran perdonados."

Ahora bien, si el propósito y fin de todas cosas es para gloria de Dios, debemos tener una actitud humilde delante de Dios, tal como ya el rey David cuando dijo: "La gloria, Señor, no es para nosotros; no es para nosotros sino para tu nombre, por causa de tu amor y tu verdad". (Salmos 115:1. NVI). Luego insiste a los creyentes: "Proclamen su gloria entre las naciones, sus maravillas entre todos los pueblos". (Salmos 96:3. NVI).

La segunda perspectiva que la iglesia debe incluir en su mensaje es sobre la realidad de hombre y su dilema moral. ¿Cómo fue creado el hombre?

Dios creó al hombre bueno haciéndolo a su imagen y semejanza, es decir, en verdadera justicia y santidad, para que rectamente conociera a Dios su Creador, le amase de todo corazón y bienaventurado viviese con El eternamente, para alabarle y glorificarle.

Esta declaración pareciera una utopía, pero fue una realidad. El hombre fue creado perfecto, de hecho Dios mismo después que creó al hombre y a la mujer dijo "bueno en gran manera" (Génesis 1:31. RV95). Sin embargo, el hombre perdió esta condición porque no le creyó a Dios cuando le dijo que "no comiera del fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal, porque de cierto morirá" (Gen. 2:17). Le creyó a la serpiente y destruyó su verdadera justicia y santidad. Desde entonces el hombre quedó con una naturaleza adicta al pecado y renuente a buscar a Dios, de hecho la muerte es la condición espiritual del hombre. Esta es su triste realidad, no importa lo que haga, ni el mérito que ponga: está muerto y no puede encontrarse con Dios. Con razón, el Profeta Isaías describe: "Todos somos como gente impura; todos nuestros actos de justicia son como trapos de inmundicia. Todos nos marchitamos como hojas: nuestras iniquidades nos arrastran como el viento" (Isaías 64:6. NVI). El apóstol Pablo lo reafirma, "pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios" (Romanos 3:23. NVI).

Por eso el pecado está latente en todas las relaciones que hombre tiene. Por ejemplo, con la naturaleza, el hombre ya dejó de ser un mayordomo de la creación de Dios, y se ha convertido en un destructor de la naturaleza, con un apetito voraz por consumirlo todo y destruirlo todo. Y no son solo las grandes compañías que destruyen y contaminan el medio ambiente, somos nosotros, sino veamos la gran cantidad de basura que manipulamos en nuestros hogares, o el desperdicio inconsciente que hacemos del agua. En las relaciones con otras personas, el hombre es un bárbaro cruel, no en vano la Palabra de Dios dice:

1 También debes saber que en los últimos días vendrán tiempos peligrosos.2 Habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanidosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, 3 sin afecto natural, implacables, calumniadores, sin templanza, crueles, enemigos de lo bueno, 4 traidores, impetuosos, engreídos, amadores de los deleites más que de Dios, 5 que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella. (2 Timoteo 3:1-5 RV95)

Sin embargo, aunque el hombre no pueda llegar a Dios por sí mismo, porque es un pecador, debemos decir que hay algo de dignidad en el hombre, hay ciertos destellos luz, porque no es un cero. De allí el dilema: el hombre se mece en una lucha entre la crueldad y la noblezaxi. Si la iglesia se quedará solamente en la comunicación de esta perspectiva, presentaría un mensaje deprimente, desesperanzador y oscuro. Pero no es así, a veces para apreciar la luz debemos saber como son las tinieblas. En la fe cristiana es importante que el hombre reconozca sus propias tinieblas, la pobreza de su condición y la realidad de muerte en su ser. La buena noticia es que hay esperanza para la transformación del hombre en Jesús-Cristo, el hijo de Dios, la única provisión de Dios para el hombre pecador. El Apóstol Juan afirma:

1 En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. 14 Y el Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros. Y hemos contemplado su gloria, la gloria que corresponde al Hijo unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. (Juan.1:1,14. NVI).

Esto es lo impensable, que Dios se hizo carne, que se hizo hombre para redimir hombre. Este es un mensaje único que debe ser entendido apropiadamente. James Packer en su libro Conociendo a Dios dice:

La verdadera dificultad para nuestros días [...] radica [...] en el mensaje de la encarnación de la Navidad. La afirmación cristiana realmente asombrosa es la de que Jesús de Nazaret era Dios hecho hombre... En esto reside la verdadera piedra de tropiezo del cristianismo. Es en este punto en el que han naufragado los judíos, los musulmanes, los unitarios, los Testigos de Jehová... La encarnación constituye en sí misma un misterio insondable, pero le da sentido a todo lo demás en el Nuevo Testamento.

El hecho que nos presenta el prólogo del evangelio de San Juan, afirmando que el niño que estuvo en el pesebre en la navidad es Dios, nos deja asombrados, pero presenta una esperanza al ser humano alienado de Dios. Al respecto, la carta a los Hebreos nos aclara un poco el panorama:

17 Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel Sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo. 18 Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados (Hebreos 2:17. RV95).

Como vemos este Dios-hombre se identifica con el ser humano caído, sabe lo que sufre y lo que siente y así provee para el hombre el auxilio oportuno. En Jesús -Cristo es donde se resuelve el dilema humano. Por eso Él vivió una vida sin pecado para responder por los pecadores (1 Pedro. 2:21,22) delante de Dios Padre. Y por esa razón, pagó por nosotros con su muerte, la liberación de nuestra muerte, y volvió a vivir para darnos vida. El apóstol Pedro afirmo esta verdad: "18 Porque Cristo murió por los pecados una vez por todas, el justo por los injustos, a fin de llevarlos a ustedes a Dios. Él sufrió la muerte en su *cuerpo, pero el Espíritu hizo que volviera a la vida" (1 Pedro 3.18. NVI)

La transformación y salvación del hombre es posible a través de Jesús-Cristo. Él dijo: "Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí" (Juan 14:6. RV95). Este es el evangelio, la buena noticia, que Dios vino a salvar a los pecadores, por esa razón el hombre debe creer y recibir a Jesús. Juan escribió: "Pero a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio derecho de ser hechos hijos de Dios" (Juan 1:12. NVI). El hombre para llegar a este punto debe hacer dos cosas puntuales que Jesús le demanda: "Arrepentirse y creer en el evangelio" (Marcos. 1:15. NVI).

¿Qué es arrepentimiento? El arrepentimiento involucra una renunciación total de sí mismo, de ser capaz en alguna forma de hacer las cosas que nos hacen aceptables delante de Dios. El arrepentimiento involucra una confesión a Dios de su pecaminosidad y culpabilidad y una actitud de la mente, la cual desea alejarse de sus pecados. Esto involucra salir de su ser pecaminoso y volverse a Jesucristo en Fe.

¿Qué es la fe? La fe salvadora es confiar en Cristo solamente como el único que puede Perdonar nuestros pecados y darnos una relación personal con Dios. Por eso Pablo afirma en su carta a los Efesios:

8 Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios,9 no por obras, para que nadie se jacte.10 Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica. (Efesios 2:8-10)

El evangelio es Dios mismo y es el único recurso perfecto para la una nueva vida de todo aquel que arrepiente y cree, este es el mensaje por excelencia que la iglesia debe comunicar al mundo.

La cuarta perspectiva que la iglesia debe comunicar es sobre la gratitud que los creyentes deben a Dios por su salvación. Esta gratitud nace de un corazón lleno de amor para Dios. La palabra de Dios dice:

1 Todo el que cree que Jesús es el Cristo, ha nacido de Dios, y todo el que ama al padre, ama también a sus hijos.2Así, cuando amamos a Dios y cumplimos sus mandamientos, sabemos que amamos a los hijos de Dios.3 En esto consiste el amor a Dios: en que obedezcamos sus mandamientos. Y éstos no son difíciles de cumplir. (1 Juan 5:1.3).

La gratitud en el hombre nuevo no carece de estructura, pues está basada en el cumplimiento de los mandamientos de Dios. No por obligación, sino por amor que le reverenciamos a Dios. Las cosas que se hacen por amor tienen el brillo de una alegría verdadera muy concreta en la realidad de la vida. Veamos lo que dice Pablo: "El que robaba, que no robe más, sino que trabaje honradamente con las manos para tener qué compartir con los necesitados". (Efesios 4:28. NVI).

Aquí menciona lo que era el hombre antes de ser transformado por la gracia de Dios ("el que robaba"), luego dice al hombre nuevo en Cristo-Jesús que "trabaje honradamente". Pero no queda ahí el asunto, sino que la gracia transformadora va más allá ("comparta con los necesitados"). Esto es lo que hay en un corazón agradecido a Dios, el que antes quitaba al prójimo ahora es generoso y da a los que no tienen. Esta es la victoria del cristianismo que muestra con obras de justicia, la verdad de Dios.

Esta gratitud a Dios también se evidencia en forma concreta, cuando los hijos de Dios se aman en las situaciones concretas de la vida, por eso la Palabra de Dios dice: "Alégrense con los que están alegres; lloren con los que lloran" (Romanos 12:15). Para concluir, la fe cristiana no es una fe de palabras sino de obras de justicia y verdad. Por lo tanto, "nosotros, que estamos recibiendo un reino inconmovible, seamos agradecidos. Inspirados por esta gratitud, adoremos a Dios como a él le agrada, con temor reverente". (Hebreos 12:28. NVI).

Entonces, el contenido que la iglesia debe comunicar al mundo, es el conocimiento de Dios, conocimiento que explica los grandes actos de Dios para que el hombre sepa que Él es soberano. Bajo este concepto, el hombre debe reconocer que todo está dedicado a la gloria de Dios. Asimismo, el hombre reconocerá en el mensaje de la iglesia su condición caída, pero también la oportunidad de vida en Jesús- Cristo, el Dios- hombre verdadero, quien es su sustituto para pagar su deuda y hacerle libre para que viva una vida completa. Una vida de gratitud, amor y justicia para con Dios y los hombres.

 

* Ecuatoriano, máster in Divinity. RTS, pastor principal en la Iglesia -Cristo Redentor en Quito-Ecuador, vicepresidente de la Sociedad Bíblica del Ecuador y docente de Teología.
E mail: fruitiodei@gmail.com

Artículo publicado en la edición 112 de la Revista Latinoamericana de Comunicación CHASQUI, editada por CIESPAL

Bibliografía:

* Calvino, Juan. (1981). La Institución de la Religión Cristiana. (2ª. ed.) Rijswijk: Feliré. Vol.1
* Catecismo de Heidelberg.
* Frame, John. (1987). The Doctrine of the Knowledge of God. Phillipsburg NJ: P& R.
* Keller, Timothy. (2009). En Defensa de Dios: Creer en una época de escepticismo. Bogotá, Colombia: Norma.
* Kuiper, R. B. (1985). El Cuerpo Glorioso de Cristo. Grand Rapids, MI: TELL.
* Packer, J. I. (1985). Conociendo a Dios Barcelona, España: Clie.
* Schaeffer, Francis. (1974). El Esta Presente y no Está Callado. Miami FL: Logoi.
* Santa Biblia. Reina-Valera 1995.
* Santa Biblia. Nueva Versión Internacional.

 

 

La Ley de Medios y los estudios en comunicación, por Mastrini y Becerra

LeyMediosArgentinaMastriniBecerraArgentina, 7 dic12 (OCLACC).- En la maraña de notas sobre la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual figura un tópico, entre irónico y peyorativo, acerca de la influencia de un grupo de académicos de comunicación y periodismo en la redacción de la ley aprobada por el Congreso en 2009. Esta prédica, de manera más o menos explícita, deja entrever que dicha participación guiada por una suerte de ingenuidad y/o desconocimiento del tema afectó la calidad de la ley y dificulta su cumplimiento. Dada la centralidad que tiene la llamada Ley de Medios en el debate político, es relevante revisar el fundamento de estas opiniones.

En primer lugar, sorprende la falta de evidencia empírica que se presenta al respecto. Lejos del más elemental rigor periodístico, esta vulgata se reitera sin siquiera informar quiénes habrían sido los hipotéticos redactores. Quienes hemos estudiado históricamente el proceso de regulación de los medios sabemos que esto no se corresponde con la realidad y que del equipo redactor participaron juristas con amplio conocimiento en la materia y con competencia en derecho comparado. El proceso de redacción incluyó consultas con actores de la industria y de un sector de los medios comunitarios.

Hay un inconveniente aún mayor. ¿Qué pasaría si se aplicara el mismo razonamiento a otras regulaciones? Problemas como el de la minería o los mercados financieros no serían objeto de atención de geólogos o economistas, sino que habría que dejar que las empresas mineras (el equivalente a "la industria") o los bancos (que conocen "la realidad del sector") a través de sus cuadros técnicos se regulen. Pues bien, importa recordar que la Ley de Radiodifusión de 1980, reemplazada por la de 2009, fue fruto de un acuerdo de los radiodifusores privados de entonces con la dictadura militar. Su centralismo, su carácter censor, sus rígidas disposiciones anticoncentración, su adscripción al lucro como única lógica de desarrollo de los medios, su confusión entre Estado y gobierno y su negación de aspectos básicos del derecho a la comunicación configuraron un resultado que difícilmente pueda reivindicarse en el marco del sistema democrático.

Otra opción sería que quienes han sostenido esta línea argumental subestimen la consistencia de los estudios académicos en comunicación, ignorando una rica tradición de investigación en el campo cultural y de los medios desarrollada a nivel mundial con amplitud de enfoques teóricos y metodologías. Desconocer esta tradición supone además negar la importancia de la especificidad de la comunicación y la cultura como objeto de estudio, en un momento que ocupa un lugar central en las sociedades contemporáneas. Peor aún: esta posición descalifica la formación profesional y académica de quienes cotidianamente trabajan para informar al conjunto de la ciudadanía.

La ley 26.522/09 recupera conceptos académicos debatidos en las carreras de comunicación social y en el periodismo e invoca la diversidad cultural como valor. Lo hace en forma articulada con la doctrina jurídica de libertad de expresión. Al tiempo que promueve la pluralidad de actores en el sector de los medios, ningún artículo de la ley puede ser usado para restringir la difusión de información u opiniones.

La norma audiovisual es, como toda ley, perfectible. Los defectos a los que suele aludirse cuando se señala su presunto academicismo no surgen del texto aprobado por el Congreso sino de una aplicación cuya discrecionalidad, a nuestro juicio alta, es objeto de debate y seguramente tendrá impacto en la controversia judicial en curso y en la eficacia de la ley a mediano plazo.

Es legítimo y necesario criticar la ley así como su aplicación. Pero la crítica se descalifica a sí misma cuando disfraza como evidencia una especulación desinformada. Si el contexto de discusión pública sobre la ley y su aplicación se nutriera de información y no de suspicacias, quienes suscribimos este texto no deberíamos aclarar que no es autorreferencial y que conocimos el proyecto de ley audiovisual sólo cuando fue hecho público, lo que no nos impide valorarlo como un gran avance.

Escrito por Guillermo Mastrini (UNQ-UBA)Y Martin Becerra (UNQ-Conicet), Perfil.com

 

Ver también Twitazo de solidaridad con la democratización de la comunicación en Argentina #7D

La comunicación desde una perspectiva cristiana

 Por Franz Gutiérrez

Jesús anunció la venida del Reino de Dios y nos encomendó la misión de proclamar la Buena Nueva a todas las naciones hasta la consumación de los siglos. Escuchar la Buena Nueva, vivir por ella y dar testimonio de ella: he ahí la vocación básica de todo cristiano.

Para poder cumplir esa tarea, los cristianos han recibido la promesa del poder del Espíritu Santo. Es ese Espíritu el que puede transformar la confusión de Babel en un Pentecostés de auténtico entendimiento. Pero el Espíritu "sopla de donde quiere" (Jn 3, 8), y nadie, ni iglesias ni personas, pueden pretender controlarlo.

La Buena Nueva se dirige a la persona en su totalidad y a todas las personas. Oran por la venida del Reino y por el pan nuestro de cada día, por el reinado de Dios en el mundo futuro y en el "aquí y ahora". Para los comunicadores cristianos, lo material y lo espiritual forman parte uno del otro.

La comunicación del propio Cristo fue un acto de entrega personal. Jesús "se despojó a sí mismo, tomando forma de esclavo" (Fil 2, 7). Sirvió a todos, pero asumió la causa de los materialmente pobres, de los enfermos de espíritu, de los parias de la sociedad, de los débiles y oprimidos. Del mismo modo, la comunicación cristiana debe ser un acto de amor que libera a todos los que participan en ella.

El Evangelio, que es el anuncio de la Buena Nueva a los pobres, necesita ser reinterpretado constantemente desde la perspectiva de los pobres y los oprimidos. Esta exigencia es un desafío a la jerarquías eclesiásticas para que se desvinculen de las estructuras de poder que mantienen a los pobres en una situación de subordinación.

Al aceptar la soberanía de Cristo, los comunicadores cristianos buscan anteponer la proclamación del Reino de Dios a la de nuestras iglesias divididas. Las iglesias no existen para sí mismas sino por el Reino. Por ello, el comunicador cristiano da preferencia a la comunicación ecuménica para que los cristianos de diversas denominaciones puedan hablar con una sola voz, dando así testimonio del cuerpo único de Cristo.

Los comunicadores cristianos, como testigos del Reino, deben suscitar y reflejar el testimonio común de la Iglesia. La vida de los cristianos, así como la labor de los comunicadores, tiene que liberarse del individualismo que caracteriza a ciertas culturas y tradiciones. Es preciso volver a descubrir lo que significaba la iglesia confesante y comunicante para la comunidad cristiana primitiva.

La Iglesia, como comunidad de creyentes, es el instrumento elegido por Dios para propagar el Reino, pues su misión es encarnar y testificar los valores fundamentales del Reino como ser la unidad, el perdón, la reconciliación, la igualdad, la justicia, la libertad, la armonía, la paz y el amor ("shalom").

Además, los comunicadores cristianos son conscientes de los misterios de Dios y los respetan. Los caminos de Dios no se los puede aprehender y menos aún explicar. Del mismo modo, la corona de la creación divina -el ser humano- jamás se podrá llegar a comprender plenamente. Por ello, los comunicadores cristianos no olvidan en ningún momento su incapacidad para hablar acerca de Dios y siempre tienen presente el "misterio" cuando relatan la historia del pueblo de Dios.

El fin último de la comunicación de los cristianos es glorificar a Dios. En ese sentido, toda comunicación cristiana es un acto de adoración, una alabanza a Dios por medio de la palabra y la acción compartidas de una comunidad que vive consciente de la presencia de Dios. La comunicación cristiana se encuentra ante la tarea de dar testimonio del poder transformador de Dios en todos los aspectos de la vida humana. Pablo dice de sí mismo y de todos los servidores de la Palabra que lo son "para alabanza de su gloria" (Efe 1, 12) y de ese modo "colaboramos para vuestro gozo" (2 Cor 1, 24). La Gloria de Dios y el gozo del pueblo deben ser el sello distintivo de toda comunicación cristiana. (Sistema Maná, Bolivia)

Ley de Acceso a la Información Pública

El Congreso de la República de Guatemala, el 23 de septiembre pasado, aprobó de manera definitiva la Ley de Acceso a la Información Pública.  El texto del nuevo cuerpo legal se halla publicado en el decreto 58-2008, que ahora lo ponemos al alcance de nuestros lectores.

Ley de Acceso a la Información

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Los Medios de Comunicación Social en los Documentos Eclesiales sobre Educacion -

Pbro. Walter Moschetti *

 

La influencia que ejercen los medios de comunicación en el proceso educativo es determinante, a tal punto que muchos pedagogos consideran que los medios se constituyen en una "escuela paralela".

La Iglesia ha valorado también la importancia que tienen los medios de comunicación en la educación, y las referencias sobre este rol en los documentos sobre educación católica son numerosas.

El sacerdote Walter Moschetti, Delegado Episcopal para las Comunicaciones Sociales de la Arquidiócesis de Rosario, Argentina, nos ofrece este interesante documento que selecciona toda una serie de referencias sobre los medios de comunicación y la educación, que será de enorme utilidad para comunicadores y educadores interesados en fundamentar su compromiso de los inventos de la técnica para la educación y Evangelización.

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Mirada a la manipulación de los medios

camarógrafos de TVEstrategias de los medios para manipular a las masas

Por Jaime Patias*.- La Campaña de la Fraternidad de este año, realizada durante la Cuaresma, destacó la vocación y la misión del cristiano en la sociedad. Vimos la importancia de la colaboración entre la Iglesia y la Sociedad, propuesta por el Concilio Ecuménico Vaticano II.

Jesús desea que sus seguidores sean "sal de la tierra", "luz del mundo", "fermento en la masa". Esa es la vocación y la misión de todo bautizado insertado en la sociedad de la cual participa, guiado por los valores del Evangelio.

Teniendo presente que en la sociedad de mercado y consumo, los principales medios de comunicación son controlados por grupos y corporaciones con intereses económicos y políticos bien definidos, los ciudadanos necesitan abrir los ojos para no ser manipulados. Cada vez más sofisticada, hoy los medios poseen cuatro objetivos: informar, educar, entretener y prestar servicios, siempre con la mirada en el interés de la mayoría de los ciudadanos. Eso se enseña en cualquier curso de periodismo o de comunicación y es también la percepción de la sociedad. Sin embargo, la realidad, cada vez más, se muestra opuesta a eso.

La Noticia, hace mucho dejó de ser lo que interesa a la mayoría, y se ha transformado en mercadería al servicio de los propietarios de los medios y de sus intereses, en general aliados a las grandes corporaciones. Es importante destacar que los grandes medios son, en sí, una corporación. Eso se muestra visible en las Organizaciones Globo, en Brasil, Clarín, en Argentina, Televisa, en México, y los gigantes, que cubren prácticamente todo el planeta, News Corporation, del australiano naturalizado inglés Rupert Murdoch, y la norte-americana CNN.

Son esas, básicamente, las fuentes de información del ciudadano común, esté viviendo en Brasil, en Europa, en África o en los Estados Unidos. Es exactamente por eso, que este ciudadano es tan mal informado. Y por ser mal informado, acaba provisto de convicciones que interesan solo a los poderosos de siempre.

La manipulación sucede de forma sutil, sin que nos demos cuenta de que estamos siendo engañados. La población en general no sabe lo que está sucediendo, y la mayoría ni siquiera sabe que no sabe. Una lectura crítica de los medios de comunicación ayuda a descubrir dónde y cómo la sucede la manipulación. El lingüista norte-americano Noam Chomsky elaboró una lista de estrategias de manipulación a través de los medios de comunicación de masa. es interesante conocer algunas de esas estrategias.

La estrategia de la distracción

El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción, que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las élites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio, o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público que se interese por conocimientos esenciales, en las áreas de la ciencia, economía, psicología, neurobiología y cibernética. La determinación es "mantener la atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a la granja como los otros animales".

Crear problemas y después ofrecer soluciones

Este método también es llamado "problema-reacción-solución". Se crea un problema, una "situación" prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que este sea el mandante de las medidas que se desea aceptar. Por ejemplo: dejar que se desarrolle o que se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el mandante de leyes de seguridad y políticas desfavorables a la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario o retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos y conquistas de los trabajadores.

Dirigirse al público como niños

La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza el discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantil, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese un niño de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intenta engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. Por qué? "Si alguien se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tendrá, con cierta probabilidad, una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como las de una persona de 12 años o menos de edad".

Utilizar el aspecto emocional

Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente en el sentido crítico de los individuos. Por otro lado, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o inyectar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones o inducir comportamientos.

Reforzar la auto culpabilidad

Hacer que el individuo crea que solamente el es culpable de su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvaloriza y se culpa, lo que genera un estado depresivo, cuyo efecto es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución!

El control del conocimiento

En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia ha generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídos y utilizados por las élites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología, a la psicología aplicada, el "sistema" ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto en su forma física como psicológica. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común, de lo que el se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos. Asustador?

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*Jaime Carlos Patias, imc, es máster en comunicación y secretario nacional de la Pontificia Unión Misionera. Artículo publicado en la revista Missões, mayo 2015. Traducción: Signis ALC

 

Néstor Busso: Para democratizar los medios no basta acabar con los monopolios

LeyMediosArgentinaArgentina, 3 nov 12 (OCLACC).- La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual sancionada en octubre de 2009 es un avance fenomenal para la democratización de la comunicación que es a su vez condición necesaria para profundizar la democracia en lo político, en lo económico y en lo cultural. Sin embargo la Ley no cambia la realidad de un día para otro.

Mas alla de la Ley, "ejemplo para el mundo" según el Relator de Libertad de Expresión de Naciones Unidas, logramos poner en debate el tema de la comunicación y el rol de los medios. Quedaron expuestos los intereses y negocios de los medios y particularmente de los grupos concentrados beneficiados por el estado durante la dictadura y la etapa neoliberal.

El debate instalado y la Ley en si misma son conquistas populares aunque su aplicación no resulte fácil. El "poder real" desplegó su potencial económico, político y judicial para impedir o al menos dificultar la aplicación de la Ley. Habían conseguido impedir el debate durante 26 años de democracia y tras la derrota que sufrieron con la aprobación de la Ley buscan seguir postergando su aplicación.

Esta Ley entiende la Comunicación como un Derecho y no como un simple negocio comercial. Es un cambio sustancial a partir del cual el Estado debe asumir su responsabilidad de garantizar el ejercicio del Derecho a la Comunicación a todas las personas. Eso implica asegurar pluralidad y diversidad de voces, para lo cual es necesario promover y facilitar la expresión de los sectores mas débiles de la sociedad y al mismo tiempo poner límites a los poderosos. Por eso la Ley SCA establece una reserva del 33% de las frecuencias para el sector social o sin fines de lucro y pone límites a la concentración en la propiedad de los medios.

Pasaron casi tres años desde la sanción de la Ley y queda mucho por hacer para cambiar el mapa de la comunicación. Dificultades políticas y judiciales han impedido avanzar en la necesaria adecuación a la Ley de los grupos concentrados. Dificultades en la gestión han trabado la promoción real de la comunicación popular. Se acerca el 7 de diciembre, fecha que la Corte Suprema de Justicia de la Nación fijó como límite de la medida cautelar que le permitía al GRUPO CLARIN no cumplir con los límites a la concentración. Lo insólito de esa causa judicial es que para discutir si un año es un plazo razonable o no para adecuarse a la Ley se dicta una medida cautelar que tiene vigencia durante tres años. Queda claro que lo que pretende el Grupo Clarín es ganar tiempo e impedir la aplicación de la Ley.

Por otra parte la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en el mismo fallo, aclaró que la Ley está vigente y que en nada atenta contra la libertad de expresión. Si esto es así, todas las empresas periodísticas del país deberán "adecuarse". Para que esto se haga efectivo el Estado debe tener consenso social y fuerza para aplicar la Ley. De igual forma que construimos fuerza social y política en la Coalición por una Radiodifusión Democrática para dar el debate y aprobar la Ley, hoy es necesaria la organización y movilización popular para asegurar su aplicación. Por eso lo que suceda el 7 de diciembre es tema de abogados, pero a partir del 8 de diciembre depende de la correlación de fuerzas que sepamos construir desde la organizaciones populares y las decisiones que se tomen desde el Estado. No será fácil. Hay mucho en disputa y seguramente el Grupo Clarín, como parte y expresión del poder económico concentrado, va a apelar a cualquier cosa para mantener sus posiciones. Es necesario unirse y organizarse desde los sectores populares y el Gobierno nacional para dar esa disputa en la que se juega el futuro de la democracia argentina.

Pero esta gran batalla no tiene sentido si no somos capaces de construir una nueva comunicación que exprese las múltiples y diversas voces de nuestro pueblo. Es indispensable que desde el Estado, además de enfrentar a oligopolios y monopolios, se promueva y fortalezca la comunicación popular que se hace desde las organizaciones libres del pueblo y también desde Pymes y microempresas que desde hace años buscan ser reconocidas y apoyadas.

La gran batalla de la comunicación en nuestro país sólo la ganaremos cuando tengamos un nuevo mapa que muestre las múltiples y diversas voces de nuestro pueblo en cada lugar de nuestro territorio. En ese nuevo mapa, todavía muy limitado, tendrán que estar, además de valiosas experiencias de comunicación popular ya existentes, nuevos emprendimientos que sean animadores de la democracia comunicacional. De manera especial tendrán que estar fortalecidos, con calidad y legitimidad popular, los medios de las organizaciones libres del pueblo a quienes la ley les reserva el 33% del espectro. Además de cumplir y hacer cumplir la Ley 26.522 serán necesarias políticas públicas que hagan posible la irrupción y apoyen la sustentabilidad de estos nuevos actores. Entre esas políticas creemos necesario la efectiva puesta en marcha de todos los mecanismos administrativos y de los organismos establecidos en la ley para su implementación, con participación y pluralismo. De igual forma es necesario hacer efectivos instrumentos administrativos y técnicos que permitan la gestión eficaz del espectro radioeléctrico a fin de lograr una equitativa distribución de categorías y potencias entre los distintos tipos de prestadores, que aseguren la coexistencia de servicios de alcance local y regional que expresen los criterios de diversidad. Los relevamientos de servicios de radio y televisión en todo el país realizados a partir de 2009 han reflejado el alto grado de demandas de prestadores privados con y sin fin de lucro. Es un escenario que la implementación de la ley debe atender contemplando el equilibrio, la sostenibilidad, el federalismo, el uso criterioso del espectro y el fomento a la producción local y regional. Resulta por tanto urgente normalizar los servicios de acuerdo a lo determinado por la Ley (artículos 159 y 160).

Los pliegos para los concursos de servicios regulados por la Ley, vigentes y futuros, no deben contener exigencias administrativas, técnicas o económicas que excluyan a organizaciones populares o a pequeñas y micro empresas locales. Será un aporte de enorme importancia la puesta en marcha del Fondo concursable de Promoción de los medios comunitarios, de frontera y de pueblos originarios de acuerdo al artículo 97 inc f) de la Ley 26.522. La asignación por concursos en base a proyectos de estos aportes también fortalecerá la aplicación de la norma. Los porcentajes establecidos en la ley respecto a reserva de frecuencias para los prestadores sin fines de lucro, o los vinculados con las exigencias de producción propia, local y nacional, los límites a la retransmisión de las cadenas de radio o televisión en todo el país, así como las condiciones de inserción de publicidad, resultan criterios fundantes y están en el corazón de la Ley 26.522. La fiscalización de su cumplimiento y la promoción activa de su aplicación en todo el país -mediante la gestión de las delegaciones regionales- constituyen instrumentos fundamentales para el nuevo paradigma de la comunicación.

Acabar con la concentración monopólica de los Medios de Comunicación es necesario pero no suficiente para democratizar la Comunicación y construir una sociedad mas democrática, plural, inclusiva y participativa.

Artículo tomado de Política y Medios

TIC y comunicación de valores éticos para la sociedad

Por Ermanno Allegri*

Escribir sobre la comunicación teniendo como base la Agencia de Información Fray Tito para América Latina, ADITAL, es una tarea que siempre me alegra. Varios medios de comunicación nacieron en estos años con el mismo espíritu de ADITAL de ofrecer una información ética: sin duda, eso se debe al progreso de la tecnología. Personalmente, sueño con el día en que la tecnología ayudará a tener productos con un costo cero o casi cero.

La técnica es una herramienta fantástica para el progreso y la maduración de las personas y de la sociedad. Para nosotros que trabajamos la comunicación y creemos en los valores éticos que son básicos en la construcción de una sociedad libre, las nuevas técnicas nos animan a dar grandes pasos para conectarnos con millones de personas en el mundo; el acceso a los grandes bancos de datos, a millones de sitios, blogs, redes sociales etc. ¡Qué bueno!

Pero, no todo es sencillo y llano. Hay preguntas de fondo para hacernos a nosotros y a la sociedad ¿Qué comunicar y a quién comunicarlo? A pesar del mayor acceso a nuevas tecnologías, ¿quiénes son, de hecho, los dueños de los monopolios informativos? ¿Cuáles los caminos para democratizar la comunicación?

Quiero contestar estas preguntas diciendo que es y que hace ADITAL y creo que muchos de Uds. en estas páginas, se irán reconociendo a sí mismos y a los medios donde trabajan. Vamos también descubriendo que un nuevo concepto de ética se formula a partir de nuestras prácticas, que quieren informar para crear más libertad y ciudadanía.

¿Cómo comenzó ADITAL?

ADITAL es una entidad sin fines de lucro, autónoma, sin vínculos institucionales con sectores económicos, religiosos, políticos o sindicales. Comenzó a estructurarse el 2001, por la propuesta de algunas entidades italianas interesadas en la comunicación.

Su estructuración se realizó contemporáneamente al nacimiento del Foro Social Mundial (FSM), evento que reveló el protagonismo de la sociedad civil organizada en la construcción de los nuevos caminos de América Latina y Caribe. Esa coincidencia temporal es, para nosotros, significativa y de buen augurio, porque desde el comienzo ADITAL se constituye en una nueva relación con los medios de comunicación y, por lo tanto, con la sociedad.

Al elegir el nombre de Fray Tito de Alencar Lima, muerto en 1974, víctima de la dictadura militar instaurada en Brasil en 1964, se hace un homenaje a todas las personas que luchan en defensa de la vida y por la dignidad humana en América Latina y en El Caribe. Tito nació y está sepultado en Fortaleza, ciudad del Nordeste de Brasil, donde se encuentra la oficina de ADITAL.
Finalidad de ADITAL

La ética de nuestras acciones se define cuando decimos lo qué queremos hacer y a dónde queremos llegar. Así, ADITAL se propone llegar a los profesionales de los medios de comunicación nacionales e internacionales, revistas, sitios, blogs, diarios, boletines etc. para informar sobre el pensamiento y las prácticas de movimientos sociales, ONGs, universidades, iglesias e intelectuales que construyen ciudadanía. Quiere ayudar a superar la visión de un periodismo que se hace a partir de la institucionalidad, que es mayoritariamente un periodismo desinformado, cuando no directamente partidario y defensor de intereses elitistas.

Pero no olvidamos en nuestro trabajo informativo que hay novedades en la institucionalidad tales como las iniciativas relacionadas a las políticas públicas de gobiernos progresistas que, actualmente, con miras a la inserción social, intentan dar nuevo rumbo a las naciones a través de proyectos dirigidos a los empobrecidos: en la alimentación, educación, salud, empleo, esparcimiento etc.

ADITAL quiere ser, por lo tanto, un instrumento ético que favorezca la integración del continente latinoamericano y que ayude a entender la vida y los procesos sociales, económicos y culturales en curso.
Nuestras fuentes de información

Quien trabaja en la comunicación sabe que los movimientos sociales y las clases menos favorecidas siempre estuvieron alejados de las páginas de los diarios y no entran todavía en el interés de la elite comunicadora. Lo peor es que mucha gente acepta como normal esa censura cruel, ese golpe mortal en el corazón de la ética del periodismo. Los excluidos no aparecían, no hablaban. Así fue, así continúa siendo...

Por ello, ADITAL (y centenares de medios) ofreció espacio a los que tenían ideas y propuestas que convergían a los intereses de la sociedad civil organizada. (En algunos casos, ellos mismos crearon sus estructuras de comunicación). Desde su fundación, el 2001, ADITAL creó una excepcional red de fuentes de información constituida por miles de entidades y personas comprometidas con la ciudadanía: son las redes y movimientos populares, culturales y de derechos humanos, género, negros y minorías en toda América Latina y Caribe, alentando un "periodismo social". Así, nuestro sitio se tornó un espacio de los nuevos actores sociales favoreciendo un pluralismo democrático y enriquecedor.

Por la esperanza que crea y por su contenido humanizante, la experiencia acumulada en las luchas de decenas de años confiere a esas fuentes una credibilidad nueva y fuerte. Son centenas de personalidades conocidas en el continente: periodistas, sociólogos, analistas, técnicos, teólogos, líderes populares y profesores que son nuestros colaboradores en calidad de articulistas.

Hasta la fecha, ADITAL publicó más de 52.800 materias entre noticias, artículos, entrevistas, reportajes, estudios, documentos, cobertura de eventos etc., y tiene un listado de más de 50.000 direcciones electrónicas que reciben diariamente su boletín electrónico en portugués y castellano (53% en Brasil y 47% en Latinoamérica y resto del mundo).

Sin miedo podemos afirmar que no podemos llamar de democráticos a los medios que cierran sus páginas a la opinión de los sectores populares y no se abren al pensamiento de intelectuales serios que orientan nuestro camino. Nuestros medios, también en ese sentido, enseñan lo que es ética y competencia en la información.
¿Quiénes son nuestros lectores?

La lista de los destinatarios de las materias de ADITAL es formada por periodistas (más de 4.000) sensibles a los problemas sociales, y centenas de comunicadores que trabajan en radios, boletines, páginas web, blogs, revistas de categorías profesionales etc. Hay también un gran número de formadores de opinión, como líderes de movimientos sociales y populares, parlamentarios, profesionales liberales, funcionarios públicos y de entidades institucionales, religiosos, miembros de ONGs, profesores y estudiantes de universidades y de escuelas superiores que desarrollan sus actividades en contacto con miles de personas todos los días. Muchos de ellos, en su trabajo directo, utilizan las materias de ADITAL. Además, existe muchas personas a quiénes sencillamente les gusta ese tipo de información "porque solamente la encuentro en ADITAL".
Conquistando espacio

Los medios de comunicación que nosotros llamamos alternativos o, mejor, independientes, no gozaban de mucha consideración. Pero, hoy, nos imponemos mundialmente por el contenido y la ética de la información que ofrecemos y, siempre más, por la amplitud que estamos alcanzando. Es un reto que nos estimula a pensar un periodismo de integración social, siempre con más calidad, y a encontrar la manera para llegar a más medios de comunicación, a más grupos y personas. Debemos pensar el futuro de ese trabajo incluyendo nuestra articulación y la autonomía financiera.

El desafío es todavía mayor mirando al mundo globalizado. Debemos llegar mucho más allá de lo que realizamos hasta ahora para poner América Latina y Caribe dentro de la atención y de los intereses de la sociedad mundial. Ello es un imperativo ético urgentísimo, porque los problemas sociales y la búsqueda de soluciones, son cuestiones globales y son la base de nuestra información.
América Latina y Caribe en un nuevo proceso de construcción

Un alto porcentaje de la gente del mundo, empezando por nuestra América Latina y Caribe, no se dio cuenta, todavía, que los tiempos mudaron y que estamos viviendo en nuestro continente un período histórico único. Ese porcentaje empeora mucho más si consideramos la mayoría de los países del hemisferio norte: ¿qué piensan, cómo juzgan y qué tipo de relaciones establecen con América Latina y Caribe?

Estas personas tienen la misma visión y comprensión que tenían hace diez o veinte años. No entienden -porque no buscaron la información cierta- lo que ha sucedido en estos años en nuestro continente. Muchos tienen informaciones superficiales o puntuales y desconocen los procesos históricos que se desarrollaron en estos años en nuestras sociedades, economías, iglesias y culturas.

¿Dónde pueden encontrar esa información? Ciertamente, no la encuentran en los medios al servicio de los intereses del grande capital, pero sí en los medios independientes porque información ética significa, ante todo, información de lo que sucede en la sociedad. Inventar hechos que no existen, publicar medias verdades o ignorar a los movimientos sociales y populares hace parte de la práctica de desinformación.

No es posible, ahora, enumerar los cambios que han sucedido. Además, nosotros los conocimos y muestran la maduración y ‘el nuevo' radical y profundo que se fue construyendo en las estructuras del Continente.

Por lo tanto, es necesario informar a nuestra gente y el mundo de lo que se realizó para que ocurra un cambio de visión sobre América Latina y Caribe. Una información de calidad (=ética) puede ayudar a renovar la práctica en las relaciones entre grupos sociales y entre los países: relaciones más respetuosas, igualitarias, soberanas Sur-Sur y Sur-Norte.

A través de la información queremos ofrecer conocimiento y oportunidades que otros medios no ofrecen, o esconden, porque queremos acabar con el desconocimiento recíproco y con la ignorancia promovida por los medios poderosos que practican la manipulación y el ocultamiento de la realidad, para mantener su dominación.

Peor cuando los medios de comunicación se transforman en ‘PIGs' (Partidos de la (Im)prensa Golpista, como decimos en Brasil). Es claro que todos los intentos de golpe a que asistimos en los últimos años contra gobiernos progresistas de América Latina y Caribe tuvieron la colaboración explícita de los grandes y ricos medios de comunicación. Éstos jamás noticiaron el pensamiento, prácticas y valores éticos que los nuevos protagonistas de nuestra historia eligen como base de las nuevas estructuras sociales y políticas: nuevos proyectos en vista del bien común; del BIEN VIVIR en la solidaridad, justicia social; de la ciudadanía planetaria, sin considerar a nadie de primera o segunda clase.

Estos son los valores éticos que, hoy, orientan a nuestros medios de comunicación. Las nuevas actitudes de autonomía con relación a la economía, la política de los países del Sur no pueden continuar siendo consideradas un ‘desliz político o diplomático'. Al contrario, son una opción lúcida de nuestras naciones que, conscientemente, asumieron una nueva actitud en la escena mundial. De hecho, en varios países de América Latina y Caribe el proceso histórico colocó al frente de sus países a nuevas personas que tienen valores, competencia, intereses nacionales a defender y, sobretodo, nuevos proyectos políticos y sociales. Es gente que tiene dignidad personal y nacional.

Se hace realidad un principio ético básico en la sociedad y en la política: es lo que los ‘no-globales' cantaban en Cancún (México, septiembre/2003) ante el ‘fracaso' de las propuestas de la Organización Mundial del Comercio (OMC): "El dinero no puede comprar el mundo". Podemos especificar y afirmar que el dinero no puede comprar las conciencias y la dignidad de las personas y pueblos, cuando las personas y pueblos tienen dignidad y proyectos políticos propios.

Es señal que los tiempos maduraron.
Tener consciencia del ‘poder de fuego' que tenemos

Nuestras prácticas de información ya incomodan y crean hechos históricos y situaciones nuevas que obligan a los medios locales y mundiales a volver su atención hacia nosotros. Pero para avanzar más, debe afirmarse y aceptarse la urgente necesidad de mirar y leer con ojos nuevos lo que acá sucede. Si la media (prensa) local y mundial no se pone más atenta a lo que pasa en América Latina y Caribe dejará de cumplir su deber de informar sobre contenidos esenciales de nuestra historia. Nuestras líneas editoriales están creando un proceso histórico y ético bien hondo en la comunicación que empieza con la información, pero quiere llegar a la integración y solidaridad de los pueblos.

Es fundamental en este proceso que nosotros, los medios libres, sepamos aprovechar todas las nuevas posibilidades que las TIC ofrecen. Por primera vez, las tecnologías, además de ayudar a democratizar la comunicación, disminuyen los costos, descentralizan la producción y cambian radicalmente el panorama de la comunicación social. Surge una tecnología que ofrece la posibilidad de informar para generar y fortalecer, una sociedad más transparente y plural. Hasta ayer, el mundo de la comunicación de masas, era monopolio de una minoría poderosa dueña de medios. Hoy, ese panorama está cambiando. Las nuevas Tics T (tecnologías de información y comunicación), posibilitan la construcción de centenas de sitios, blogs, redes de comunicadores populares y sociales y firman nuestra expansión.

Los pueblos indígenas, mujeres, negros, campesinos, obreros, de la diversidad sexual, discapacitados, jóvenes, migrantes, niños y adolescentes, los que trabajan el medio ambiente y derechos humanos, todos eses sectores tienen una computadora y crean sus listas y redes de relaciones e información.

Una dificultad nuestra, quizá, es que, todavía, no tenemos clara y fuerte la conciencia de nuestras posibilidades, del poder de fuego que tiene nuestra comunicación. Debemos tener consciencia de la grandeza de las acciones pequeñas como la radio comunitaria, la escuela de alfabetización, el boletín del sindicato etc. La multiplicación por mil de esos ‘trabajos de hormiga' logró echar abajo dictaduras y, esperamos, pueda apoyar el derrocamiento del sistema neoliberal.

"La información es el cuarto poder", se decía. ¡No! la información es hoy, el primer poder. Por ello, no podemos dejar que sea controlada por unos pocos grupos de interés. Nuestra tarea es la de multiplicar por mil el esfuerzo de articulación.
Éticos en redes

Trabajando en redes, no podemos ver a los demás medios de comunicación de nuestro tipo, como competidores... El mundo es grande. No vamos a competir entre nosotros porque los medios y las personas que tienen interés en nuestro tipo de información son millones. Si son millones los que nos conocen, muchos más millones son los que todavía no saben que existimos. Necesitamos de muchas agencias de prensa, sitios y blogs de todo tipo -vecinales y comunitarias, especializadas, generalistas- para ocupar los infinitos espacios de comunicación que todavía no ocupamos. Dudo que en el mundo exista alguna de las grandes empresas de comunicación -televisión, diarios o revistas- que pudiera tener una red de ‘reporteros' tan extensa y tan capilar como nosotros, si nos articulásemos.

El resultado de una información con base en principios éticos ofrece la posibilidad de crear convicciones que recrean procesos en la manera de pensar y hacer de las personas. La ética y las convicciones poseen un peso social muy grande porque es a través de ellas que se establece lo que cuenta (= ¡los valores!) en la vida humana.

Concluimos afirmando que nuestra ética no está en el esfuerzo de ‘hacer la cabeza' de los lectores mejor que los otros para que piensen como nosotros. De hecho, lo que queremos es que cada ciudadano y ciudadana tenga la información necesaria para formar sus ideas, su opinión y tomar las decisiones con su propia cabeza.

* Director Ejecutivo de ADITAL, Agencia de Información Fray Tito para América Latina.
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