Papa Francisco en Bolivia

papafranciscoenboliviaGuillermo Siles Paz, OMI*..- Bolivia recibió al Papa Francisco, del 8 al 10 de julio, en medio de una gran expectativa, que ni el atraso, ni el frío, impidieron darle una cálida bienvenida, con exhortaciones sencillas y concretas, llenas de amistad y cariño. Era la alegría de la gente.

En todo momento, la imagen del Papa estuvo marcada por su sencillez y humildad. Su rostro lo decía todo: una sonrisa sincera, el saludo atento, y su mirada llena de ternura a los niños.

Estuvo presente, tanto en las alturas, como en la llanura boliviana. Tuvo la oportunidad de conocer la pluriculturalidad de Bolivia, la multiformidad de sus ciudades y en ambas regiones la calidez de su gente.

La mayoría de los católicos y no católicos comprendieron su discurso, profundamente evangélico, encarnado en la realidad, inculturado en la vida de los pueblos y marcado por un compromiso radical con la misión de la iglesia.

Desde el primer momento quiso marcar diferencia e impactarnos desde su saludo. Resaltó el prefacio de la Constitución Boliviana. Dijo: "Me alegro de estar en este país de singular belleza, bendecido por Dios en sus diversas zonas: el altiplano, los valles, las tierras amazónicas, los desiertos, los incomparables lagos. El preámbulo de su Constitución lo ha acuñado de modo poético: ‘En tiempos inmemoriales se erigieron montañas, se desplazaron ríos, se formaron lagos (...)'".

También apreció la diversidad cultural de Bolivia, de las 36 lenguas originarias, de los símbolos patrios y de dos categorías que el presidente Morales menciona en distintas intervenciones: originarios milenarios y originarios contemporáneos.

Una imagen que queda en la memoria, muestran a Francisco en momentos en que se detuvo para darle un homenaje al Padre Luis Espinal, jesuita asesinado en el golpe militar, el año 80.

Al igual que se sintió a su paso por La Paz, cuando llegó a los llanos de Santa Cruz, miles de personas se volcaron a las calles y avenidas y ovacionaron al Papa diciendo, "Bienvenido papa Francisco", "Te queremos Francisco".

Desde el papamóvil, Francisco saludaba, contemplaba y bendecía a la gente, pues quería ver y estar cerca de la gente, aunque brevemente. Estos gestos quedan en la memoria de los bolivianos. Aquí, encontró a algunos de sus amigos, a una religiosa amiga de Buenos Aires, a su maestro el Padre Codina, a sus compañeros jesuitas, en fin, parecía una persona que retornaba a casa.

La mayor experiencia lo llevó con los movimientos populares y su misma presencia en la cárcel de Palmasola en Santa Cruz. Su sencillez y alegría, ha marcado una presencia distinta. Tanto así, que un recluso logró pintarle su retrato, mientras el Papa Francisco estuvo en el altar. Ese arte expresa sus gestos de alegría, misericordia y afabilidad.

El impacto de su discurso.

El Papa dio varios discursos y una homilía, mensajes en los que se nota su férreo llamado a la solidaridad, sensibilidad social y cambios estructurales.papaconevomorales

Nadie podía creer que el papa se presente tan humilde ante los reclusos en la cárcel, decir que es un pecador, o ante los movimientos populares volver a pedir perdón. "Pido humildemente perdón, no sólo por las ofensas de la propia Iglesia sino por todos los crímenes contra los pueblos originarios, durante la llamada conquista de América".

Hoy el mundo busca referentes de opinión y de cambio. En Bolivia se habla mucho de proceso de cambio. El Papa fue directo, "Necesitamos un cambio. Queremos un cambio real, un cambio de estructuras. Este sistema ya no se aguanta, no lo aguantan los campesinos, no lo aguantan los trabajadores, no lo aguantan las comunidades, no lo aguantan los Pueblos... Y tampoco lo aguanta la hermana Madre Tierra".

Fue muy insistente para sintonizar con tanta gente interlocutora de su discurso. Justo al lado del movimiento que protege la tierra, les pidió compromiso, defensa y coherencia, "Les pido en nombre de Dios, que defiendan a la Madre Tierra. La casa común de todos está siendo saqueada, devastada, vejada impunemente".

El Papa está muy consciente, que la sociedad está muy polarizada y las personas son marginadas por el sistema, requieren una nueva lógica. El Papa insistió en la necesidad de un cambio estructural. "Transformar una lógica del descarte, una lógica que busca transformar todo en objeto de cambio, en objeto de consumo, todo negociable, en una lógica de comunión". Critica férreamente al modelo económico, al libre mercado utilitarista. Esa economía del mercado debería de cambiar. "Si la política se deja dominar por la especulación financiera o la economía se rige únicamente por el paradigma tecnocrático utilitarista de la máxima producción, no podrá resolver los grandes problemas que afectan a la humanidad".

También, haciendo mención a su encíclica, "Laudato Si", expresó su crítica frente al daño medioambiental, a la explotación indiscriminada de los recursos naturales, denunció la presencia de intereses que destruyen a la naturaleza creada por Dios. "No se puede permitir que ciertos intereses -que son globales pero no universales- se impongan, se sometan a los Estados y organismos internacionales y continúen destruyendo la creación", dijo.

Enfatizó en la responsabilidad de la sociedad y de los pueblos. "El futuro de la humanidad no está únicamente en manos de los grandes dirigentes, las grandes potencias, las élites. Está en manos de los Pueblos".

indigenasbolivianosSi bien es cierto este evento fue motivado por el Pontificio Consejo para la Justicia y Paz, mucha gente entendió que era una organización gubernamental. La presencia del Papa y varios obispos lograron dar una mirada, un giro a la visión que tiene la iglesia sobre la economía de los pueblos de la responsabilidad de los Estados. Se define una comprensión para la sociedad y la Iglesia, que el objetivo del Papa Francisco se define en algunas tareas pendientes. "Poner la economía al servicio de los Pueblos, unir (a los pueblos) en el camino de la paz y la justicia y defender la Madre Tierra".

El Papa estuvo en Bolivia dejó mucho trabajo para adelante, el peligro siempre es: admirar simplemente sus palabras e ignorar los compromisos pendientes. De hecho ya serán necesarios los coloquios, debates y paneles para concretizar algunas acciones.

Mientras tanto muchos estamos motivados por su sencillez y coherencia que produjo en nosotros. Nuestra fe católica y cristiana fortalecida. Hemos encontrado nuevas fuentes de vida y esperanza en el ejemplo del papa Francisco.

* Misionero oblato y comunicador social

Artículo publicado en el Boletín Punto de Encuentro- Agosto 2015

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